Algunos bebés prematuros podrían sentir más dolor que un adulto

El feto siente dolor alrededor del sexto mes del embarazo: estudio

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Por: Karen Johana Sánchez
noviembre 04 de 2011 , 06:13 p.m.

Hace una década el dolor de los bebés era un tema que no tenía importancia en el ámbito familiar ni médico. Se creía que los pequeños no sentían dolor o, si lo percibían, no iba a tener ningún tipo de repercusión a futuro. Sin embargo, actualmente el tema inquieta a los médicos y, por ende, a los padres.
María Carmenza Cuenca, pediatra neonatóloga e investigadora del tema del dolor en recién nacidos, afirma que hace 10 años aproximadamente se comenzó a estudiar el tema en Estados Unidos y a ver las consecuencias del dolor no tratado.
Según la doctora, a partir de múltiples estudios se sabe que el feto siente dolor desde la semana 24 de edad gestacional (sexto mes del embarazo) pues ya tiene “un sistema neurológico bastante maduro como para sentirlo”.
Para la neuróloga pediatra Adriana Fajardo, esto es posible desde la semana 28 gestacional (séptimo mes del embarazo); es decir, incluso los bebés pretérmino perciben la sensación.
Entre más prematuro sea el niño, más difícil será para él inhibir el dolor, explica la doctora Cuenca. Las personas tenemos mecanismos de autorregulación, dice, en los que el cuerpo se encarga por sí mismo de producir unas sustancias llamadas endorfinas, las cuales hacen que disminuya esta sensación; los prematuros no tienen esa capacidad.
Es decir, son capaces de sentir dolor, pero no pueden inhibirlo, porque el sistema regulatorio no está lo suficientemente maduro para hacerlo. “La autorregulación no se da porque las conexiones de las neuronas aún son inmaduras”, explica.
En este sentido, el bebé pretérmino siente más dolor que el adulto por la inmadurez de las vías neurológicas, y solo podrá regularlo cuando esté desarrollado completamente.
De ahí, la importancia de conocer cuáles son sus manifestaciones y el manejo adecuado.

En la clínica
Generalmente, todos los bebés prematuros o aquellos que nacieron con una patología o alteración médica deben permanecer en la unidad de cuidados intensivos para neonatos (Ucin).
Son ellos quienes están más expuestos a estímulos dolorosos y, en consecuencia, a presentar alteraciones en su salud si estas sensaciones no se tratan adecuadamente. Para la
neonatóloga Cuenca, el dolor no tratado en el periodo neonatal puede ocasionar:
A corto plazo: aumento de la morbimortalidad; es decir, los recién nacidos que tienen otras enfermedades se pueden complicar por no tratarse adecuadamente el dolor.
A mediano plazo: entre los escolares, aparecen trastornos en la percepción del dolor; es decir, una actividad normal, como por ejemplo un masaje en la espalda, puede resultar dolorosa cuando no lo es. O una inyección puede ser más incómoda para el escolar a quien se le trató el dolor que para un niño sin ningún tipo de antecedentes dolorosos.
A largo plazo: pueden ser adultos con alteraciones siquiátricas. “No son problemas mentales; es una alteración funcional y anatómica del sistema nervioso central relacionada con el comportamiento frente al dolor”, afirma María Carmenza Cuenca. 
Identificar, tratar y diagnosticar el dolor del paciente en estas condiciones es responsabilidad del médico. “Es importante que cada Ucin tenga definida qué escala de dolor va a utilizar para medirlo en el bebé, ya que según los parámetros de esta se determina si el tratamiento es doloroso o no, y así se puede atender al recién nacido según su necesidad”, explica Cuenca.
Pero también los padres pueden aportar una gran contribución. Además de exigirles a los médicos que le traten el dolor al bebé, también pueden aliviar el sufrimiento. “Hacen parte fundamental del tratamiento, pues una de las mejores maneras de manejar el dolor de los neonatos es el contacto con los papás: las caricias, los abrazos, el contacto piel a piel, el plan canguro. Los papás hacen parte del tratamiento del dolor”, precisa.
Según un estudio de la Escuela de Enfermería de la McGill University, en Montreal,  que se llevó a cabo con 62 bebés a los que se les practicaron extracciones de sangre, las mujeres podrían ayudar a aliviar el dolor de sus hijos
prematuros más rápido que los hombres.
No obstante, las diferencias no fueron tan significativas y se resalta que el bebé puede presentar menos dolor si es
cargado por sus padres durante el procedimiento.
Para identificar el dolor de un recién nacido cuando está en la casa, la neuróloga pediatra Adriana Fajardo dice que existen manifestaciones establecidas clínicamente como estar más irritable; su llanto es diferente al usual, pueden fruncir el ceño y hacer posturas con sus extremidades que no son comunes (como estirarlas y encogerlas). Algunos rechazan la comida y disminuyen la usual actividad diaria.
Otras manifestaciones clínicas son taquicardia, aumento de la capacidad respiratoria y la tensión arterial. abc


Manejo casero                               
Para manejar el dolor en el hogar, la doctora Adriana Fajardo da algunas pautas:
• La succión no nutritiva. Consiste en poner al niño a succionar el pecho mientras experimenta algún procedimiento doloroso. La lactancia también disminuye los niveles de estrés y la percepción del dolor.
• Practicar algún estímulo de presión y fricción sobre una parte del cuerpo, contraria a donde se tenga el dolor. En este caso, dice la especialista, la presencia de dos estímulos simultáneos va a confundir al cerebro, y el dolor no se va a percibir con la misma intensidad; la presión llegará de una forma más rápida.
• Existen medidas analgésicas que solo se deben practicar bajo indicación médica.