Guía para una higiene adecuada de tu bebé

Te contamos, paso a paso, cómo asear cada parte del cuerpo de tu bebé 

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Luego, dale un baño corto con agua tibia. Trata de empezar a la misma hora todos los días.

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Por: ABCdelbebe.com
febrero 06 de 2018 , 06:36 p.m.

Uno de los temores más frecuentes de los padres, en especial de los que son primerizos, tiene que ver con el aseo de su bebé. Temen no sostenerlo bien o no ser lo suficientemente cuidadosos a la hora de limpiarlo. Sin embargo, todo es cuestión de práctica y lo importante es hacerlo bien para evitar la aparición de hongos, infecciones o dermatitis.

Estas son las recomendaciones que debes tener en cuenta para mantener a tu bebé limpio y sano.

Baño diario

El recién nacido se debe bañar todos los días con agua pura y sin detergentes químicos. Los pediatras recomiendan usar champú y jabón una sola vez a la semana, utilizando productos especiales para bebé que no contengan parabenos ni, preservativos. La piel del bebé se debe secar cuidadosamente con toquecitos de la toalla, en especial donde se le forman pliegues, como pueden ser el cuello, las axilas, las rodillas y entre los dedos de los pies.

Pelo

Cuando son pequeños, es recomendable lavar su cabeza una vez por semana y, cuando crecen, dos veces por semana. Es importante peinarlos después del baño para evitar que el cabello se enrede y se llene de nudos.

pelo bebé baño

Se recomienda usar champú especial para bebés que no irrite sus ojos.

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Genitales

En las niñas, el aseo de la vagina se debe hacer con un algodón empapado en agua, haciendo la limpieza de adelante hacia atrás, para evitar que se produzcan infecciones vaginales o urinarias. La crema se debe aplicar alrededor del ano y nunca en los labios menores, porque se puede meter internamente y ocasionar mal olor o flujo. En los niños, hay que bajar suavemente el prepucio para aplicar el agua.

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Cuando se bañan en tina, es aconsejable hacer el aseo de los genitales antes de meterlos en el agua, para evitar que esta se contamine.

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Ombligo

En el caso de los recién nacidos, el aseo del ombligo se hace una vez al día con alcohol yodado, limpiando bien la base del ombligo. Si eventualmente hay algo de secreción, se debe limpiar dos o tres veces al día, explican los pediatras. Pero, si se pone rojo alrededor o huele feo, es necesario consultar de manera urgente al pediatra.
Si no se tiene un aseo adecuado en esta parte del cuerpo, se pueden presentar infecciones que son graves en el caso de los recién nacidos. Cuando los niños son más grandecitos, se les debe limpiar el ombligo una vez por semana utilizando un copito untado de aceite.

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Cuando los niños son más grandecitos, se les debe limpiar el ombligo una vez por semana utilizando un copito untado de aceite.

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Oídos

Hay que limpiarles externamente hasta donde alcanza el dedo de la mamá,
nunca utilizar copitos dentro del orificio porque se devuelve la cera y puede taponarse el oído. Los copitos se pueden utilizar para hacer aseo en la parte externa de este. Cuando usan aretes, es recomendable rotarlos todos los días, y si se produce alguna irritación, quitarlos.

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Utiliza los copitos únicamente para la limpieza externa del oido y jamás los introduzcas dentro de este porque puedes ocasionar lesiones.

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Nariz

En el baño diario se puede aplicar agua suavemente, y si se notan muchos mocos utilizar suero fisiológico en aerosol para bebés, e intentar sacarlos con un copito. Cuando este tenga gripe, o muchos mocos, puedes realizar un lavado con jeringa, aplicándole suero fisiológico tibio en cada fosa nasal.

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El suero fisiológico es una alternativa para limpiar la nariz de tu pequeño cuando presenta mucha congestión nasal por mocos. Consulta con su pediatra.

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Cuello

Cuando los bebés vomitan, salivan en exceso o empiezan a comer alimentos distintos a la leche materna, es importante tener especial cuidado con el aseo del cuello. Lo recomendable es limpiarlos con agua en lugar de con pañitos húmedos, para quitar los restos de comida o saliva. Se deben secar muy bien y, en casos de mucha salivación, aplicar una crema protectora recomendada por el pediatra para evitar la dermatitis.

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Lo recomendable es limpiarlos con agua en lugar de con pañitos húmedos, para quitar los restos de comida o saliva.

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Dientes

Hay que limpiarlos con agua y un algodón. Después de los 18 meses se pueden utilizar cremas sin flúor y, de los 5 años en adelante, emplear cremas bajas en flúor especiales para niños. En la noche, se los debe limpiar después de la última comida o el último tetero. Si los bebés tienen mal aliento, es mejor consultar al pediatra porque puede deberse a un problema estomacal o a una infección en la garganta.

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Para la limpieza de las encías, también puedes utilizar una gaza que no genere motas o un limpiador especial.

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Manos

La higiene de las manos es fundamental, en especial cuando empiezan a gatear. Antes de pasar a la mesa, cuando llegan del parque, cuando están con gripe o cuando salen del baño, siempre acostumbra a tus pequeños a realizar un correcto lavado con agua y jabón.

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Fomenta este hábito desde los primeros años de vida. Así podrás prevenir muchas enfermedades.

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Uñas

Lo mejor es limar las del recién nacido porque están muy pegadas a la piel.
Como crecen tan rápido, esta operación se debe practicar cada 2 o 3 días para evitar que se rasguñen. Al mes, cuando están más gruesas, se puede empezar a utilizar el cortaúñas.

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Utiliza tijeras o cortauñas especialmente diseñados para niños.

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