Cómo limpiar sus oídos

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Por: Abcdelbebe.com
julio 13 de 2011 , 11:45 a.m.

Los oídos – aquella parte del cuerpo que permite captar sonidos y de la cual depende el equilibrio – se protegen de elementos extraños como el polvo por medio de la producción de cerumen (cera), una sustancia que alcanza a verse en la parte externa.

Los oídos apenas requieren una limpieza superficial. Nunca deben introducirse en ellos elementos como aplicadores, horquillas (sujetadores o ganchos para el cabello), palillos o similares, pues podrían causarle daño al tímpano.

“Sin importar la cantidad de cera que produzca el oído, la limpieza debe limitarse a la parte externa del mismo con el ánimo de no causar daños ni generar un ‘taco’ de cera en su parte interna”, afirma el pediatra Claude Jeanneret.

El aplicador, por ejemplo, podría empujar la cera hacia el fondo del oído y crear un tapón que deberá retirarse mediante lavado o, en otros casos, con gotas de glicerina carbonatada.

Para asear los oídos, basta un poco de aceite, agua enjabonada o un paño humedecido que recorra todo el pabellón auricular.

Si durante el procedimiento usted nota que el niño tiene algo de cera casi a la entrada del oído, intente retirarla con un poco de aceite o agua sin introducir el pañito o el aplicador. Limite la limpieza a las partes que logre alcanzar con dichos elementos.

En caso de que utilice un aplicador, humedézcalo en aceite o en agua y jabón y páselo por la oreja. Deténgase a la entrada del oído. También puede utilizar un pañito húmedo.

Si durante el baño le cae al niño una gota de agua en el oído, no se preocupe: séquelo con la punta de la toalla, sin introducirla. El resto se absorbe mediante capilaridad, es decir, la existencia de pequeños vellos en el conducto auditivo que cumplen el proceso de absorción. Con esto es suficiente y no trate de introducir algún otro elemento para secar el oído.

Sin embargo, si el niño presenta dolor, picazón o manifiesta escuchar un pito o zumbido, es mejor llevarlo al especialista.

Si el niño introdujo algún elemento…
El pediatra Claude Jeanneret afirma que es frecuente que los niños introduzcan objetos pequeños en los oídos.

Generalmente, son redondos -como las perlas de un collar-. Lo importante es revisar sus oídos y establecer qué elemento se introdujo.

En ningún caso es recomendable que usted trate de extraerlo en casa, pues puede empujarlo más hacia el fondo y complicar la situación. Llévelo de inmediato a un centro asistencial.

Es clave que se fije en ciertos aspectos como la consistencia de la cera y su color.
Normalmente ésta debe ser delgada y de color amarillo claro o quemado, pero no muy oscuro.

Si la consistencia cambia o varía su color, tornándose más espesa y oscura, deberá recurrir de inmediato al pediatra y por ningún motivo tratar de retirarla.

Además, deberá verificar si con el cambio en la consistencia y el color de la cera también se producen disminuciones en la capacidad auditiva del niño, pues podría tratarse de un gran tapón que le impide oír con claridad.

Catalina Suárez Melo
Especial para ABC del Bebé