Consejos para papás al rescate

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Por: Abcdelbebe.com
diciembre 21 de 2011 , 12:22 p.m.

Llega la noche después de todo un día de extenuante trabajo materno y el niño no quiere dormir. Comienza el período del cuidado paterno.

Llega la noche después de todo un día de extenuante trabajo materno y el niño no quiere dormir. Comienza el período del cuidado paterno.

El bebé sabe que su madre lo alza en brazos, lo arrulla y le da vueltas en el cuarto para que se duerma; por eso adopta comportamientos caprichosos. Hábitos manipuladores como llorar hasta que le lean un cuento, hacen que las estrategias de la mamá se vuelven ineficientes.

No hay hechizos que callen a un niño cuando se encapricha llorando, pero el papá tiene la facultad de dormirlo con mayor facilidad que la mamá porque el niño siente la presión de la figura paterna.

Para ayudar a establecer una rutina de sueño, el hombre puede colaborar bañándolo en la noche antes de acostarlo. También es un apoyo que libere el ambiente de estímulos como ruidos o luces.

Para abrigar al bebé, el padre tiene la opción de usar la cobija favorita del pequeño o vestirlo con pijamas que incluyen todo el cuerpo y los pies.

Si el niño se despierta varias veces en la noche con la pretensión de jugar o comer, el papá no debe alcahuetear sus caprichos; por eso, debe apagar la luz del cuarto y no distraerlo con juguetes que le quiten el sueño.

No se recomienda asistirlo en brazos, más bien puede tocarle la cara o las manos y tranquilizarlo guardando silencio. Incluso, háblele con voz pausada durante unos segundos y sin intimidarse con los gritos del bebé.

El chupo es un elemento que puede apaciguar al niño mientras duerme y, a la vez, un instrumento útil para que el papá combata el insomnio de su hijo y alivie el sueño de su esposa.

No olvide practicar actividades en conjunto que sirven como somnífero. Mientras la mamá canta, el papá puede dibujar algo muy colorido y luego recordarle al niño que esa pintura será su compañía en la noche.