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Los masajes para recién nacidos favorecen su bienestar

Los masajes para recién nacidos favorecen su bienestar
Por: Redacción ABC del bebé
Miércoles, 23 Noviembre 2011 - 3:56pm
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La comunicación no verbal entre padres e hijos les permite a los bebés reconocer el mundo a través del tacto, identificar su límite corporal y, además, sentirse más seguros y amados.

Isabela está lista para comenzar la sesión en un ambiente cálido y bajo una luz tenue. Ella está recostada sobre un acolchado de colores ácidos, que la hacen sentir cómoda y tranquila. Como cada mañana, esta pequeña de cinco meses de nacida entrará en contacto con sus padres, a través de las caricias y los masajes.

Lo que Lindy y su esposo hacen con su pequeña hija, no es una moda, es una tradición nacida en la India en 1973, cuando Vilmala Schneider observó, mientras estudiaba y trabajaba en un orfanato, los beneficios de mantener este contacto con los niños y comprobó que la comunicación no verbal entre padres e hijos garantiza beneficios tanto para los pequeños, como para los adultos.

Lo ideal es hacerlo cuando el bebé esté relajado; por ejemplo, después del baño. Los padres deben conocer los ritmos de sus hijos, porque algunos se sentirán más cómodos en las mañanas, mientras otros recibirán el masaje como una manera de liberar la energía final del día y descansar con tranquilidad.

Se necesita también un lugar cálido, alejado del ruido. Allí, el bebé debe sentirse cómodo. “Se puede comenzar con un masaje en seco”, dice Asdrúbal Lozano, de la Academia de Yogaterapia. De esta manera se inicia un contacto con el pequeño, para que se vaya acomodando a las caricias. Después de un par de minutos se recomienda tomar aceite, para que el masaje sea más cálido. La idea es que sean de origen natural, como coco, sésamo, oliva o ajonjolí. “Los aceites procesados no se absorben en el cuerpo, mientras los naturales sí penetran la piel con facilidad”, aconseja Lozano.

 

Cómo se hace

Un tipo de masaje incluye tres movimientos básicos, que serán la base de todo el contacto: rotar las articulaciones, hacerlas vibrar, apretar y soltar.

Se puede comenzar moviendo las articulaciones de los tobillos, de las rodillas y de los brazos, siempre de manera muy suave y en sentido de las manecillas del reloj. Así, se ayudará a disminuir la congestión del bebé.

“Debe tenerse especial cuidado de no ser bruscos, particularmente el papá, que tiene mayor fuerza debe prevenir una hiperextensión de los músculos”, recomienda Lozano.

Luego de apretar unos segundos, se suelta para favorecer que la circulación llegue mejor hacia el corazón.

Bastarán 15 o 20 minutos diarios y, a medida que crece el niño, pueden hacerse dos o tres veces por semana.

La terapeuta educadora en masaje infantil Zaida Delgado asegura que los niños estarán sonrientes y atentos cuando el masaje les gusta, sus manos y sus dedos están distensionados, como abiertos a la experiencia. Pero si la actividad no los cautiva, estarán desatentos, bostezarán y puede que presenten hipo, hagan pucheros o giman. Su cabeza no estará atenta al adulto e incluso pueden llorar.

En este caso, lo ideal es detener el masaje, pues este momento debe ser un instante cálido, que no tiene por qué convertirse en un martirio.

Antes de comenzar, el adulto debe tener las manos limpias, al igual que los implementos que se vayan a usar. Debe quitarse los anillos, las pulseras. y los relojes.

Zaida Delgado asegura que realizarles masajes a los hijos desde los primeros días de vida ayuda a que “los profundos vínculos emocionales creados en la infancia sean una base perfecta para toda una vida de confianza, valor, fiabilidad, fe y amor”.

Masajes paso a paso

  • Se toman las extremidades y se hace un movimiento de vibración que los ayudará a relajarse.
  • Las piernas se mueven como si estuvieran pedaleando en una bicicleta.
  • Luego se abren hacia adentro y hacia afuera para mover las articulaciones.
  • En este paso, las piernas deben comprimirse contra el abdomen. Este ejercicio ayuda a mover su sistema digestivo y es posible que en ese momento se escapen algunos gases.
  • Empezando desde abajo hacia arriba, puede apretar las piernas con suavidad y luego soltarlas. De esta manera se favorece la circulación.

Para las mamás y los papás

Pero el beneficio no es solo para los pequeños, los adultos también reciben ventajas del contacto piel a piel. La experta en masaje Zaida Delgado recomienda que solamente los padres o hermanos y, en caso de que los abuelos tengan una cercanía especial, debe permitírseles hacer el masaje. La interacción es tan grande, que este no es un papel que deban ejercer, por ejemplo, las niñeras.

Los padres se familiarizan con su bebé: con sus ritmos de comunicación, con el aspecto de su cuerpo en momentos de tensión y de relajación.

Estimula la sensación de competitividad de los padres, porque sienten que, a través de este contacto, sus pequeños están a gusto y reciben grandes beneficios.

A través del masaje envían mensajes como: “te amo y quiero comunicarme contigo” y los pequeños lo captan.

El bebé aprende que sus padres pueden tocarlo con amor y tranquilidad y se acostumbra también a tratar así a los demás.

El contacto entre el hombre y su hijo, es como el de la lactancia con mamá.

Edna Juliana Rojas H.
Redactora ABC del Bebé

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Te ayudará a llevar el registro de las vacunas que debes aplicarle a tu hijo en cada etapa de crecimiento. Esta herramienta está asociada a la información de los hijos registrados.

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