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¿Por qué chupa dedo?

Niña chupando dedo
Por: Redacción ABC del bebé
Lunes, 25 Septiembre 2006 - 3:56pm
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La succión es uno de los hábitos más normales. Los padres deben estar pendientes de la forma como los pequeños lo hacen.

En las ecografías, muchos bebés se ven chupándose los dedos dentro de la cavidad uterina. Y lo hacen porque les produce una sensación placentera y de calma. Después, cuando nacen, continúan succionando, esta vez, el seno de su mamá.

Sin embargo, desde los tres meses de vida la mayoría de niños comienzan nuevamente a chupar sus dedos.

El pediatra León Jairo Londoño, miembro de la Sociedad Colombiana de Pediatría, dice que todo esto es normal. “Lo hacen porque se sienten cansados, están aburridos, ansiosos o no tienen nada para hacer”.

Francisco Hernández, especialista en odontología pediátrica y miembro de la Academia Colombiana de Odontología Pediátrica, afirma que “lo perjudicial es cuando se reúnen tres factores: intensidad, tiempo y frecuencia”.

Es decir, si el niño chupa dedo varias veces al día por largos periodos de tiempo y con fuerza. La mayoría deja este hábito de succión espontáneamente entre los 2 y los 4 años.Si persiste, los padres pueden utilizar diferentes métodos. Uno de los mecanismos es llamar la atención de ellos con otras actividades.

Según el especialista Francisco Hernández, estas pueden ser las consecuencias de esta práctica:

Daños dentales: Por la presión del dedo. Los cuatro dientes frontales se van a desplazar hacia fuera y hacia delante. Además, el paladar se vuelve alto y angosto. Alteraciones en los patrones de deglución: Al pasar saliva se apoya la lengua contra el paladar, ocasionando que la lengua no quede en buena posición. Causa algunos problemas de deglución y ocasiona una deformación del maxilar y un desplazamiento de los dientes hacia delante.

¿Cómo superar este reflejo involuntario?

No le prohíba nunca chupar dedo. No le unte nada. Mantenga siempre muy limpias las manos del bebé, esto evitará infecciones. Háblele y explíquele las consecuencias que va a tener si continúa con esta succión. Premie a su hijo cuando no practique esta rutina. Dele un beso, un abrazo o palabras estimulantes cada vez que no tenga las manos en la boca. El chupo puede ser otra opción de la succión, pero produce los mismos daños que chuparse los dedos. Sin embargo, este no se debe utilizar como silenciador, sólo como entretención y no para ocasionar dependencia.

 

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