La higiene es un hàbito que se debe adquirir desdeque nace el bebè

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Por: Abcdelbebe.com
enero 07 de 2014 , 02:54 p.m.

La experiencia de un primer baño es determinante para que su hijo quiera o no bañarse. Allí se trazará el camino de un hábito saludable.
Lo primero que debe tener en cuenta es que el primer baño de su hijo debe ser corto, con agua tibia, en una tina estable, donde el bebé no corra el riesgo de caerse, en un lugar cerrado y con productos hipoalergénicos, preferiblemente sugeridos por el neonatólogo.

Recuerde que los bebés de bajo peso requieren un aseo diferente; muchos especialistas sugieren limpiarlos, ya que la grasa natural lo ayudará a calentarse y a ganar peso.

Es importante bañar diariamente al bebé para generar el hábito y, además, porque suda mucho y podría desarrollar lesiones por hongos. Hay quienes sugieren asearlo en horas de la noche, para que duerma mejor.
Desvístalo y, cuando tenga todo listo, tómelo de los brazos y sumérjale la cola en el agua tibia. Luego, humedezca el resto del cuerpo y enjabone (si lo considera necesario). Retire los excesos de jabón.

En el caso del ombligo, evite mojarlo para evitar infecciones y malos olores. Cada vez que haya cambio de pañal se debe limpiar con un copito humedecido. La mayoría de los pañales cubren esta zona; por eso, se recomienda doblarlo hacia adentro para que el aire llegue y ayude a sanarlo. Normalmente, se cae entre las dos y cuatro semanas.

Estudios sobre el baño y el lavado de manos han encontrado que estas prácticas interrumpen la transmisión de agentes patógenos y reducen la diarrea e infecciones respiratorias, cutáneas y el tracoma (que produce secreción ocular, párpados inflamados y pestañas invertidas).

Para Mireya Munarth, pediatra de la Universidad El Bosque, “los hábitos higiénicos son importantes para proteger al niño de infecciones virales y parasitarias, que se transmiten al dar la mano o con un beso en la mejilla. De allí que en el mundo se adelanten campañas pro lavado de manos y el uso del tapabocas. También es importante cortarle las uñas al niño para evitar la propagación de bacterias y microorganismos que conllevan a la diarrea y al resfriado.

Beatriz Cárdenas, psicopedagoga de la Fundación Centro Internacional de Educación y Desarrollo Humano (Cinde), asegura que el papel de los padres en la instauración de hábitos de higiene es vital.

En niños de 0 a 2 años la labor de la crianza es importante, ya que en esta etapa no tienen la habilidad ni la destreza para hacer lo que piden sus padres. Los adultos deberán aprender a leer las señales de su hijo: incomodidad por el pañal, sensación de asco y necesidad de limpiarse las manos, para apoyarlos en la tarea.

La hora del baño debe ser un espacio que promueva el vínculo afectivo entre padres e hijos. Es clave entablar una conversación, brindar una caricia, cantarle y enseñarle a reconocer las partes del cuerpo y el respeto que cada una de estas requiere.

Los pequeños deben asimilar la rutina con horarios establecidos. Aunque la idea no es hacerlo tan cronometrado, porque los niños podrían cogerle pereza al hábito.

Con el pelo del bebé…

Debe lavarse con poco champú y enjuagarse, con cuidado, evitando que caiga en los ojos. Luego, secar con una toalla suave. Si el pequeño tiene la costra láctea o descamación en la cabeza, se pueden hacer masajes con aceite de almendras o vaselina, durante algunos minutos, y limpiar con una toalla de algodón. Y, luego, lavar la cabeza.

Para cambiar el pañal

1. Recostar al bebé sobre una base plástica.
2. Levantar cuidadosamente, con una mano, las piernas y la cola.
3. Retirar los residuos con la parte superior del pañal que está limpia.
4. Asear con un paño o algodón húmedo la zona de los genitales y las nalgas, de adelante hacia atrás.
5. Colocar el nuevo pañal.
6. Antes de pegar los adhesivos, verificar que haya un espacio prudente entre el pañal y la piel del estómago del niño para que no lo presionen.

Cuidado con la nariz

Los niños presentan secreciones, son normales cuando son transparentes o blancas. Para sonar al bebé, puede usar unos pequeñas peras (aspiradoras) diseñadas para este fin. También se aconseja aplicar suero fisiológico en la nariz y ayudarse con un copito, cuando sea necesario. Si el bebé presenta secreciones amarillas o verdes, debe consultar al pediatra.

Aciertos con las uñas

Después del baño o cuando el niño duerme, es el momento apropiado para cortar las uñas del bebé. Debe realizarse cada semana. El cuidador debe lavarse las manos antes de comenzar con el procedimiento, abrir la mano del pequeño y sostenerla con firmeza, sujetar el dedo de la uña que se va a cortar,  siguiendo la línea natural de esta y evitar hacerlo cerca de la punta del dedo. Se puede comenzar por el meñique. Limar (con lima blanda) la parte blanca de la uña, con movimientos lentos y uniformes. Seguir la línea natural de corte para darle forma. (En el mercado se encuentran pequeños cortaúñas con lupa, apropiadas en estos casos).

En caso de presentarse algún accidente, presione el dedo lastimado con una gasa estéril durante uno o dos minutos para detener el sangrado. No use curas, ya que en caso de que estas se desprendan pueden provocar infecciones y atoramientos.
Después del primer año

En este momento, los padres ya podrán bañarse con su hijo. A partir de los 2 años, los niños se desenvuelven por sí solos, caminan y se comunican con palabras, van adquiriendo ganas de ducharse solos; asesórelos en el proceso y acompáñelos para que se limpien bien detrás de las orejas, en el cuello, la espalda, los pies y los genitales.

Los genitales

En los niños, el lavado del pene debe ser cuidadoso para evitar irritaciones, debe enjabonarse la parte superficial y los testículos, sin necesidad de limpiar bruscamente.

En el caso de las niñas se recomienda asear la parte externa, exclusivamente. Según Aura Cuevas, ginecóloga de la infancia y la adolescencia, tenga en cuenta emplear:

Productos suaves: no utilizar jabones fuertes (se recomienda jabón líquido de pH ácido o neutro), baños de espuma ni sales de baño, los cuales pueden producir irritaciones en el área genital.

Ropa interior de algodón: con cubierta que cubra la entrepierna.
Postura: cada vez que la niña utilice el inodoro, es clave que separe muy bien las rodillas en el momento de orinar, para evitar que el líquido llegue a los genitales.
Después de ir al baño: secar la orina con papel higiénico para prevenir cualquier clase de alergia; secar de adelante hacia atrás tanto en el momento del baño como después de las deposiciones. La mayoría de consultas al especialista es por la presencia de infecciones vaginales producto de una higiene inadecuada.  Es esencial que la niña tenga una toalla de baño que solo ella utilice. No friccionar.

Dientes

Mireya Botello, odontóloga de la Clínica del Ratón Pérez, afirma que es importante iniciar con una rutina de higiene desde muy temprana edad. En los bebés, “es aconsejable limpiar las encías con una gasa humedecida con agua. Cuando salgan los primeros dientes, emplear un cepillo de cerdas suaves, que ahora se consiguen por edades.

Para enseñarles a cuidar los dientes, lo mejor es ponerlos a jugar durante un rato con el cepillo y luego, el padre o la madre, repasar el cepillado con el fin de prevenir caries en las muelas, que son las primeras en dañarse. Opte por una crema dental libre de flúor y con sabores agradables al paladar de los pequeños.

La llegada al jardín

Tener que madrugar y bañarse podría generar desconcierto en algunos niños. Los adultos deben promover que sus hijos duerman diariamente alrededor de ocho horas para que no se sientan cansados al día siguiente. Una vez despiertos, procure que bañarse sea una tarea amena y agradable que el pequeño disfrute.