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La alimentación en los primeros años del niño influye de manera radical con su crecimiento físico y su desarrollo intelectual. Por esto, los padres deben actuar de manera responsable a la hora de crear hábitos y costumbres alimenticias en sus hijos.
La doctora Gladys Alhajj Benavides, de la Clínica Versalles de Manizales, señala que dar al niño una alimentación insuficiente de manera secuencial se refleja en un peso inadecuado para la edad. Si esto persiste, habrá disminución en el crecimiento y, por último, afectará el desarrollo mental y motor del pequeño.
Causas de desnutrición en los niños
Un desarrollo normal
Para que el niño pueda gozar de un desarrollo normal, tanto físico como mental, debe consumir diariamente alimentos que constituyen la pirámide alimentaria, en las cantidades suficientes de acuerdo con su edad.
Para que el niño tenga una talla y peso normal se le debe proporcionar un 60 por ciento de hidratos de carbono (harinas, cereales y azúcares) 15 por ciento de proteína y un 25 por ciento de grasas. Así mismo, la calidad del alimento que se va a consumir es importante. Se debe preferir productos frescos, naturales y bien preservados.
Los padres pueden tener en cuenta la siguiente información para establecer una relación entre los alimentos y la manera como actúan en el organismo de sus hijos:
1. Proteínas
A este grupo pertenecen los siguientes alimentos:
Se recomienda proporcionar mínimo una ración de proteína en el día, teniendo en cuenta que pueden ser reemplazados entre sí: el huevo puede reemplazar la carne y algunos granos como el fríjol y las lentejas también pueden hacerlo.
2. Vitaminas y oligoelementos
Se recomienda un consumo de 2 a 3 porciones de fruta y verdura en el día. Principalmente de frutas cítricas y de verduras amarillas (calabaza, zanahoria, zapallo) y verdes (acelgas, espinacas).
3. Carbohidratos
A este grupo también pertenecen toda clase de alimentos que contienen azúcar como los dulces y las golosinas.
4. Grasas
Aportan energía, vitamina A, vitamina E y colesterol, así como aceites y cremas de origen animal o vegetal.
Estos alimentos, al igual que aquellos que pertenecen a las harinas y cereales, deben tener un consumo limitado y cuidadoso. Los padres deben evitar que los niños consuman de manera excesiva dulces, gaseosas y jugos artificiales, para prevenir la caries y la obesidad.
Pero es preciso anotar que una alimentación baja en calorías también es dañina, pues altera el crecimiento de forma irreversible si se prolonga desde el nacimiento hasta los primeros años. También se debe tener en cuenta que es mejor preferir el consumo de grasa vegetal que la de origen animal, pues los primeros son asimilados mejor por el organismo.
Somos lo que comemos
La alimentación del niño se va a ver reflejada en su conducta y su salud. Los padres deben tener en cuenta que algunos malestares se pueden presentar por anomalías en la alimentación. Por ejemplo, si el niño sufre de estreñimiento es probable que esté consumiendo poca fruta o que su dieta requiera un mayor aporte de fibra y líquidos.
Los padres deben recordar que el consumo excesivo de dulce es la principal causa de caries en los niños.
Los padres deben ser conscientes de la importancia de la alimentación de los niños, sobre todo en los primeros años, en los cuales el niño está desarrollando todas las facultades y procesos que lo acompañarán el resto de la vida.
La enseñanza de una buena alimentación empieza en casa, así que los padres pueden adquirir buenos hábitos alimenticios que permitan el buen crecimiento del niño, sin necesidad de privarlo de esas golosinas que tanto le gustan.
