Recomendaciones para que la diarrea del niño no se le convierta en un dolor de cabeza

Hidratación, consumo de leche, y dieta astringente, los consejos.

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Por: Abcdelbebe.com
febrero 21 de 2012 , 10:40 a.m.

Durante la infancia, los niños menores de un año suelen padecer con más frecuencia de diarrea, entendida como la evacuación de materia fecal en estado líquido, debido a que su sistema digestivo no se ha desarrollado íntegramente. Por eso, es importante documentarse previamente sobre el tema, con el objetivo de conocer la manera de proceder en caso de que se presente. Esta se manifiesta con la aparición de agentes infecciosos en la comida de los pequeños. Si hay un incremento del número de deposiciones y estas se producen de forma blanda, considere las siguientes cuatro sugerencias para tratar el problema:

Hidratación:
Cuando las visitas al baño son recurrentes, se corre el riesgo de que el niño se deshidrate y pierda gran cantidad de agua y sales minerales. Por eso, tomar líquidos varias veces al día es fundamental.


No elimine la leche:
Usualmente, los médicos les piden a los adultos suspender la leche. En lactantes y niños, la situación es distinta. En el primer caso, la lactancia no debe interrumpirse sino, al contrario, aumentar las tomas diarias, pues el líquido tiene anticuerpos que protegen el tracto digestivo. En los niños, la leche les ayuda en el proceso de recuperación y los nutre.
 
Ojo con la comida:
Los alimentos grasosos deben eliminarse. Adicionalmente, se aconseja no retirar la alimentación para aumentar los caldos, las bebidas gaseosas y los hidratantes para deportistas. Los médicos aseguran que sus componentes no contrarrestan la descompensación del organismo.


Dieta astringente:
Su objetivo es lograr que se disminuya la diarrea, aunque no la elimina completamente. De acuerdo con especialistas, en los primeros días del malestar es necesario consumir caldos y agua. Luego, a partir del tercer día, se pueden suministrar jugos o compotas preparadas a base de frutas como guayaba, durazno, pera o manzana; purés de papa, papillas de arroz, zumo de zanahoria y plátano. Este plan alimenticio dura entre cinco y ocho días.