¿Deben los padres dormir con el bebé en la misma cama?

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Por: EFE
mayo 17 de 2013 , 03:12 p.m.

Una cuestión que suscita dudas entre las madres primerizas es si el bebé debe o no compartir la cama con su madre durante el sueño, de forma habitual o esporádica, una práctica que para algunos pediatras puede beneficiar al neonato, pero que para otros no está libre de peligros.

Según un artículo publicado en marzo de 2012 por la revista de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPAP), en el que intervinieron varios especialistas, dormir con los padres puede ser beneficioso para la lactancia. En él también se afirma que el ‘colecho’ bien practicado, evitando factores de riesgo, no guarda relación con la muerte súbita del lactante.

Cuatro meses después, como réplica a ese reportaje, otro grupo de pediatras señaló en la misma revista que, si bien esta práctica está extendida y nadie discute la importancia de la lactancia y la relación del recién nacido con su madre, no por ser antropológicamente natural debe contemplarse como algo seguro.

Los autores del artículo hacían referencia en su argumentación a  un documento de Unicef que dice que “los bebés pueden fallecer si quedan atrapados o aplastados porque uno de los padres se coloque sobre el recién nacido. El lugar más seguro para el bebé es su cuna, junto a la cama de sus padres”.

En ese sentido, la Academia Americana de Pediatría (AAP) establece entre sus recomendaciones que el bebé debe compartir la habitación de los padres, pero no compartir la cama.

En lo que si coinciden los especialistas, a favor o en contra de que los padres duerman con sus bebés, es en que estos deben recibir la información más completa posible sobre esta práctica para evitar situaciones de riesgo, y aplicar una serie de medidas de seguridad básicas, si eligen compartir la cama con su pequeño.

Entre otras precauciones el folleto de UNICEF ‘Sharing a bed with your baby’ (compartiendo la cama con su bebé) recomienda jamás dormir con el bebé en un sofá o colchón de agua, ni tampoco alimentar o tranquilizar al bebé en un sillón donde el adulto pueda quedarse dormido con el pequeño en sus brazos.

Los expertos de Unicef también aconseja evitar compartir la cama con su hijo si se sufre alguna enfermedad u obesidad mórbida o se siente un intenso cansancio que afecte la capacidad para cuidar al pequeño, así como durante los primeros meses, en el caso de los bebés prematuros.

Ambos padres  deben saber siempre que el recién nacido está en la cama de los adultos, y  si se comparte colchón con el pequeño hay que asegurarse de que el bebé no puede deslizarse pasar por debajo de las sábanas o la almohada, ni que esté demasiado arropado ni rodeado o envuelto en cojines o edredones, según este folleto.