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¿Te debes sentir la mujer más feliz del mundo?

Por: Valeria Calderón
Miércoles, 1 Agosto 2012 - 3:58pm
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¡Felicidades! ¡Que belleza de bebé! ¡Que alegría! ¡Debes sentirte la mujer más feliz del mundo!

Si estás próxima a dar a luz posiblemente escuches estas palabras y si acabas de tener un bebé lo más probable es que las estés escuchando.

 

¿Te suenan como un disco rayado? ¿Te martillan en la cabeza porque no estás tan feliz?

Es normal. Si, es normal. No solo el disco rayado, también que no te sientas feliz.

 

Y si no tienes suficiente soporte de tu entorno, estás cansada, no te alimentas bien, no te ejercitas un poco, no recibes más compañía que la de tu bebé, sientes que pierdes el control de tu vida y no le encuentras sentido a nada de lo que haces, además de sentir una melancolía que seguro no va a durar mucho, podrías deprimirte.

 

Si estás tan ocupada que llegó el final del día y ni te bañaste o no alcanzaste a probar un bocado nutritivo, eso les pasa a las mamás; si sientes que estás encerrada en la casa con tu bebé haciendo lo mismo y que los días son interminables haciendo … lo mismo y además al final del día dices: “no hice nada”; así se sienten las mamás. Si te preocupa solo hablar de: alimentar (y comer tu?) pañales, bañar al bebé (y bañarte tu?); peso del bebé (y tu peso), talla del bebé (y tu talla); deposiciones, gases y orina; aseo casa (?); si durmió el bebé (y si dormiste tu?), cuanto durmió (y cuanto dormiste); si sales (cuando sales?), si aceptas visitas (o mejor por ahora no); de eso hablan las mamás. Eres una mamá. Y… esa tristeza pasará. Y las mamás también pueden con todo eso sentirse felices.

 

Tener compañía y que te pregunten que necesitas (no que te digan lo que necesitas), sentirte querida, abrazada y entender que tu vida tiene ahora mucho sentido te hace bien. Los grupos de apoyo son ideales! Puedes conversar con otras mamás que están pasando por situaciones similares a las tuyas y pedir información y ayuda. (*1).

 

Una buena nutrición es importante; el estrés suprime el apetito y la falta de alimento te podría hacer daño. Si no tienes ayuda para cocinar, tal vez quieras consumir pequeñas comidas nutritivas  durante el día como fruta, alguna verdura, una porción de proteína, una deliciosa barra de avena…

 

Pedirle a una nueva madre que haga ejercicio cuando de por sí ya se ejercita alimentando y atendiendo a un bebé día y noche, podría parecer extremo. Sin embargo, tal vez quieras tomar un portabebés de tela, meter a tu bebé ahí para mantenerlo cerca y salir a dar una pequeña caminata tal vez con una amiga o algún familiar. Tu mente y tu cuerpo te lo agradecerán.

 

Si te sientes otra persona y viste que todo lo que planeaste se desprogramó, importa mucho! pero sigues siendo la misma persona y pronto se equilibrarán las cargas. Aunque no te des cuenta, estás construyendo tu propia familia y sentando las bases de tu vida alrededor de ella con un nuevo papel: el papel de la orientación primaria, un importante rol del que dependerán las futuras generaciones, un trabajo diferente a todos los demás porque no hay horas libres de ser mamá, los logros y metas se miden en satisfacción, no le reportas a un jefe y ni siquiera tienes la obligación de estar bien presentada o llevar uniforme (o bueno, si, el uniforme mamá: ropa cómoda fácil de lavar, de levantar y que no importe ensuciar y unas cómodas zapatillas). Un trabajo que llevado a cabo con soporte, amor y descanso, te quitará un poco la pasajera melancolía.

 

Nota *2: "Muchas nuevas madres experimentan cierta tristeza después del parto; sin embargo, si los síntomas se agravan, podría tratarse de depresión postparto. La madre con depresión postparto puede manifestar todos los siguientes síntomas o algunos de ellos, pero los más graves solo surgen en raras ocasiones:

 

Sensación de impotencia y melancolía   Ansiedad   Dolor de cabeza   Cambios de humor (volubilidad)   Insomnio   Falta de interés en la vida en general   Temor de lastimar al bebé o preocupación por sensaciones de incapacidad para cuidarlo   Pérdida de apetito   Hinchazón en los tobillos o un repentino aumento de peso   Vómitos   Pánico   Percepción distorsionada de la realidad, alucinaciones, ilusiones o deliro, pensamientos de suicidio u homicidio (psicosis postparto").

 

 *1  (www.llli.org).

*2 Pg. 535. “Lactancia materna, libro de respuestas”. LLL. 

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