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Llevar al bebé en cargadores de tela, una práctica milenaria que está muy de moda.
Los cochecitos están quedando un poco atrás y las nuevas familias los están reemplazando por los portabebés de tela. Los hay de variados diseños: bandoleras de anillas, portabebés estilo asiático, pouch, fulares y mochilas ergonómicas entre otras. (En la foto de mi perfil aparezco con mi hijo con un portabebés de tela estilo fular).
Los cargadores de bebés no solo son utilizados como un método de transporte; además se usan como un medio para brindarle al pequeño contacto físico, una necesidad tan vital como dormir y alimentarse.
Los portabebés de tela favorecen el llevar al bebé durante mucho tiempo con las manos libres de quien los usa y contribuyen a que el pequeño se sienta amado y contenido; además le brinda confianza y seguridad con el resultado positivo de llorar menos, de tener menos cólicos.
Los movimientos de quien lleva al bebé le brindan calma, lo relajan y le recuerdan su antigua casa, el útero materno. Ese movimiento facilita también el desarrollo a nivel vestibular.
Un bebé cargado recibe todos los mensajes que el cuerpo humano puede recibir, recibe estímulos en todos los sentidos: siente las caricias, tiene acceso al pecho materno, escucha el sonido de la voz, huele el aroma que le es familiar, ve el mundo pudiendo interactuar y socializar o deja de verlo si ya tiene suficiente.
Los brazos hacen niños seguros que confían en su entorno. La seguridad lleva a la independencia y no hay necesidades insatisfechas de cariño porque han sido cubiertas por el abrazo, el contacto.
Quienes llevan a sus bebés en cargadores de tela se denominan "porteadores". Hay porteadores que usan los portabebés de tela para que su bebé crezca con fuertes lazos de amor, cercanía, vínculo, contacto y también hay porteadores que además, aprovechan los portabebés para ir de un lado al otro con sus manos libres y pueden dar un paseo con un pequeño por la calle, tenerlos cerca mientras hace las compras, aprovechar para que el bebé duerma una plácida siesta durante alguna actividad de quien lo lleva, cocinar o limpiar con el bebé en la espalda, hablar por teléfono.
Lo importante es que el llevar al bebé en brazos, costumbre tan vieja como el hombre y con tantas virtudes a nivel práctico y emocional, es beneficioso y además se está poniendo de moda. Que bueno para los bebés! que bueno para las familias! Que bueno para el planeta!
