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El padre que deja de convivir con sus hijos después de una separación debe hacerles saber que está presente. Maneras de mantener el vínculo afectivo.
Hoy en día, de 100 parejas que se casan, cinco permanecen bien integradas, 25 se separan (es más frecuente en matrimonios jóvenes) y 70 viven en conflicto, con una relación destructiva en la cual los hijos son quienes pagan las consecuencias.
Cuando deciden distanciarse, ambos deben asumir el reto de continuar siendo padres en medio de su ‘divorcio emocional’. Aquí, señala el sicólogo Leonardo Acosta, terapeuta de familia, es importante que la disolución sea sana pensando en el bienestar de los hijos.
Una separación constructiva, recalca, es aquella en la cual se acepta y supera la pérdida del otro y prima el cuidado y la protección de los hijos por encima de la relación.
En la destructiva, dice Acosta, hay dolor y alguno de los dos se concentra en hacer algo para recuperar al otro o destruirlo, divorciándose de sus hijos. Ninguno logra hacer acuerdos en favor de las necesidades de los infantes.
En este sentido, explica, es importante que se hagan acuerdos. “Hay que asumir el duelo (aunque haya rabia no puede manifestarse en el comportamiento, especialmente en relación con los hijos) y no pretender ser el mejor amigo del otro, mas sí tener una buena relación”, indica la sicóloga Cecilia Zuleta, experta en desarrollo infantil y crianza.
El mayor error que cometen las parejas separadas, agrega, es mantener una pelea donde el hijo es el instrumento con el cual se manipula lo que queda de la relación.
Hay que dejar que el otro padre, el que no se queda con ellos, pueda tener una relación estable con sus hijos.
“Un límite de tiempo no es lo adecuado, pues lo ideal es que los niños pudieran ver a sus papás todos los días. Lo importante es que las visitas de estos padres sean regulares, predecibles y anticipables por el niño; de lo contrario, la sensación de espera será permanente”, afirma la sicóloga Zuleta.
El objetivo es que el tiempo que permanezcan en visita compense el de la no convivencia, de manera que no puede haber restricción cuando se trate de una relación sana y benéfica para el menor, señala la abogada María Eugenia Gómez Chiquiza, especialista en derecho de infancia y familia.
Hay formas de sacar provecho al tiempo con los hijos en los horarios o días estipulados para las visitas. Algunos papás tienen la posibilidad de verlos todos los días. Esto depende de la circunstancia familiar.
Recomendaciones
Llegue a la hora prometida, pues el niño lo estará esperando. Si va a demorarse o no va a visitarlo, trate de que la razón justifique el retraso o incumplimiento. Hágaselo saber al menor previamente. Tenga en cuenta: no cumplirle este tiempo de visitas de manera reiterada es una forma de maltrato emocional, advierte la abogada María Eugenia.
La sicóloga Paula Bernal y el siquiatra Christian Muñoz también ofrecen estas pautas:
La custodia
Según la abogada María Eugenia Gómez, especialista en derecho de infancia y familia, la custodia no se entrega a quien trabaje o tenga más dinero. “Por pobreza no se le quita el hijo a un padre”, advierte. Tenga en cuenta:
Para tener en cuenta
Las visitas deben ser libres. Un progenitor no debe intervenir ni interrumpir el tiempo que el otro comparte con sus hijos. Los padres son quienes llegan a este acuerdo de visitas y, cuando no lo logran, el juez de familia toma la decisión pensando en el bienestar de los menores.
Por Andrea Linares G.
Redactora ABC del bebé.

El calendario de vacunación es una herramienta que le permitirá llevar el control de las vacunas que debe ponerle a su hijo a medida que va creciendo.

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