Cómo evitar y qué hacer si se presenta la depresión posparto

Las mujer debe asesorarse de un especialista para realizar un tratamiento.

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Por: Abcdelbebe.com
junio 08 de 2012 , 05:35 p.m.

¿Primípara y angustiada? ¿No sabe qué hacer y tiene miedo por lo que pueda llegar a pasar con su bebé recién nacido? Tranquila, ocho de cada diez mujeres sienten durante el posparto preocupación y angustia por el futuro del niño, según estudios citados por el siquiatra Rodrigo Córdoba. Estos sentimientos, explica, son comunes y transitorios.
Sin embargo, cuando se hacen duraderos, persistentes, aumentan en intensidad y en severidad es necesario buscar ayuda de un siquiatra, pues puede tratarse de una depresión mayor, asociada al posparto.
Los síntomas que debe tener en cuenta la mamá son: problemas marcados con el sueño como despertarse mucho o no lograr conciliarlo, una sensación de tristeza que la agobia y la recurrencia de ideas pesimistas y a veces relacionadas con la muerte. Cuando estos se manifiestan durante más de dos semanas, es  necesario consultar al médico siquiatra. Lo más seguro es que el doctor le recete antidepresivos y terapia, explica Córdoba.
La siquiatra especialista en la mujer, Rocío del Pilar Barrios, afirma que el posparto es un cambio químico muy fuerte y la depresión es un desajuste en las sustancias que regulan el ánimo, algo que está fuera del control de la madre. Cuando se presenta, según Barrios, la mujer que acaba de dar a luz se siente en agonía permanente, está sensible e irritable y siente mucho desasosiego, mucha ansiedad. “Siente que no puede cuidar bien a su hijo y, a la vez, se siente culpable por no hacerlo”.
Hay más factores de riesgos en madres que hayan vivido situaciones de tensiones crónicas en el embarazo con familiares, laborales o de pareja,  o también en mujeres con antecedentes de depresión antes o durante el embarazo, dice Barrios.
Por  lo general, los medicamentos empiezan a hacer efecto hacia los diez días o dos semanas después de haber comenzado el tratamiento,  dice Córdoba, quien explica que los antidepresivos de última generación no tienen mayor dificultad para el bebé y, por lo tanto, la mamá puede seguir lactando. En cualquier caso, siempre debe preguntarle al especialista qué hacer al respecto.
Es fundamental que la madre sigua el tratamiento pues, explica Córdoba, los niños intuitivamente van a sentir a una mamá deprimida, y ella no va a poder ayudar a su hijo ni hacerse cargo de él como se requiere. Más que nada, el bebé necesita a su mamá tranquila y feliz.