La incontinencia urinaria se puede presentar en personas de todas las edades

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Por: Abcdelbebe.com
mayo 30 de 2012 , 01:19 p.m.

Especialmente en las mujeres durante los nueve meses del embarazo o que atraviesan por el puerperio.


Antonio Lomanto Morán, presidente de la Asociación Colombiana de Ginecología Urológica, explica que la incontinencia urinaria se define como la salida involuntaria de la orina.


Y en el caso específico de las mujeres, es muy probable que si antes del embarazo habían presentado episodios de incontinencia, cuando llega la gestación se puede incrementar hasta en el 80 por ciento la probabilidad de que la presenten de nuevo, y en algunos casos con mayor intensidad. No obstante, puede ocurrir de forma espontánea.


Una de las principales razones para que esto suceda en el embarazo es “el incremento de la hormona progesterona, que produce cambios en los tejidos a nivel de su estructura, lo cual los hace más blandos, lábiles y sensibles”, sostiene el especialista.


En algunos casos, las embarazadas ante estímulos o esfuerzos mínimos, como la tos, los estornudos, el llanto o, simplemente, la risa podrían presentar goteos incontrolables, “puesto que los músculos encargados del control de los esfínteres disminuyen el tono; es decir, la capacidad de estar tensos, fuertes y recogidos”, dice el doctor Lomanto.


María Francisca Echeverri Harry, geriatra y especialista en incontinencia, agrega que en el embarazo “el espacio que ocupa el útero comprime la vejiga y hace que disminuya su capacidad para retener la orina; por ello, las mujeres deben obedecer el deseo de orinar de forma inmediata”.


En el posparto
Durante el puerperio; es decir, los cuarenta días posteriores al parto, la mayoría de las mujeres recuperan el tono normal de sus músculos, aunque otras pueden continuar con algunas secuelas de incontinencia, pero no tan severa como la que se presentó en el embarazo, comenta el doctor Lomanto.


La doctora Echeverry afirma que “precisamente por el ‘estiramiento’ sufren los músculos pélvicos, que tienden a no contraerse después del parto por el peso del útero que soportan durante todo el embarazo, sobre todo si la mujer es multípara, o sea, aquella que ha tenido más de un parto”.


El doctor Lomanto dice que hay otras causas o factores de riesgo por los que se presenta la incontinencia urinaria tras el parto; por ejemplo, “la obesidad, un parto a edad muy temprana, mal atendido, complicado o que haya requerido de episiotomía (incisión que se hace en el canal del nacimiento), y un bebé que al momento del parto haya tenido un peso significativamente alto, es decir, mayor o cercano de los cuatro kilos”.


Parto vaginal mal atendido
Estudios han demostrado que el parto vaginal mal atendido puede dañar los músculos y ligamentos que soportan los órganos pélvicos e inducir ese escape involuntario de orina, por dificultades en el trabajo de parto debido al tamaño del bebé, demasiado grande en relación con la pelvis de la mujer, o al uso inadecuado de fórceps en un parto difícil.


Linda Brubaker, profesora de ginecoobstetricia y urología del Centro Médico de la Universidad Loyola de Chicago, Estados Unidos, confirma lo anterior en un artículo publicado en el British Medical Journal.


“Siendo el parto vaginal el principal factor de riesgo para el daño del piso pélvico, si al menos no se puede evitar, los médicos deben intentar mitigar los daños con una adecuada atención pre y posparto”, afirma la experta en su publicación.

Evite y trate
La geriatra María Francisca Echeverri afirma que todas las mujeres deben tener disciplina urinaria.
Esto significa hacer ejercicios de contracción de los músculos pélvicos (conocidos como Kegel) y tener la disciplina de ir al baño con regularidad para que no detengan el deseo de micción de forma repetitiva.


“Es ideal que las madres primerizas, es decir, aquellas que están en su primer embarazo, hagan lo anterior, previa consulta con el ginecólogo. Igualmente, que mantengan un buen aseo genital, utilicen prendas de algodón, eviten la contaminación por materia fecal, la producción de hongos y las infecciones urinarias”, afirma la experta.


Por ejemplo, un estudio publicado en la revista ‘Obstetrics and Gynecology’ asegura que las mujeres que comenzaron a hacer ejercicios de Kegel dos meses después del parto y durante 12 semanas continuas, tuvieron menos problemas de incontinencia urinaria respecto de aquellas que no los practicaron.