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Parto en casa o de camino al hospital

Parto en casa o de camino al hospital
Por: Redacción ABC del bebé
Martes, 19 Septiembre 2006 - 12:36pm
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Los noticieros y algunas películas muestran en ocasiones partos que no tienen la posibilidad de recibir atención médica profesional, y tienen que realizarse en casa o camino al hospital. Aunque las escenas de estos casos puedan conmover a los futuros padres, es muy raro que suceda en la vida real, pues la mayoría de las parejas tienen un plan para la fecha del parto que les permite llegar a tiempo y ser atendidas adecuadamente.

Pero algo puede salir mal, y se pueden presentar algunos síntomas que sugieren que ya no es tiempo de ir al hospital y que la mamá requiere un parto de emergencia:

El tiempo entre las contracciones: cuando hay menos de dos minutos entre la primera contracción y el comienzo de la segunda. Abertura vaginal: cuando durante las contracciones se alcanza a ver la cabeza del bebé. Ansiedad de pujar: cuando la madre siente la necesidad de hacer grandes  esfuerzos y pujar con fuerza.

No es suficiente que uno de estos síntomas se presente. Para considerar que es un parto de emergencia, deben presentarse los tres síntomas a la vez.

¿Qué hacer?

Lo más importante es solicitar atención médica profesional. Aun si la persona a cargo tiene experiencia, es necesario que tanto la madre como el bebé estén en manos de profesionales después del parto.

Un parto de emergencia es un parto de alto riesgo, porque en ausencia de los elementos adecuados la posibilidad de desgarramientos, hemorragias o infecciones aumenta,  poniendo en peligro la vida de la mamá y del bebé.

Por esto, bajo ningún motivo el parto de emergencia es una opción. No se debe confundir como una alternativa de parto natural. En el caso de las madres primerizas, será casi imposible que el trabajo de parto no dé tiempo para llegar al hospital. Sin embargo, ocurre con más frecuencia en aquellas madres que han tenido tres hijos o más. Lo difícil actualmente es encontrar mamás que se animen a tener más de dos hijos.

Algunos pasos para realizar el parto de emergencia en casa

Tener a la mano sábanas, mantas y toallas limpias para facilitar la labor, así como un recipiente para la sangre y el líquido amniótico. Mantener un nivel mínimo de higiene en todos los elementos que se va a utilizar. Lavar con agua y jabón la zona vaginal y las manos de las personas a cargo. Una respiración corta y profunda puede ayudar a  tranquilizar a la mamá. Procurar que la mamá esté semisentada y al borde de la cama. Para esto, puede apoyar la cabeza y espaldas sobre almohadas. Para que la superficie no esté completamente plana, es adecuado doblar sábanas o mantas debajo de las caderas. También se recomienda retirar prendas de vestir de la cintura hacia arriba, y que las rodillas estén  dobladas y las piernas separadas. Se debe pedir a la madre que puje únicamente en el momento de la contracción; cuando esta pase, la mamá puede descansar y respirar profundamente hasta que empiece otra contracción. Cuando ya se vea la cabeza del bebé, la persona a cargo debe poner una mano debajo de la zona vaginal, haciendo una suave presión, y con la otra mano sostener la cabeza del bebé. Es en este momento cuando puede estar en riesgo la vida de la mamá. No tener la experiencia para recibir al bebé puede causar desgarramiento en la piel y desencadenar una hemorragia. La persona encargada de atender el parto debe recibir al bebé con una toalla limpia para evitar que se resbale y limpiar su boca y nariz de secreciones y sangre. Esta limpieza es importante porque impide que el bebé se asfixie. Sostener al bebé con la cabeza hacia abajo y los pies arriba hasta que empiece a llorar. Para estimularlo, se puede rozar las plantas de los pies o frotar la espalda. Este paso se realiza para saber que el bebé está respirando y puede ayudar a la expulsión de secreciones y moco por boca y nariz. Secar y cubrir bien al bebé (sin tapar la cara) para mantener su temperatura y evitar la hipotermia. Hay que tener cuidado de no tirar el cordón para sacar la placenta, esta puede permanecer dentro del vientre hasta que la mamá tenga asistencia médica profesional.El cordón umbilical no se debe cortar, pero hay que evitar que la sangre siga  hacia la placenta. Para esto, es aconsejable atarlo con una cuerda gruesa a unos 10 cm del ombligo. Es mejor no utilizar hilo de coser porque puede cortar el cordón umbilical.

Este procedimiento también representa un alto riesgo cuando no es realizado por manos expertas: tirar del cordón ocasiona hemorragias severas en la madre y un tratamiento inadecuado del cordón umbilical provoca graves infecciones en el bebé.

Otras recomendaciones

Acercar el bebé a la madre tan pronto nace, ayuda a que el bebé no pierda calor y si es amamantado estimula las contracciones que continúan hasta que la madre expulsa la placenta. La placenta se puede guardar en una bolsa plástica hasta que la madre y el bebé reciban atención médica. Masajear suavemente el abdomen de la mamá durante las contracciones posparto.

Algunos problemas

Se pueden presentar complicaciones si el cordón umbilical rodea el cuello del bebé; en este caso, intente pasarlo por encima de la cabeza con el dedo índice con un movimiento rápido y suave; si esto no funciona, es mejor seguir sacando el resto del cuerpo del bebé.

En caso de que el bebé, al estar con la cabeza hacia abajo y los pies arriba no respire, se puede dar golpecitos en las plantas de los pies o soplar suavemente en la nariz y en la boca.

Si la madre presenta una hemorragia por desgarramiento, presione la piel afectada con gasa o toalla higiénica hasta que  se detenga.

Si el parto es inminente durante el camino al hospital y debe ser atendido en el carro, se puede utilizar el asiento trasero inclinándolo, ayudarse de chaquetas y prendas de vestir a la mano y seguir hasta donde sea posible los pasos mencionados anteriormente, hasta que llegue una asistencia médica adecuada.

Nuevamente, siguiendo las advertencias de la doctora Nadya Rodríguez Acosta, de la Fundación Santa Fe de Bogotá, es preciso recordar los riesgos de un parto de emergencia, "principalmente de las hemorragias que pueden cobrar la vida de la mamá por la cantidad de sangre que se pierde en pocos minutos. En cuanto al bebé, las asfixias no necesariamente le causan la muerte, pero sí daños neurológicos importantes".

Para evitar un parto de emergencia, es mejor estar atenta a los síntomas durante las últimas semanas del embarazo y así llegar al hospital a tiempo.

 

 

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