Cómo organizarse económicamente y ahorrar con la llegada del bebé

Además, consejos de cómo ser un comprador inteligente.

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Por: Abcdelbebe.com
agosto 24 de 2012 , 11:52 a.m.

Si compra inteligentemente y se organiza con su familia o sus amigos, podrá ahorrar e invertir para asegurar el futuro de su hijo y su bienestar.
En el tiempo de las abuelas nadie ponía en duda aquel viejo refrán de “cada niño trae su pan y su arepa debajo del brazo”, pero con las exigencias de la vida moderna las parejas cada vez le dan más peso al tema económico a la hora de decidir cuándo van a formar una familia. La responsabilidad financiera de sacar adelante un hijo, darle una buena educación y prepararlo para la vida, asusta a más de uno.
Sin lugar a dudas, tener un nuevo integrante ocasiona un impacto en las finanzas familiares, por muy solvente que sea la pareja. Sin embargo, este se puede minimizar y aprovechar si hay planeación y disciplina al momento de gastar. Para una planeación adecuada, lo mejor sería empezar a ahorrar desde cuando se toma la decisión de tener un hijo, porque esto da más tiempo para ir formando el capital “extra” que requerirá el nuevo integrante de la familia. Pero, si no se puede, tranquilo. El embarazo también es una buena época, aunque la cantidad de cambios que trae esta etapa hace que la pareja esté distraída en muchas otras cosas.

¿Para qué sirve planear?
Para conocer los gastos o inversiones en los que se incurrirá e ir previendo cómo se van a cubrir. Los gastos más obvios e inmediatos tienen que ver con el mobiliario, vestuario, alimentación, pañales y salud del bebé. Pero los que pueden hacer una mayor mella en el flujo de caja son los relacionados con la educación. Por eso, la recomendación es ir provisionando recursos para ella desde el primer momento. Así, cuando llegue la hora de matricularlo en el jardín o el preescolar, tendrá un ‘colchón’ suficiente.

Ahorrar, un buen negocio
Al igual que la novia el día de su boda, un bebé necesita algo nuevo, algo viejo y algo prestado. La diferencia es que no es para que tenga suerte, sino para reducir el gasto que sus padres deben hacer con su llegada.
Aunque la ilusión de tener un bebé despierta en los padres el deseo de conseguir todo el ajuar recién sacado del almacén, lo cierto es que es mejor dejar a un lado el romanticismo y acudir a lo práctico: ‘moisés’, cuna, corral, cambiador, silla y coche son los candidatos perfectos a reutilizarse. Si los consigue prestados, le hace un favor a su bolsillo y a quien se lo prestó porque, seguramente, ya no tiene dónde guardarlos.
Otro truco es planear muy bien los ‘showers’, para asegurarse de que le regalen lo que necesita. Por ejemplo, puede pedir que le hagan varios de ropa, pero cada uno para una edad diferente (recién nacido, 6, 12, 18, 24 meses), o de gastos recurrentes, como pañales.
Pensando en el largo plazo, es útil pedirles a los más allegados, como abuelos y tíos, que normalmente desean hacerle un regalo significativo al recién nacido, que piensen en darle algún instrumento de ahorro o inversión, como certificados de depósito a término fijo (CDT), acciones, y, si pueden, seguros educativos.
De esta forma, lo que dejaría de gastar en mobiliario, vestuario y otros recurrentes, más los obsequios que reciba en ‘efectivo’, le pueden dar un buen capital con destino a gastos futuros de su hijo. Y si se vuelve un ritual el que cada navidad o cumpleaños su hijo (a) reciba instrumentos de ahorro o inversión, sus familiares le ayudarán a que ese capital vaya creciendo año a año.

Comprador inteligente
Una de las cosas más difíciles cuando se tiene un hijo es controlarse a la hora de comprar, más si está recién nacido. De ahí que las parejas se llenen de una cantidad de objetos lindos y poco útiles. Por eso, antes de sucumbir ante un antojo, piense: ¿realmente necesita esto? Se sorprenderá de las veces que la respuesta es no… y que, aun conociendo esa respuesta, lo compra.
Algo que también lo puede sorprender es ver cómo, en los almacenes de segunda, consigue en perfecto estado los mismos juguetes y accesorios que vio en los almacenes de cadena, pero a unos precios bastante inferiores.
La otra alternativa es esperarse a los cambios de colección. Muchos almacenes de cadena tienen rebajas durante distintas épocas del año, y en ellas se pueden conseguir descuentos hasta del 70% en artículos de marca.
Y, si es gomoso de internet, puede adquirir por Amazon o en las páginas de los fabricantes, vestuario, juguetes y accesorios a precios cómodos, inclusive después de pagar la nacionalización. Es cuestión de invertir tiempo en la búsqueda y de asegurarse que está haciendo la compra en un lugar confiable.
Si bien hay quienes prefieren vivir el día a día, confiando en que todo va a salir bien, planear lo obliga a visualizar a largo plazo lo que se viene encima y a ocuparse, en lugar de preocuparse. Así eso signifique medirse en algunos gastos, con la seguridad de estar tomando las mejores decisiones para el futuro.