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¿Embarazo a los 35?

¿Embarazo a los 35?
Por: Astrid López
Jueves, 26 Diciembre 2013 - 10:02am

Tomada por Thinkstock

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Las mujeres latinas se han caracterizado por querer ser madres antes de los 30 años, pero cada vez más están siguiendo los pasos de las europeas y norteamericanas que han ido postergando la maternidad, tras la realización de metas profesionales, académicas y económicas.Según algunas estadísticas sobre el tema, una de cada cinco mujeres tiene su primer hijo después de los 35 años. En la mayoría de los casos, esos embarazos y los bebés se desarrollan muy saludables. Sin embargo, indican los especialistas, concebir el primer hijo después de esta edad se torna más complicado, porque la fertilidad femenina disminuye con el paso de los años, y se corren ciertos riesgos. Aunque el momento científico y tecnológico de hoy abre cada día mayores probabilidades para preservar lavida y prolongarla.

‘Una cuenta bancaria’

La edad es un factor que se relaciona estrechamente con el potencial reproductivo femenino, lo cual no sucede en el funcionamiento y producción de las células sexuales del hombre. En ellos, a lo largo de la vida, sus poblaciones de espermatozoides se renuevan constantemente.Contrario a lo anterior, explica Juan Luis Giraldo Moreno, ginecólogo, especialista en reproducción humana de la Universidad de Yale, y miembro del Instituto de Fertilidad Humana (Inser) en Medellín, el sistema reproductivo de la mujer “funciona como una ‘cuenta bancaria’, de la que solo se puede retirar”.A lo que añade que, “los ovarios producen óvulos durante la etapa fetal únicamente, es decir, hasta los cinco meses de gestación. En adelante, no se vuelven a producir, por lo que el ovario los guarda para ir gastándoselos durante la vida reproductiva, que empieza con el primer periodomenstrual y termina con la llegada de la menopausia”.Más o menos, una mujer está en su punto máximo de potencial reproductivo entre los 20 y 25 años. Ese potencial se mantiene, relativamente estable, hasta los 30 años, pero desde esa edad empieza a disminuir, aunque hasta los 35 no es tan marcado. “De los 35 a los 40 años esa disminución ya tiene una incidencia y, de los 40 en adelante la curva se vuelve supremamente pendiente”, indica Giraldo.

Maternidad responsable

Como lo plantea el doctor Jaime Andrés Olivos, ginecobstetra de la Clínica Country y de la Clínica La Colina, toda mujer, y en cualquier edad, debería prepararse para un embarazo, buscando estar en las mejores condiciones para afrontar una etapa tan importante, la de dar paso a una nueva vida. “Debo decir que, en las primerizas mayores de 35 años, el acompañamiento médico es básico, con una adecuada valoración previa a quedar en embarazo, y un adecuado control prenatal, lo cual minimiza los riesgos relacionados con enfermedades metabólicas como diabetes gestacional, trastornos hipertensivos del embarazo y otras patologías asociadas a su edad y al embarazo mismo”, indica el especialista.En tal caso, los embarazos que tienen seguimiento y acompañamiento, en la mayoría de los casos, resultan muy saludables. 

La consulta preconcepcional

Este es el primer paso en la búsqueda de que el embarazo, de cualquier mujer, pero en especial de las que superan los 35 años, se desarrolle de la mejor forma, asegurando una buena salud tanto para el bebé como para la madre.“En la consulta preconcepcional se miran varias cosas, como que la mujer empiece a tomar un suplemento de ácido fólico, unos meses antes de embarazarse, esto disminuye el riesgo de malformaciones del tubo neural, es decir, de la cabeza y la columna en los bebés, y minimiza en un 50 por ciento el riesgo de que nazca un niño con autismo”, sostiene el doctor Juan Luis Giraldo Moreno.Posteriormente, le sugerirán hacerse una ecografía transvaginal para verificar que no haya patologías en el útero o en los ovarios. Que no existan miomas, masas en el útero o quistes en los ovarios. Además, “se debe corroborar que la futura madre esté teniendo una función ovulatoria adecuada. Que ovule todos los meses para que esto le permita embarazarse fácilmente”, insiste Giraldo.A esto se suma, dicen los especialistas, que hay que verificar que esa mujer tenga un ambiente endocrino o unas características hormonales normales, que su sistema tiroideo esté funcionando, que la prolactina esté bien, y que no tenga problemas de glicemia, porque esto le va a evitar complicaciones durante el embarazo.Igualmente, se debe analizar que quien desea ser madre esté inmunológicamente preparada para el embarazo; que tenga defensas adecuadas contra la rubéola, la varicela y contra la hepatitis B.Finalmente, sugiere Giraldo, se debe mirar también a la pareja, al hombre que busca ese embarazo, y hacer un examen de semen para detectar que no haya ninguna alteración en sus niveles.

¿Qué puede pasar?Lo primero es reconocer que la edad puede traer consecuencias en diferentes aspectos relacionados con la capacidad de engendrar de la mujer, en su salud reproductiva, el estado óptimo del bebé y su vida misma. Por eso es importante saber que existen riesgos, ciertas enfermedades asociadas, no para no pensar en ser madres, sino para tomar las precauciones necesarias y mantenerse contantemente bajo control médicoespecializado.La primera de esas posibles complicaciones, explica Giraldo Moreno, es la mayor frecuencia de infertilidad. “Una mujer entre los 20 y 24 años tiene una tasa de infertilidad de más o menos un 5 por ciento; en una de 25 a 29 años puede ser del 9 por ciento; entre los 30 y 34 años, la posibilidad de infertilidad es de más o menos un 15 por ciento, entre los 35 y 39 ese porcentaje sube al 35 por ciento, y en las mujeres de 40 años o más, la probabilidad de ser infértil llega casi al 60 por ciento”.La segunda, el aumento en la posibilidad de abortos, pues al disminuir la calidad de los óvulos, “se pueden cometer errores de división, de manejo en el material genético, el cual se altera y predispone la formación de embriones genéticamente anormales, y la mayoría de esos embriones en la raza humana son incompatibles con la vida, por lo que se puede producir un aborto temprano espontáneo”, dice Giraldo.El tercer riesgo tiene que ver con las posibles malformaciones en el feto, por la misma razón de que baja la calidad de los óvulos que, como ya  se dijo, lleva a que se formen embriones con alteraciones genéticas, de las cuales un pequeño porcentaje es compatible con la vida y el niño nace.El más común de estos tipos de alteraciones es el síndrome de Down, que se da cuando hay 3 cromosomas ‘21’ en vez de 2. En tal caso, el riesgo de tener niños con esta condición aumenta con la edad. Para poner un ejemplo, una mujer a los 20 años tiene la probabilidad de tener un niño con síndrome de Down de 1 en 1.250, pero a los 40 años es de 1 en 100 aproximadamente, y a los 45 años es de más o menos 1 en 25.Y el cuarto riesgo son las complicaciones inherentes al embarazo en la mujer después de cierta edad y más aún cuando el primer embarazo se da pasados los 35 años. De ellas las más frecuentes son: hipertensión, inducida por el aumento de la presión arterial durante el embarazo, sobre todo hacia el final de este, con riesgos muy delicados que van desde convulsiones, rupturas hepáticas, trastornos de coagulación, derrame cerebral, llegando, inclusive, a lamuerte fetal.Un tema importante es el aumento en la diabetes gestacional durante los meses de embarazo, con un alto riesgo de mortalidad. También existe la probabilidad de que se presente una macrosomía del feto, que son niños de un tamaño muy grande, con mucho tejido adiposo y con complicaciones es su salud.En algunas mujeres se pueden dar ciertos trastornos placentarios, como el abruptio de la placenta, que es cuando esta se desprende antes de tiempo, lo que ocasiona la muerte del bebé dentro del útero y genera trastornos de coagulación a la madre.En algunos casos se presentan problemas de índole obstétrico, lo que significa que hay una mayor probabilidad de partos instrumentados, es decir, mediante cesárea o con la necesidad de utilizar fórceps.Además, son factibles los nacimientos prematuros, antes de cumplir las 37 semanas.

Congelar óvulos, una alternativa  

La medicina reproductiva ha abierto una posibilidad de poder ser madre, no solo para las mujeres de 35 años sino, inclusive, para las de mayor edad, la cual va ligada a la preservación de la fertilidad. Se trata del perfeccionamiento en la probabilidad de congelar óvulos.“El nuevo método nos van a permitir, no con total seguridad, pero con buena eficiencia, lograr descongelar esos óvulos, y obtener un embarazo así hayan pasado los años. Hasta hace poco, congelarlos era muy difícil, porque sufrían mucho en el proceso de descongelamiento, pero lo novedoso del método, al que se llama vitrificación, es que los óvulos no se preservan en hielo sino en vidrio. Así no quedan espículas de los cristales de hielo que dañaban las células”, dice Juan Luis Giraldo.Con ello, las mujeres podrán congelar sus óvulos, aumentando su potencial reproductivo, y ser madres sin dejar de cumplir otras metas que, para ellas, son también importantes en la vida.

 

 

 

 

 

          

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