Niño o niña, prueba lo confirma

La prueba de sangre que permite conocer el sexo del bebé tempranamente

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Por: Karen Johana Sánchez
julio 03 de 2014 , 01:06 p.m.

Actualmente, la manera más común de determinar el sexo del bebé es a través de una ecografía, generalmente en la semana 16 de embarazo.

Sin embargo, también existe la posibilidad de obtener el mismo resultado, pero con una prueba de sangre que se le realiza a la madre, a partir de la semana 10 u 11 de gestación, llamado diagnóstico fetal en sangre materna.

Según el médico genetista Luis Arturo Lizcano, esta prueba está relacionada con la cantidad de material genético del feto que está presente en la sangre de la mamá y que pasa a ella a través de la placenta. Este es el que se busca cuando se realiza la toma de la muestra.

“Se basa en la detección de un gen que se llama SRY, que está presente solo en los fetos masculinos. Si no se detecta, quiere decir que es un feto femenino”, explica la ginecobstetra Claudia Serrano, fellowship en genética reproductiva y magíster en genética humana.

Se hace en estas semanas o de aquí en adelante, porque “depende de la cantidad de ADN que pase del feto a su madre. Entre más pequeño es un bebé, menos células tiene, con lo cual el riesgo de equivocarse con el resultado es más alto. El ADN es más o menos detectable desde la séptima semana de embarazo, pero para poder divisarlo con seguridad los estudios están hechos y aprobados desde la semana 10”, añade la experta.

Según los especialistas, el margen de confiabilidad de la prueba está entre el 98 y 99 por ciento.

Más allá…

Este examen se lo puede realizar cualquier gestante que desee conocer si el bebé que espera es niño o niña, siempre y cuando tenga el dinero para pagarlo de manera particular. También tiene unas indicaciones médicas para practicarlo, cuando hay antecedentes genéticos. En este caso, el especialista seguramente lo ordenará.

Por ejemplo, existen algunas enfermedades genéticas que la mamá puede heredar en sus hijos varones y no en mujeres, como la hemofilia; “entonces, dice la doctora, es importante conocer el sexo del bebé porque determina la necesidad de hacer o no diagnóstico prenatal invasivo, y de conseguir otros diagnósticos”.
Por otro lado, dice el médico, existen “trastornos hormonales (de la mamá) que hacen que los genitales de los fetos femeninos tiendan a masculinizarse, entonces producen ambigüedad anatómica al momento del nacimiento y se puede prevenir con tratamientos”. En este caso, también es importante conocer el sexo del bebé.

Existe otro examen que también se hace con la sangre de la mamá y que no solo permite ver el sexo de este, sino alteraciones cromosómicas del futuro hijo, como el Síndrome de Down.

Inicialmente, dice el doctor Lizcano, la prueba para saber el sexo del bebé se hacía para detectar diagnóstico, pero en la medida en que la tecnología se hizo más simple, barata y rápida, se puede usar para satisfacer la curiosidad de los padres en una etapa del embarazo, previa a la que podría obtenerse mediante una ecografía.

La prueba

Es un examen de laboratorio como cualquier otro. Se toma la sangre de la madre que será evaluada en el laboratorio, según la necesidad de la paciente: conocer el sexo del hijo y/o diagnosticar alguna anomalía genética. Generalmente, dice la especialista, se hace cuando la madre también va a realizarse el tamizaje genético.

No necesita ninguna preparación especial, ni siquiera el ayuno. La única indicación es que no se puede realizar en embarazos gemelares.
Cabe anotar que es un examen que no está incluido en el Plan Obligatorio de Salud (POS) y la madre debe pagar alrededor de 250 mil pesos para realizarlo en un laboratorio particular.