Trucos para sobrellevar las principales molestias del embarazo

El ejercicio, el cambio de postura y los cambios en la dieta son útiles.

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Por: Abcdelbebe.com
mayo 17 de 2012 , 11:37 a.m.

Con los nueve meses de embarazo llegan alegrías, sorpresas, sueños, regalos y, también, un sinnúmero de molestias que pueden modificar la vida cotidiana de la mujer. Aunque algunos síntomas que indican que hay un ser creciendo dentro del vientre son llevaderos, para algunas futuras mamás pueden ser una pesadilla.
Las náuseas, el dolor de espalda y las agrieras son algunos de los más comunes. Sin embargo, es importante valorar su intensidad y frecuencia: todo lo que genere dolor no es normal en ningún trimestre.
ABC del bebé presenta las 15 molestias más comunes y las soluciones a ellas, con la asesoría de los ginecobstetras Ana Lucía Ruiz, Hernando Matiz, Luis Alberto Cáceres y Jimmy Castañeda.
1. Náuseas y vómito: son más frecuentes en el primer trimestre y usualmente mejoran después de la semana 20. Las medidas que pueden ayudar a reducir estos síntomas son: fraccionar las comidas; no consumir alimentos fritos, grasosos ni altamente condimentados; aumentar el consumo de carbohidratos (galletas de soda en ayunas) y reducir  la ingesta de líquidos con las comidas. El jengibre (en té o en gaseosa) también disminuye las náuseas.
2. Ardor en la boca del estómago, gastritis y reflujo:  
también asociados a la presencia de la hormona progesterona, que es la responsable de disminuir el tránsito gastrointestinal y el tono del esfínter del esófago. Esto predispone a la mujer a tener el estómago lleno por más tiempo y a que se ‘devuelva’ la comida por el esófago, lo que produce el dolor por reflujo o gastritis. Las medidas que pueden ayudar a manejar los síntomas son: fraccionar la dieta (en vez de comer 3 veces al día en gran cantidad, se debe comer 5 o 6 en pequeña cantidad), disminuir el consumo de café, pimienta y alcohol. No comer tan tarde en la noche, no acostarse hasta que no pasen al menos dos horas desde la última comida y levantar la cabecera de la cama.
3. Estreñimiento y hemorroides:  el primero es común durante todo el embarazo por la disminución del tránsito intestinal; las hemorroides son más frecuentes en el último trimestre, durante el parto y en el posparto. Las mejores medidas para el manejo del problema son el aumento de ingesta de líquidos, una dieta rica en fibra, abundantes líquidos  y evitar el sedentarismo.
4. Cansancio, fatiga o somnolencia:  es frecuente desde el segundo trimestre a causa de efectos fisiológicos y el incremento de la frecuencia respiratoria. Al aumentar el tamaño uterino, los órganos abdominales se mueven hacia arriba, evitando el normal desplazamiento del diafragma; por lo tanto, es normal sentirse levemente fatigado con el esfuerzo físico.
Por su parte, la somnolencia también puede ser explicada por el efecto de la progesterona, pero, al igual que los desmayos y la debilidad, puede ser causada por un descenso fisiológico de la tensión arterial en el primer trimestre del embarazo y por los largos periodos de ayuno, ya que el metabolismo de los azúcares cambia durante la gestación. Para aliviar estas molestias, tome periodos de descanso y de siestas. Además, practique ejercicio físico.
5. Calambres: se desconoce su causa, pero pueden ser el resultado de un nivel bajo de calcio o elevación del fósforo. Son muy frecuentes, especialmente después de la segunda mitad del embarazo. El tratamiento incluye la disminución de la ingesta de fósforo y el incremento de la ingesta de calcio (sin fósforo). Además de masajes y calor local. Evite estirar los pies al despertarse en la mañana y caminar sobre los talones.
6. Dolor de cabeza:  se debe consultar para descartar un cuadro de hipertensión o diabetes gestacional. El médico puede indicar el uso de analgésicos que no interfieran en el desarrollo del embarazo. Evite el consumo de bebidas negras, tales como te, café y gaseosas. Nunca se automedique.
7. Mastalgia (dolor en los senos): en respuesta a las hormonas y preparándose para la lactancia, el volumen de la glándula mamaria aumenta, lo que produce dolor, especialmente durante el primer y tercer trimestre y, ocasionalmente, secreción láctea antes del parto. Un sostén del tamaño adecuado usado durante las 24 horas del día puede producir mejoría. Evite aquellos que tengan varillas de realce. El uso de bolsas de hielo puede ser efectivo temporalmente. No se recomienda el tratamiento hormonal.
8. Dolores esqueléticos, lumbares y presión pélvica: durante el embarazo aumenta la movilidad de las articulaciones; por eso, se pueden presentar algunos dolores. Además, la ganancia de peso ocasiona  dolores lumbares. Se sugiere el uso de fajas alrededor de la cadera (ordenadas por el ginecólogo) y hacer  ejercicio, para tener los músculos entrenados, mantener la ganancia de peso en rangos de normalidad y reducir el uso de tacones.
9. Pelo grasoso y manchas en la cara:  para el pelo es ideal utilizar un champú antigrasa, que además tenga ácido salicílico para controlar el efecto grasoso del pelo; este le permite dar una limpieza profunda y duradera. También es frecuente que las mujeres embarazadas tengan más sensibilidad al sol y presenten manchas en la piel o pecas. Se recomienda utilizar sustancias despigmentantes y protector solar adecuado, idealmente con FPS mayores a 50; ambos, prescritos por el dermatólogo.
10. Sangrado de encías:  ocasionado por un aumento del número y el calibre de los vasos de las mucosas. Se previene utilizando diariamente un cepillo dental suave e hilo dental. Es de vital importancia tener controles odontológicos.
11. Sensibilidad a flor de piel: los cambios hormonales (principalmente los altos niveles de progesterona) tienen repercusiones en los estados emocionales de las gestantes. Por eso, es probable que algunas se tornen más irritables o sensibles. Para ello no hay ningún tratamiento casero que valga; sin embargo, ayuda a aliviarlo el acompañamiento adecuado de la pareja o la familia. Su fragilidad emocional disminuirá en la medida en que se sienta amada, respaldada, comprendida y apoyada, con la asistencia de su pareja a los controles prenatales, las ecografías y otros preparativos del bebé.
12. Antojos y rechazo a alimentos y olores: la mayoría de las embarazadas tienen antojos y, para alivio de muchas, esta es una situación normal debido al grupo de hormonas que actúan durante los nueve meses. Además de antojos, puede haber un rechazo a ciertos alimentos, olores y situaciones.
Para aprender a manejar esto, siga las siguientes recomendaciones: * Acuda al nutricionista. * Aliméntese frecuentemente en pequeñas cantidades. * Desayune cada día, pues saltarse esta comida puede incrementar los antojos.
13. Estrías:  las dos medidas que podrían reducir el riesgo de presentarlas son la hidratación de la piel y el no presentar ganancias de peso exageradas.
14. Ansiedad: el solo temor producido por el cambio físico, la expectativa de cómo será el niño y la incertidumbre de si está preparada para ser madre son sentimientos que se pueden convertir en ansiedad y que, si no se controlan, podrían convertirse en un problema para la madre y el futuro bebé. Aunque es normal, debe controlarse. Para manejarla, cuéntele a su pareja o a la persona más cercana qué es lo que la está afectando. Además, practique actividades como  yoga o pilates, estos bajarán sus niveles de ansiedad. Si el problema se acentúa, consulte con su ginecólogo si necesita ayuda siquiátrica.
15. Visitas al baño:  el aumento del tamaño del útero genera compresión sobre la vejiga, alterando su capacidad de retención de orina, lo cual se traduce en un aumento de la frecuencia urinaria. La madre debe orinar siempre que sienta ganas o cada dos horas si es posible, no reducir el aporte de líquidos y realizarse parciales de orina cada trimestre por si se presentan infecciones asintomáticas. Preste atención a las características de su orina: si se torna turbia, toma un color oscuro, tiene sangre, huele mal o hay ardor al momento de orinar, puede tratarse de infección.