Papá, más que un espermatozoide

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Por: Abcdelbebe.com
julio 13 de 2011 , 11:42 a.m.

Al papá no le crece la barriga, es posible que no sienta antojos y aunque no está “embarazado”, su intervención en esta etapa ayuda a disminuir los factores de riesgo en la madre o el hijo.

La adherencia y el compromiso con el bebé se generan cuando el padre está presente desde la concepción. Si la mujer se siente respaldada por la persona en la que más confía, disminuye su ansiedad y las complicaciones maternoperinatales que se pueden presentar.

En Bogotá, por ejemplo existe el Programa Trinomio y según Elizabeth Cabrera, Enfermera Jefe del Hospital de Usaquén, “consta de unas sesiones educativas que comprometen al papá para que colabore con los cuidados, aumentando los lazos familiares, la protección del menor y disminuyendo el maltrato infantil”.

Los cursos han demostrado que si el papá se involucra en los ejercicios de respiración y dilatación, entenderá el significado de cada proceso, dejará de ser un estorbo en el parto y guiará a la mujer para que respire o puje de la manera adecuada.

El hombre enfrentará cualquier situación y fomentará su sentido paterno al hacer los mismos ejercicios pre- parto que la mujer. Además, controlará sus nervios porque sabrá que puede pasar e identificará los reales signos de alarma en el embarazo.

Y es que un papá en esta época debe saber de fecundidad, lactancia, cuidados, ejercicios físicos, de relajación, de pelvis, de columna y de espalda. Pero su responsabilidad no termina ahí, en el posparto debe aprender a bañar al bebé, hacerle masajes e incluso cambiar pañales, porque la maternidad es trabajo de dos.