Cuando una mujer está en periodo de gestación sus rutinas de alimentación deben mejorar

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Por: Abcdelbebe.com
julio 13 de 2011 , 12:13 p.m.

Los cambios deben darse incluso meses antes de que la pareja planee tener el bebé, debido a que su organismo tendrá que contar con las reservas suficientes para la formación del nuevo ser.


Una nutrición adecuada en el embarazo no se traduce en ingerir el doble, como siempre se ha creído, sino adoptar medidas saludables.  Según la nutricionista Claudia Angarita, en promedio una mujer debe consumir 1.500 calorías diarias y cuando está embarazada, los requerimientos calóricos ascenderían a 300 más. “Me refiero a una porción de un lácteo o que las ensaladas tengan otra cucharada de aceite, o que la proteína sea un poco más grande. Nada más”.


Cuando la mujer consume más alimento del recomendado y sube de peso sin control, se pone en riesgo ella y de paso su feto, pues podría sufrir diabetes gestacional, que se presenta generalmente en la semana 20 de embarazo y se caracteriza por el aumento de la concentración de glucosa, que crea resistencia a la insulina. Aunque algunas de las mujeres vuelven a un estado saludable después de dar a luz, otras desarrollan la enfermedad que requerirá cuidados a lo largo de su vida.


En consecuencia, el bebé tendría problemas de hipoglicemia al momento de nacer o un mayor tamaño, pues la glucosa le proporciona más energía de la que necesita y esta se transforma en grasa. Además, podría derivar en posibles problemas de diabetes futura en el niño o dificultades pancreáticas al nacer.


Variedad en la mesa
Equilibrada, es el adjetivo perfecto para que las mamás lo apliquen a su dieta. Esto quiere decir que deben consumir todos los grupos de alimentos, pues cada uno proporciona algún requerimiento que necesita la madre y su bebé en formación.


De acuerdo con las nutricionistas Adriana Amaya, Claudia Angarita y la ginecoobstetra Luz Ángela Uribe, estos son algunos de los consejos para las gestantes:

- Fibra. Durante el embarazo es frecuente que algunas mujeres sufran de estreñimiento; por eso es recomendable el consumo de fibra, especialmente de las frutas, que deben consumirse crudas, antes que preparadas en jugos. En la lista están: mango, ciruelas, guayaba, manzana y súmele caminar por lo menos 30 minutos al día.

- Azúcar. Si se consume en cantidades moderadas no representa peligro. Si come de todo, en pequeñas cantidades, las restricciones serán pocas. No puede usar el embarazo y los antojos como excusas para endulzarse en exceso. La idea es que restrinja el consumo de azúcar refinado, miel o panela y coma almidón o pequeñas porciones de harina que se transforman en calorías.

- Carbohidratos. No consuma más de dos al día y hágalo temprano. No se le dé por comer tostadas con mantequilla en la noche.

- Proteínas. Ayudan al desarrollo y crecimiento del feto. Se recomiendan dos porciones de proteínas diarias que pueden ser carnes rojas, pescado o aves.

- Vitaminas y minerales. Las proveen las frutas y las verduras. De cada una debe consumirse entre dos y tres porciones diarias. Especialmente verdes, pues son las que contienen más altas cargas de ácido fólico o las de color amarillo. Por ejemplo: zanahoria o espinacas.

- Lácteos. Ayudan en la formación del sistema óseo del bebé. Si no recibe lo suficiente, toma reservas de mamá. Se aconsejan tres porciones diarias.

- Suplementos. Los especialistas aconsejan suplementar la alimentación durante el embarazo, para asegurar que la mujer reciba todos los nutrientes. El déficit de ácido fólico, por ejemplo, se ha asociado con trastornos del cierre de tubo neural en el feto, labio leporino, problemas de médula o anomalías cardiacas.
La anemia es frecuente entre las embarazadas y para prevenirla debe suplementarse con hierro. Se recomienda consumir alimentos que lo contengan dos veces por semana (carnes rojas). Y como este no se absorbe sin vitamina C, es bueno jugo de guayaba, papaya, zanahoria o pedirle suplementos vitamínicos.

- Grasas. Indispensables para el desarrollo cerebral del feto. Ideales el aceite de girasol, oliva o soya.

Por Juliana Rojas Hernández

Redactora de ABC del bebé