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¿Problemas de tiroides? Un asunto embarazoso

¿Problemas de tiroides? Un asunto embarazoso

Aunque esta enfermedad es una de las principales causas de infertilidad, detectarla hace posible la maternidad y controlarla evita abortos y trastornos mentales

¿Problemas de tiroides? Un asunto embarazoso
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10 de Julio de 2007
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Aunque esta enfermedad es una de las principales causas de infertilidad, detectarla hace posible la maternidad y controlarla evita abortos y trastornos mentales en el feto.

Un embarazo normal trae consigo cambios sicológicos y físicos en el cuerpo de una mujer. Son entendibles. La madre necesita generar las hormonas que beneficiarán a ese pequeño ser indefenso que crece dentro.

Una de las indispensables durante la gestación, tanto para la madre como para el bebé, es la tiroidea, producida por la glándula tiroides, que se localiza en la parte anterior del cuello.

Las hormonas tiroideas son esenciales para las células del organismo, ayudan a regular el crecimiento y desarrollo, la termogénesis (regulación de calor), la tasa metabólica del cuerpo (velocidad con la que la comida se asemeja la energía) y la creación de la síntesis de proteínas.

Según la endocrinóloga María Inés Toro, esto representa una de las enfermedades endocrinológicas más frecuentes en la mujer. En la embarazada el hipotiroidismo ocurre entre un 3 y 5 por ciento; y en un 2 por ciento se da el hipertiroidismo.

Durante el embarazo es indispensable la producción de las tiroideas, sobre todo durante el primer trimestre, porque es en este tiempo que se desarrolla el sistema nervioso central del feto.

La especialista Toro señala que cuando la tiroides funciona bien en la mujer, es capaz de responder a un embarazo. “En varios estudios que se han hecho, se ha visto que la tiroides aumenta de tamaño en el embarazo, porque tiene que producir en las primeras 11 semanas hormonas para la mamá y para el bebé. Después de este tiempo, el bebé tiene sus propias glándulas y hormonas”.

Si los problemas no se controlan y el embarazo se deja avanzar, el trauma no solo sería para el bebé, también para la mamá, porque no sería capaz de tener un parto normal o, en el caso de una cesárea, esta se complicaría.

Para evitar que estos problemas les ocurran a usted y a su bebé, es necesario que antes de quedar encinta se realice, durante su cita preconcepcional, el examen de sangre T’SH neonatal, el cual verificará el estado en el que se encuentra esta glándula y sus hormonas.

Hipotiroidismo e hipertiroidismo

El endocrinólogo William Rojas dice que estas son dos clases de enfermedades de la tiroides que se pueden presentar en cualquier persona.

“La primera suele deberse a un funcionamiento insuficiente de la glándula tiroides o proceso lento del metabolismo. Y la segunda es cuando existe un aumento mantenido de síntesis y secreción de hormonas en la glándula”.

El hipertiroidismo es una enfermedad que se da por dos causas: anticuerpos que lesionan la tiroides a que funcione más de lo normal; o que la persona haya tomado inadecuadamente esta hormona para adelgazar, se haya realizado tratamientos con mesoterapia, que contienen derivados de esta y que producen exceso de hormonas en el cuerpo.

Si la mujer desea quedar en embarazo, pero sufre la enfermedad, existe una solución: controlarla a tiempo con medicamentos.

Si alguna de estas dos no se tratan se podrían presentar graves consecuencias. En el hipotiroidismo podría generase aborto a las ocho semanas de gestación o problemas de desarrollo del sistema nervioso en el feto. Si el embarazo lo lleva a término, puede ser un niño con bajo peso. Y, aunque no se ha comprobado, varios estudios dicen que estos menores podrían tener problemas de aprendizaje.

Para evitar esto es necesario que cuando nazca el bebé se le realice una prueba de sangre de medición de T’SH neonatal. Claro que no solo las enfermedades de la tiroides se pueden dar en el embarazo, también después de él, como la tiroiditis posparto. “Esta se da porque después del parto todo el sistema de defensa se activa más de la cuenta, lo que ocasiona los anticuerpos contra la tiroides, generando la enfermedad”, afirma el especialista Rojas.

Síntomas para detectarla

- Hipetiroidismo:

Nerviosismo. Irritabilidad. Aumento de la sudoración. Piel delgada. Cabello fino y quebradizo. Debilidad muscular. Manos temblorosas. Palpitaciones rápidas. Presión sanguínea alta. Pérdida de peso. Dificultad para dormir. Confusión. Ciclo menstrual irregular.

 

- Hipotiroidismo:

Cansancio. Intolerancia al frío. Apatía. Indiferencia. Depresión. Disminución de memoria y de la capacidad de concentración mental. Piel seca. Cabello seco y quebradizo. Fragilidad de uñas. Palidéz en la piel. Aumento de peso. Estreñimiento.

 

 

Recomendaciones

Si hay antecedentes familiares con problemas de tiroides, la mujer se debe practicar el examen. Debe realizarse un control médico si antes de quedar embarazada consumió tratamientos para un problema de tiroides. Si tiene hipotiroidismo y está bien controlado, la expectativa de ser madre es la misma a la del resto de mujeres. Si tiene hipotiroidismo, es clave que esté en control durante el embarazo.

Por Mónica ToroRedactora ABC del bebé.

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