Síguenos en:

¿Cuándo es el momento oportuno para un segundo embarazo?

¿Cuándo es el momento oportuno para un segundo embarazo?

La pareja debe analizar su situación médica y emocional. Foto: Fotolia

¿Cuándo es el momento oportuno para un segundo embarazo?
Por: Redacción ABC del bebé
27 de Junio de 2013
Comparte este artículo

Antes de empezar la búsqueda de un segundo bebé, es conveniente considerar algunas variables. De acuerdo con María Andrea Espinel, perinatóloga del Centro de Diagnóstico y Medicina Perinatal (Cedip), de Santiago de Chile, y ginecobstetra de la Universidad del Rosario, debe transcurrir un tiempo mínimo entre uno y otro embarazo.

“Si el primer hijo se tuvo por medio de una cesárea, se recomienda esperar 2 años antes de pensar en el otro. En el caso de haber dado a luz por parto natural, el consejo es esperar mínimo un año, tiempo que se cuenta a partir del día en que nace el primer bebé”, dice la especialista. Lo anterior obedece a que la madre, durante el embarazo y el parto, pierde depósitos de hierro que se recuperan hasta los seis meses del posparto. Por esta razón, es apropiado esperar 12 meses para que el cuerpo se restablezca completamente.

Si la mujer tuvo una cesárea previamente y desea que el alumbramiento sea natural, no podrá hacerlo si el embarazo ocurre antes de 2 años. “Con el parto vaginal hay una posibilidad de que se presente ruptura uterina, una situación que pone en riesgo la vida de la madre y del pequeño. Dado el peligro que eso representa, no lo intentamos”, advierte la doctora Espinel.

Cabe aclarar, sin embargo, que el mejor momento para concebir, por lo menos desde el punto de vista médico, será aquel que considere el especialista tras realizarles a los padres los exámenes de rutina y evaluar su historia clínica. “No se salte la cita preconcepcional”, sugiere Espinel.

Cada caso requiere de un análisis diferente. En términos generales, una paciente cuya primera gestación fue complicada debe tener especial cuidado. Si, por ejemplo, su primer bebé fue prematuro, está en riesgo de que el segundo también lo sea, más aun si el ginecobstetra no conoce este antecedente. 

En el caso de que se haya presentado preeclampsia, lo ideal es aguardar 3 años. “Entre más temprano se embarace la paciente, mayor será el riesgo de que la enfermedad aparezca de nuevo, lo haga de forma más prematura y aumente su severidad”, dice Espinel.

Si hay antecedentes de diabetes gestacional, es necesario someterse a controles médicos, especialmente si la enfermedad se mantuvo después del parto. De no ser así, es prudente disminuir el riesgo de padecerla con control del peso, ejercicio y alimentación sana.

Otro aspecto que hay que evaluar es la edad. Cada vez es más común que las mujeres decidan postergar la maternidad hasta los 30 años e, incluso, hasta los 35. Así las cosas, algunas no pueden esperar mucho para comenzar a buscar un segundo hijo si se tiene en cuenta que la recomendación médica es no pasarse de los 38 años. Uno de los principales retos de ser padres por segunda vez es hacer los ajustes para que los dos hijos reciban los cuidados necesarios. La sugerencia de algunos especialistas es procurar que el hermano mayor tenga, como mínimo, 3 años más que el menor. “A esa edad el niño alcanza cierta independencia porque, entre otras cosas, generalmente ya ha entrado al jardín, lo cual le permite a la madre tener más tiempo para estar de forma exclusiva con el recién nacido”, afirma la psicóloga en Desarrollo infantil, Paula Bernal.

Para la especialista, los padres pueden desempeñar un excelente papel como cuidadores, independientemente de la edad de cada uno de sus hijos. Sin embargo, aquellos que toman la decisión de esperar hasta que el mayor adquiera un nivel cognitivo y emocional más avanzado reportan sentirse tranquilos con el proceso de crianza, porque pueden acompañarlos a los dos, en las diferentes etapas del desarrollo, en su justa medida.

“Cuando los dos niños son completamente dependientes de la madre, dado que, por ejemplo, ninguno controla esfínteres o camina, es necesario distribuir adecuadamente el tiempo y las responsabilidades”, señala Olga Francisca Salazar, especialista en Pediatría y miembro del Grupo de Puericultura de la Universidad de Antioquia. Para la experta, la ventaja de que los dos hermanos estén en etapas similares es que pueden compartir gustos y actividades en común.

Incluso, destaca Salazar, algunos autores que han estudiado el tema de la crianza afirman que una diferencia de edad significativa entre los dos hermanos podría traer como consecuencia que cada uno crezca “casi como hijo único”, en razón de que las actividades, intereses y necesidades son disímiles.

En contraposición a lo anterior, para Paula Bernal el hecho de que dos hermanos estén en etapas de la vida muy diferentes no significa que no puedan compartir. “Es probable que cambien los papeles, pero esos dos niños también jugarán juntos, aunque lo hagan más adelante o de una manera distinta”, asegura.

Es clave que, antes de tomar la decisión de buscar un bebé, los adultos se pregunten si realmente disponen del tiempo suficiente para equilibrar su vida familiar, laboral y personal.

“La madre debe contar con la ayuda del padre o de personas externas, como abuelos o niñeras, que puedan cuidar a un hijo mientras ella atiende al otro”, agrega Olga Francisca Salazar.

Lo anterior puede llegar a representar un reto mayúsculo para los padres, especialmente si los dos trabajan. Aun así, de acuerdo con la doctora Salazar, sí es posible desempeñarse exitosamente en la maternidad y la paternidad de dos pequeños si se hacen acuerdos, se establecen rutinas y se agenda un espacio para cada momento. En otras palabras, la clave está en organizarse.

Paula Bernal aconseja a las parejas analizar su proyecto de vida y pensar en lo que quieren como seres humanos para que el segundo hijo llegue en un momento adecuado para los dos: “Hay que preguntarse qué se espera del trabajo, si se está dispuesto o no a laborar medio tiempo o ser ama de casa”, asegura. Para la especialista, esos factores son más importantes que la motivación de buscar un

bebé porque el niño mayor esté pidiendo un hermano.

Por último, conviene analizar si los padres están pasando por un buen momento como pareja. “La estabilidad emocional de los progenitores, en especial la de la madre, afecta de manera directa al bebé, incluso durante el embarazo, porque cuando se sufre de estrés, ansiedad o los estados de ánimo están muy bajos, se libera una sustancia denominada cortisol que va en la sangre”, afirma Paula Bernal.

Cuando en el hogar se enfrentan situaciones conflictivas o adversas, es difícil estar disponible emocionalmente para proteger de la mejor manera a un recién nacido que requiere la mayor paciencia, atención y sensibilidad por parte de sus figuras primarias. Y no descuidar al primogénito. Y lo más importante, tener la seguridad de que el amor alcanzará para los dos.

Por Diana Bello Aristizábal / Especial para 'ABC del Bebé'

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Comparte este artículo

0 Comentarios

imagen
publicidad
publicidad

Herramientas ABC

  • Calendario de Embarazo

    Nada más emociónate que entender cómo cambia mi bebé en estos 9 meses,  Bárbara Mora.

  • Calendario de Ovulación

    Toda mujer que esté pensando en tener un bebé, debe no solo conocer su ciclo menstrual, sino también el día más fértil de este.

  • Índice de masa corporal

    Es una medida de asociación entre la masa y la talla de un individuo ideada por el estadístico belga Adolphe Quetelet, por lo que también se le conoce como índice de Quetelet