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Aplazar la maternidad se ha convertido en una de las principales causas de infertilidad femenina

Aplazar la maternidad se ha convertido en una de las principales causas de infertilidad femenina

Las menopausias tempranas, el cigarrillo, el sobrepeso, los trastornos alimentarios, el estrés, la falta de sueño, la radiación, la toxicidad y los deportes

Aplazar la maternidad se ha convertido en una de las principales causas de infertilidad femenina
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23 de Marzo de 2010
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Las menopausias tempranas, el cigarrillo, el sobrepeso, los trastornos alimentarios, el estrés, la falta de sueño, la radiación, la toxicidad y los deportes de alta competitividad también pueden afectar la fertilidad femenina.

 

Si bien la promiscuidad es uno de los mayores factores de riesgo para ser infértil, por la posibilidad de adquirir infecciones de transmisión sexual –que en el caso de las mujeres se traduce en enfermedad inflamatoria de las trompas– el aplazamiento de la maternidad está reduciendo, cada vez más, las posibilidades de un embarazo.

Esta postergación va unida a un cambio en el estilo de vida en la sociedad que se refleja, por ejemplo, en metas profesionales más ambiciosas y a largo plazo. Hoy se casan a los 30 y comienzan a tener bebés después de los 35.Este aplazamiento, voluntario o involuntario, puede llevar al desarrollo de enfermedades benignas como endometriosis (aparición y crecimiento de tejido endometrial fuera del útero) y miomatosis (miomas en la matriz).

Se estima que el 35 por ciento de las pacientes que llegan a las unidades de fertilidad presentan endometriosis, patología  fácil de tratar si se diagnostica en estadios iniciales y a edad temprana, aunque con una alta tendencia a reaparecer. Para corregirla se debe buscar orientación médica para mejorar las posibilidades de lograr un embarazo antes de que reaparezca.

Las generaciones de hoy usan apenas el 25 por ciento del total de sus años reproductivos para concebir. Si bien esto hace parte de una dinámica mundial, cabe anotar que las mujeres de estratos medio y alto son quienes más toman esta decisión de aplazar su embarazo; en cambio, en zonas marginales de las ciudades, la natalidad parece crecer, especialmente en las adolescentes.

Actualmente, una de cada seis parejas es infértil y, por mes, existe entre un 20 y un  25 por ciento de posibilidades de embarazarse.

 

EstrésExisten enfermedades médicas claramente descritas que relacionan los cambios hormonales con el estrés y que pueden llevar a la ausencia de ciclos menstruales. Esto, por ejemplo, se observa en mujeres competidoras –expuestas a entrenamientos exigentes–, a quienes no les llega el periodo, pues se bloquea el sistema de hormonas que posibilita la ovulación.

No se ha demostrado, sin embargo, una relación absoluta en la que el estrés impida como única causa el embarazo o que al controlarlo (el estrés) la paciente se embarace. Cabe anotar que una mujer estresada duerme menos horas, desmejora su alimentación, reduce su calidad de vida y tiene menos tiempo para sostener relaciones sexuales con su marido.

 

Falta de sueñoActividades en las cuales se modifica el ciclo de vigilia y de sueño podrían alterar las hormonas y esto, a su vez, los ciclos menstruales.

 

CigarrilloLa capacidad de ovulación a largo plazo se reduce significativamente y esto afecta la función de los ovarios. Las tasas de embarazo son menores en mujeres fumadoras.

 

ToxicidadLa exposición a tóxicos y a medicamentos para el manejo del cáncer afecta la ovulación.

 

Nuevas relaciones a edad maduraMuchas pacientes son mujeres mayores de 35 años que reinician relaciones sentimentales con nuevas parejas, y la maternidad se convierte en una necesidad para satisfacer a sus compañeros.

 

Menopausias tempranas Hoy día, las mujeres entran a la menopausia de forma más temprana, lo que afecta su capacidad reproductiva. Es factible ver a pacientes de 35 a 40 años con signos de falla ovárica, que normalmente suelen verse después de los 45 años.

La edad de menopausia en Colombia está entre los 48 y los 50 años, pero se sabe que por encima de los 35 comienzan a darse cambios importantes en la función de los ovarios.

 

Sobrepeso Este puede alterar la ovulación, que se traduce en problemas de fertilidad. En el mundo, desde hace años se ha identificado que el sobrepeso puede ser una de las manifestaciones de un trastorno endocrino llamado síndrome de ovarios poliquísticos, que tiene, entre otras características, el aumento anormal de hormonas masculinas y una característica adicional: la resistencia a la insulina. En estas mujeres, la insulina no ejerce los efectos esperados sobre sus receptores, fenómeno que les ocasiona aumento de peso, riesgos de diabetes y fallas en la ovulación.

 

Trastornos alimentariosLa anorexia y la bulimia pueden llevar a alteraciones metabólicas derivadas del déficit de nutrientes. En el primero, la mujer se autoimpone una ingesta de alimentos cada vez menor: elimina harinas, grasas, dulces y, en ocasiones, proteínas. En otra clase de anorexia, se  autoinduce el vómito o abusa de laxantes, diuréticos o píldoras adelgazantes.

 

La bulimia se caracteriza por ‘atracones de comida’ o comilonas, es decir, una actitud impulsiva en la cual la persona pierde el control sobre el comportamiento de comer. Durante el episodio, viene un sentimiento de culpa y autorreproche y el desarrollo de conductas compensatorias como el vómito auto-inducido, abuso de laxantes, diuréticos, enemas o ejercicio excesivo para gastar las calorías ingeridas y evitar el aumento de peso. Algunas mujeres pueden tener ausencia de periodos menstruales por cambios exagerados en el peso.

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