Síguenos en:

¿Cuál es el momento adecuado para tener un hijo?

¿Cuál es el momento adecuado para tener un hijo?

La decisión de tener un bebé se debe hablar desde el noviazgo.

¿Cuál es el momento adecuado para tener un hijo?
Por: Mónica Toro
07 de Junio de 2011
Comparte este artículo

La llegada de un hijo debe ser el sinónimo del amor que se prodigan los padres. Hablar del método de educación para con él y de los cambios que tendrá la relación es fundamental antes de 'encargar'.

Dicen que los hijos son la prolongación de la vida y que son la razón de la existencia. Dicen que deberían ser planeados y deseados. Dicen que son una de las razones por las cuales se unen las parejas. Eso dicen de los hijos.

¿Pero cuándo es el momento clave para que lleguen? Ese debe ser uno de los principales cuestionamientos de las parejas antes de contraer matrimonio, ya que esta podría ser una razón para una futura separación.

Según Nidian Rocío Fonseca, terapeuta de pareja de Compensar, el momento más indicado para hablar sobre los hijos en una relación de pareja es la etapa de noviazgo, ya que es el momento donde se tiene la oportunidad de conocer el proyecto de vida de cada una.

“Es muy importante no asumir que la pareja desea tener hijos, y es necesario hablar de cuándo y cuántos hijos se desean. Muchas parejas que asisten a asesoría de pareja reconocen que fue un error no haber hablado antes de este tema”.

Ya cuando esto se decida, se debe hablar, sin tapujos, de los cambios que tendrá la pareja cuando llegue ese ser a ‘adornar’ el hogar. Se deben tener en cuenta los cambios de hábitos en la relación, los sentimientos de incertidumbre por el futuro de la familia y la atención total que demandará ese nuevo ser.

Estos cambios sicológicos que se movilizarán en la pareja podrían ocasionar una crisis en la relación o, incluso, la ruptura, si no se tratan a tiempo.

¿De qué hablar?

Según los terapeutas de pareja, dos años de convivencia son suficientes para darse cuenta de si esa es la persona indicada para tener los hijos. Después de este tiempo, las parejas tomarán el tiempo indicado, no solo de maduración de la relación; también es necesario que cada persona haya cumplido con sus planes de vida personales, ya que el hijo traerá grandes cambios a la vida.

Asimismo, es fundamental, según la terapeuta Fonseca, hablar acerca del presupuesto familiar, de la disponibilidad de cada padre para el bebé, de la formación educativa y de valores y hasta de la calidad de tiempo para brindar, lo cual es fundamental. Esto evitará posibles enfrentamientos entre padres cuando se tenga que reprender o dar una orden al infante.

“Cada miembro de la pareja tiene valores y principios de educación diferentes que no comparten, por lo que no logran acordar como una sola visión y propósito de hacer un equipo unido de trabajo en su labor de ser padres”, explica Fonseca.

Por esto, se debe hablar de los principios de educación y de los valores que se quieren sembrar en los hijos y de la importancia del amor, la confianza y el respeto para ellos.

A la vez, es importante que los padres hablen de los gastos que destinarán para el cuidado del bebé, de los horarios de atención al menor y de la repartición de las actividades.

Según Marcela Ariza, directora del Instituto de la Familia, Universidad de la Sabana, es fundamental que al pensar en traer un hijo al mundo se tenga un ambiente familiar lleno de amor. “Este sentimiento no es sólo el fin, sino también el alma de la educación de los esposos y de los hijos por venir. No puede olvidarse que el elemento que determina el deber educativo de los padres, es el amor”.

Tenga en cuenta

Según la especialista Marcela Ariza, los siguientes elementos deben permanecer en el ambiente de familia, para que se logre el desarrollo de cada una de las personas:

• Siempre deben existir el diálogo y la sana comunicación.

• Tener suficiente tiempo para compartir con los hijos.

• Debe haber un concepto claro de autoridad y no confundirla con gritos, castigos o imposición de la voluntad.

• Ser amables y responsables de lo que le corresponde a cada persona.

• Ser flexibles, para que los hijos confíen en sus padres sus preocupaciones.

• Hay una tendencia a la comunicación. En ambos sentidos y, en muchos casos, entre los mismos cónyuges.

• Se cuida la dedicación al trabajo, para que no se distancien los padres y los hijos.

• Los padres cuidan cada vez más el tiempo para estar con los hijos. Y no dejan que el tiempo que tienen lo absorba la televisión. 

  Los hijos deben respetar a los padres. Cada uno tiene responsabilidades y debe cumplirlas, con el fin de enriquecer la vida familiar. Este es un principio básico para tener en cuenta a la hora de trabajar en saludables y positivas relaciones familiares, que se concretan en aprender a convivir en la familia, tarea siempre inacabada.

Mantener en familiaUn hijo en casa, sin duda alguna, trae cientos de alegrías. Sin embargo, no se puede ocultar que las actividades de vida de pareja cambian. Seguir las siguientes sugerencias de la especialista Ariza ayudará a crear y llevar una verdadera familia unida y feliz.

Comunicación: las buenas relaciones familiares se desarrollan y se fortalecen mediante una comunicación asertiva: positiva, clara y directa, donde no pretenda imponerse o convencer, que de a conocer no solo ideas siné también emociones y estados de ánimo, que se desarrolle tanto en el escuchar como en el hablar.

Funciones: cuando la figura de uno de los padres se desdibuja o cuando se encasilla a los hijos  como “mayorcito”, “pequeño” o “único”, se establecen, casi de manera automática, diferencias artificiales y se desnivelan las naturales, que deben darse y respetarse en el grupo familiar.  El reconocerse como parte activa y vital de una familia compromete una preocupación por los demás, además de dar una visión responsable de lo que se espera y se quiere.

Conocimiento: al aceptar a todos los miembros de la familia y ceder tiempo para compartir se construirá un entorno familiar sano y duradero.  No hay que ir a buscar más lejos lo que se puede cultivar con las personas que están cerca. Compartir: el calendario normal trae muchas fechas históricas, conmemorativas y  hasta comerciales. Celebrar las fechas especiales será una manera de mantener unida la familia. Es recomendable no abandonar las tradiciones que se han mantenido desde antes y que puedan representar en la vida un motivo de unión o regocijo.

Amar: es el arma más eficaz para el afianzamiento de las relaciones familiares. Los invito a rescatar tres palabras sencillas de escribir, pero que hay que practicar dentro de la familia y que se han olvidado: “por favor”, “gracias” y “perdón”.

Comparte este artículo
Tags de artículo

0 Comentarios

imagen
publicidad
publicidad

Herramientas ABC

  • Calendario de Embarazo

    Nada más emociónate que entender cómo cambia mi bebé en estos 9 meses,  Bárbara Mora.

  • Calendario de Ovulación

    Toda mujer que esté pensando en tener un bebé, debe no solo conocer su ciclo menstrual, sino también el día más fértil de este.

  • Índice de masa corporal

    Es una medida de asociación entre la masa y la talla de un individuo ideada por el estadístico belga Adolphe Quetelet, por lo que también se le conoce como índice de Quetelet