Síguenos en:

Tips para que tu bebé experimente un baño agradable y feliz

Tips para que tu bebé experimente un baño agradable y feliz

La actividad del baño genera un vínculo afectivo con los padres y además lo mantendrá limpio.

como baño a mi bebé
Por: Margarita Barrero
05 de Octubre de 2012
Comparte este artículo

Esta actividad es muy importante en la vida del recién nacido, ya que no solo lo mantiene limpio sino que además se convierte en un espacio para que los padres lo estimulen, lo toquen, le hablen y generen cercanía con su hijo. El baño se debe fomentar desde los primeros días para que se convierta en un hábito.

La tradición de las abuelas sugiere no asear a los bebés todos los días para no resfriarlos. Sin embargo, los expertos recomiendan hacerlo diariamente, porque los pequeños sudan mucho y podrían desarrollar problemas de hongos en la piel.

En caso de que tu hijo sea bebé canguro, sigue las instrucciones del especialista, quien seguramente te sugerirá limpiarlo con pañitos pero no bañarlo. Según algunos expertos, la grasa natural del bebé lo ayuda a calentarse y a ganar peso.

Para comenzar

- Adecúa un espacio que le proporcione tranquilidad a tu bebé.

- Es ideal que sea un ambiente cerrado, como la habitación.

- Puedes bañarlo en las mañanas o las noches, eso depende de la disponibilidad de tiempo que tengas.

- Procura tener únicamente los elementos necesarios.

- Presta mucha atención a los movimientos que realices y concéntrate en el baño de tu bebé, ya que un descuido podría terminar en una grave emergencia.

- Por ningún motivo dejes solo a tu bebé.

- Durante el baño abstente de usar joyas y accesorios, ya que estos podrían lastimar al niño.

- Recuerda que el baño debe durar máximo cinco minutos.

Lee también: Accesorios clave a la hora de asear a tu hijo

“Lo importante es que el niño no tenga hambre porque estará irritable y llorará; tampoco se recomienda si acaba de alimentarse, ya que es posible que le dé vómito”, explica el neonatólogo y pediatra Víctor García.

Es indispensable tener al alcance el jabón, el champú, las toallas, los limpiadores de algodón, para las orejas y para el ombligo, y la crema; la ropa también debe estar completamente lista. No te puede faltar una vasija para mojar al niño ni tampoco un juguete acorde con su edad, para distraerlo durante el baño. Nada de esponja, ya que entre menos contacto tenga la piel del bebé con elementos extraños, mejor.

“Debes usar un jabón neutro o un champú elaborado especialmente para niños, que no cause irritación en sus ojos. No se recomiendan aquellos con aromas fuertes ni los ácidos o elaborados con avena. Estos últimos son especiales para diferentes problemas de piel que pueda tener el bebé, y deben ser formulados por el médico”, afirma el especialista.

Cuando ya tengas todo listo, puedes ubicar la tina, que debe estar previamente lavada con agua y jabón, sobre una superficie lisa y estable. Verifica que el agua permanezca cerca de los 25 o 30 grados de temperatura, para esto sumerge tu codo en el agua. Antes de comenzar, explícale a tu bebé lo que harás, para que él lo entienda; usa palabras dulces, canciones, mimos o puedes ambientar el lugar con música a bajo volumen.

Hasta el primer año de edad puedes seguir utilizando la tina, luego el niño puede pasar a la ducha, con las medidas de seguridad adecuadas. En condiciones normales, a los 2 años, cuando ya se desenvuelve por sí solo, camina y se comunica con palabras, adquiere ganas de ducharse solo, así que está bien que lo asesores en el proceso y que lo acompañes para que se limpie bien detrás de las orejas, el cuello, la espalda, los pies y los genitales.

El encuentro con la tina

1. Sumerge al bebé en el agua de forma lenta, comenzando por los pies, luego la cola y, finalmente, la espalda. Su cuerpo debe quedar semi-sentado. No se recomienda sumergir la cabeza ni los brazos, porque queda muy acostado y puede sentirse inseguro.

2. Sujeta al niño con control, ubica tus dedos pulgares y corazón detrás de las orejas del bebé, de modo que el dedo índice sostenga la cabeza del pequeño y puedas manipularlo con tu mano dominante (derecha o izquierda). Otra manera de hacerlo es apoyando la cabeza del bebé sobre su brazo y pasando su mano debajo de la axila del niño para sostenerlo con firmeza. Si llora, puedes motivarlo con el juguete.

3. Aplícale el jabón o el champú, en primera instancia, en la cabeza. Luego, baña el resto del cuerpo, de arriba abajo, para terminar en los pies.

4. Vierte el agua de la vasija sobre el cuerpo del bebé hasta que le quite todo el jabón o el champú.

5. Sécalo con toques suaves para que la piel de tu bebé no se lastime y pasa muy bien la toalla por cada uno de sus pliegues, el cuello y las axilas, para evitar que se acumule humedad en estas áreas.

6. Limpia los oídos con un copito (sin necesidad de introducirlo); haz lo mismo con el ombligo. A este último se le puedes aplicar una sustancia antiséptica y mantenerlo seco.

Ten en cuenta

- Nunca apliques alcohol sobre la piel del bebé, pues puede presentar lesiones cutáneas.

- Si deseas aplicarle crema o aceite para hidratar su piel, hazlo del cuello para abajo. Nunca en la cara.

- El cuidado del ombligo es esencial desde el instante mismo del corte del cordón umbilical para evitar una infección, así que lo ideal es que se haga tres veces al día con un aplicador, tanto en el borde exterior de la parte visible del muñón como en aquella recubierta por la piel, la solución yodada es vital para el aseo del ombligo. El ombligo se cae cuando el bebé tiene alrededor de dos semanas de edad; la señal es un manchado de sangre leve alrededor.

- Los genitales se debe hacer un lavado externo, aplicarle agua por encima. En el caso de las niñas, se recomienda enjuagar con abundante agua la vagina, no introduzca jabón en sus genitales porque podría irritarlos.

- Cuando se trata de un recién nacido, expertos del Children’s Hospital, de California, recomiendan para lavar el pelo, utilizar un poquito de champú y frotarlo suave en la cabeza del bebé, luego enjuagarle el cabello bajo el grifo a poca presión y agua tibia, evitando siempre que le caiga en la cara.

- Aprovecha cuando el bebé duerme para cortarle las uñas, y si está despierto es ideal hacerlo después del baño; lo puede distraer con un juguete. Las uñas de los pies pueden cortarse con menos frecuencia, solo hasta que se vean largas. Utiliza cortaúñas diseñados especialmente para bebés.

 

 

 

 

Comparte este artículo
Tags de artículo

0 Comentarios

imagen
publicidad
publicidad

Herramientas ABC

  • Calendario de Embarazo

    Nada más emociónate que entender cómo cambia mi bebé en estos 9 meses,  Bárbara Mora.

  • Calendario de Ovulación

    Toda mujer que esté pensando en tener un bebé, debe no solo conocer su ciclo menstrual, sino también el día más fértil de este.

  • Índice de masa corporal

    Es una medida de asociación entre la masa y la talla de un individuo ideada por el estadístico belga Adolphe Quetelet, por lo que también se le conoce como índice de Quetelet