Síguenos en:

De regreso al trabajo con un bebé lactante

De regreso al trabajo con un bebé lactante

Volver a la oficina después de varios meses de licencia de maternidad genera preocupación entre las madres, que se preguntan si podrán amamantar a su bebé y

De regreso al trabajo con un bebé lactante
Por: Johana Fernanda Sánchez
18 de Octubre de 2006
Comparte este artículo

Volver a la oficina después de varios meses de licencia de maternidad genera preocupación entre las madres, que se preguntan si podrán amamantar a su bebé y trabajar.

Por fortuna, esto es posible si tienen en cuenta algunas recomendaciones básicas que les harán más fácil, y menos traumático, el retorno a la empresa tras meses de estar en casa con sus hijos.

Para lograrlo se aconseja organizar los horarios y dedicar un poco de tiempo en la mañana, antes de salir, y después de la jornada laboral para lactar al bebé y no privarlo de los beneficios de la leche materna que son, entre otros, la protección inmunológica del bebé contra enfermedades gracias a los anticuerpos que contiene y el fortalecimiento del vínculo para la madre trabajadora, que debe separarse con regularidad de su hijo por medio de este contacto que posibilita una cercanía emocional entre ambos.

Las madres pueden suministrarle al niño la leche que necesita mientras están lejos. Pero antes de hacerlo deben saber que existen dos tipos de extracción de leche: manual y mediante el uso de bombas.

El procedimiento manual es el siguiente: la madre debe lavarse las manos y tener listo un envase limpio y esterilizado (preferiblemente de plástico), poner el dedo pulgar en la parte superior de la areola y el índice debajo, comprimir el pulgar y el índice, rítmicamente, mientras empuja el seno hacia la caja torácica y hacer presión sobre otro punto de la areola para vaciar los conductos que llevan la leche fuera del seno. Esta operación debe realizarse de tres a cinco minutos, en cada seno, y repetirse durante media hora.

María Cristina Sáenz, de La Liga de la Leche de Colombia, aconseja practicar la extracción durante quince días antes de regresar al trabajo para adquirir práctica. La leche se puede congelar para que sea suministrada al niño por la persona que lo cuidará. “No hay que desanimarse si la cantidad extraída la primera vez es poca, ya que esto varía en cada sesión y aumenta con la práctica”, aclara Sáenz.

Entre tanto, cuando se utilizan bombas hay que seguir las instrucciones del fabricante y esterilizarlas después de usarlas. Así mismo, se recomienda masajear los pechos frotándolos suavemente, en forma circular, desde la parte alta del seno hasta el área del pezón con el fin de desencadenar el reflejo de eyección de la leche y facilitar la extracción.

 

La extracción

Bien sea que la madre elija hacer una extracción manual o con máquina se aconseja practicar antes de volver a la oficina, almacenarla y tener una reserva para los primeros días. El número de extracciones varía dependiendo del tiempo que estará lejos del bebé.

“En el trabajo se debe establecer una rutina de extracción, que imite el horario del bebé, con el objeto de mantener una producción de leche que supla sus necesidades y llevarla a casa al final del día. Esa leche guardada en la nevera podrá ser tomada por el bebé al día siguiente”, explica Sáenz.

Es fundamental extraer la leche con calma y sin prisa. Además, respirar profundo, poner compresas de agua tibia sobre el seno, masajearlo, pensar en el bebé, llevar su foto, una prenda o una grabación de sus sonidos a la oficina ayuda a estimular la bajada de leche.

Encontrar un sitio adecuado para bombear o extraer la leche sin interrupciones dependerá de cada mamá. Una oficina, una sala aislada, el cuarto de archivo, el baño o cualquier sitio, limpio y privado, donde la madre esté relajada sirve.

Si el clima donde vive la madre es muy cálido y no hay nevera en la oficina, la leche se puede guardar en un termo o hielera portátil. En el primer caso, se debe poner hielo dentro del termo, en la mañana, para enfriarlo; luego, vaciar el hielo y colocar los envases con la leche y mantenerla fría camino a casa.

 

 

Conservación de la leche

Después de extraer la leche manualmente o con bombas hay que depositarla en envases plásticos, biberones o bolsas desechables para biberones, debidamente esterilizados.

Se aconseja usar un envase para refrigerar la leche cada vez que la extraiga y congelarla en pequeñas cantidades, de cuatro a dos onzas, para que la persona que cuida al bebé se la suministre según el hambre que tenga. A continuación, más consejos útiles:

· Marcar cada envase con el día, mes, año de la extracción y el nombre del bebé, si alimentará más de uno.

· Dejar dos centímetros de espacio entre el envase y la tapa para la expansión que ocurre cuando se congela un líquido.

· No tapar los envases hasta que la leche esté completamente congelada.

· Recordar que la leche materna permanece en buen estado durante varias horas, sin refrigeración, si es conservada en un lugar fresco, lejos de los rayos del sol.

· Guardar la leche en el refrigerador si la va a utilizar durante los siguientes siete días. Si desea guardarla por más de una semana, congélela y enfríela previamente en el refrigerador.

· Una vez descongelada la leche no puede congelarse de nuevo. Úsela antes de que transcurran 24 horas.

· Si quiere añadir leche refrigerada a la que ya congeló, asegúrese de que la cantidad añadida sea menor que la congelada, de manera que no exista peligro de descongelación.

· La leche dura hasta 24 horas cuando se mantiene a 15 grados centígrados, 10 horas cuando se mantiene entre 19 y 22 grados centígrados, de cuatro a seis horas cuando permanece a 25 grados centígrados y, ocho días, si está refrigerada entre 0 y 4 grados centígrados.

* En un congelador ubicado dentro del refrigerador, la leche materna dura hasta dos semanas.

* Cuando el congelador y la nevera tienen puertas separadas, la leche se puede mantener de tres a cuatro meses.

* En congelador que mantiene una temperatura constante de -19°C, la leche materna dura seis meses o más.

La leche puede ser suministrada con un biberón, una cuchara, una taza o gotero por quien cuida al bebé. Algunos bebés rechazan inicialmente el biberón, pero con el paso del tiempo se acostumbran a recibirlo. Es recomendable que la niñera lo cargue mientras lo alimenta.

Finalmente, se aconseja que los bebés conozcan a la niñera quince días antes de que la madre vuelva al trabajo para que se acostumbre a ella.

 

 

 

 

Comparte este artículo

1 Comentarios

imagen

Comentarios (1)

1
arizala76
Hace 4 años
Que buena onda.
publicidad

Más sobre Lactancia

publicidad

Herramientas ABC

  • Calendario de Embarazo

    Nada más emociónate que entender cómo cambia mi bebé en estos 9 meses,  Bárbara Mora.

  • Calendario de Ovulación

    Toda mujer que esté pensando en tener un bebé, debe no solo conocer su ciclo menstrual, sino también el día más fértil de este.

  • Índice de masa corporal

    Es una medida de asociación entre la masa y la talla de un individuo ideada por el estadístico belga Adolphe Quetelet, por lo que también se le conoce como índice de Quetelet