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¿Por qué las mamás no lactan en la actualidad?

¿Por qué las mamás no lactan en la actualidad?

Sin embargo, hay muchos beneficios comprobados científicamente.

¿Por qué las mamás no lactan en la actualidad?
Por: Edna Juliana Rojas H.
04 de Noviembre de 2011
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Lactar parece una función natural. Casi como sacarse el seno, poner al bebé a mamar, retirarlo cuando dé muestras de satisfacción y acostarse a descansar mientras el pequeño también duerme plácido. Sin embargo, solo un poco más de la mitad de las mujeres que acaban de dar a luz y reciben en brazos a su hijo inician la lactancia (57 por ciento, según la Encuesta Nacional de Demografía y Salud, ENDS, 2010), un comienzo que estimularía la prolongación de esta práctica. Pero justo cuando lo tienen en brazos, llegan las preguntas que no se responden de manera tan sencilla: ¿en qué posición pongo al bebé?, ¿cómo hago para que coja el pezón?, tengo pezón plano o invertido, ¿qué hago?, ¿cómo sé si está satisfecho?, ¿cada cuánto debo darle de comer?
Después de intentar dar respuestas, algunas mujeres terminan con los senos adoloridos, los pezones resquebrajados y sangrantes. No es una película de terror; se trata de una función “natural”.
Precisamente, una mujer primeriza, como lo dice su nombre, no ha amamantado jamás y necesita instrucción, como sucede en la mayoría de las novedades a las que se enfrenta el ser humano. Aunque la ENDS reveló que el 70 por ciento de las madres recibió asesoría sobre posiciones, extracción manual de la leche, duración de la lactancia y posibles complicaciones, en los primeros tres días de vida 31 por ciento le dieron de beber al bebé algo diferente a leche materna: leche en polvo, té, aromática, agua y leche líquida. Y sus bebés se pierden de los beneficios que el alimento de mamá reporta. Un estudio dirigido por un equipo de investigadores de la University of South Carolina, en Columbia (Estados Unidos), demostró recientemente que los niños amamantados de forma exclusiva durante al menos cuatro meses tienen una mejor función pulmonar. Las ventajas se refieren además a su gratuidad, el envase perfecto sin riesgo de contaminación, las evidencias científicas de que la madre disminuye más rápidamente de peso, los lazos de afecto que se fortalecen al sentirse piel con piel, el latido del corazón, la respiración, el olor y la voz entre madre e hijo. Incluso, los estudios han llegado a determinar que los bebés lactados tienen un leve incremento en el coeficiente intelectual, comparados con aquellos que fueron alimentados con biberón, además de menores posibilidades de enfermarse,
pues la leche fortalece el sistema inmune que nace inmaduro.

Entre pediatras y mamás
Dice el pediatra Hernando Villamizar, presidente de la Asociación Latinoamericana de Pediatría, que la falta de acompañamiento a las mamás, la mala información y el aumento de publicidad de leches de fórmula desanima a las madres.
Marcela Cubides tiene a su pequeña Isabela de tres semanas de nacida hospitalizada por neumonía. La niña está en una incubadora adonde ingresan los padres con restricciones. La madre pone el seno por un pequeño orificio y, de pie, alimenta a su hija. Tiene los senos tan cargados de leche que ya empezaron a dolerle, pero si intenta sacarla con extractor las enfermeras la llaman “floja” por no hacerlo manualmente. A esa hora, ella está cansada, con las piernas y la episiorrafia (herida de la episiotomía) palpitando de dolor. Tiene algo de fiebre, y los senos empiezan a endurecer. Primeros síntomas de mastitis. Para Marcela sería más sencillo preparar un tetero.
Natalia González ha escuchado decir a uno de los pediatras de Armenia, su ciudad de residencia, que la leche materna es “pésima” y que a los recién nacidos debería dárseles papillas de verduras. Su pequeña estuvo 15 días en la unidad de cuidados intensivos y le dieron teteros, a pesar de su oposición. Tras eso, Natalia decidió amamantar
exclusivamente.
A Claudia Maldonado el médico le pidió comprar leche de fórmula para su bebé. Ella y su esposo se opusieron, pero el experto les aseguró que por haber tenido una
cesárea no era posible que lo alimentara naturalmente.
A Daniela de Quique su pediatra le dijo que la leche de fórmula era mejor que la materna y por eso le recomendó tener siempre en casa varios tarros de una buena marca.
A Sandra Patricia González las enfermeras del hospital le dijeron que debía darle 20 minutos de cada seno a su bebé, lo que ella misma sabía errado.
Laura Becerra siempre le ha dado a su pequeño leche maternizada, y es un pequeño completamente sano.
Valeria Calderón es líder de la Liga de la Leche y está capacitada para guiar a las mamás en el proceso de lactancia. Ella recuerda a la madre de un bebé prematuro a la que el médico le dijo que la succión lenta del recién nacido se debía a que su leche no contenía todos los nutrientes. A su hermana, el pediatra le llamó la atención por continuar lactando a un niño de un año.

La guía del pediatra
Clemencia Mayorga, jefe del departamento de pediatría de la Clínica San Rafael en Bogotá, asegura que, lastimosamente, una de las principales causas del abandono de la lactancia materna es la recomendación de los pediatras. “Estudios nos han dejado ver que las causas para que el médico hable de leche de fórmula es la fuerte influencia publicitaria de casas farmacéuticas y segundo, el desconocimiento sobre la importancia de la lactancia materna”, explica. En las facultades de medicina los estudiantes aprenden sobre su importancia de manera general; pero acerca de posiciones, posibles complicaciones y consejos para facilitarla se aprende en capacitaciones externas.
Algunas mamás incluso reconocen haber visto la publicidad de las leches en el consultorio de los médicos de sus hijos.
La lactancia es buena todo el tiempo que la mamá pueda amamantar a su hijo. Su interrupción temprana, explica Hernando Méndez, jefe del departamento de pediatría del Hospital de Kennedy, también se debe a personal de salud que transmite conceptos negativos sobre el proceso de amamantar, el reintegro temprano de la mujer a su trabajo y la persistente propaganda de la leche de fórmula.
Sin embargo, no se reconoce que a muchos chiquitos la leche artificial les ha salvado la vida. Ruth García sufrió una trombosis de senos venosos cinco días después del parto, y para evitar la mastitis tuvieron que inhibir su producción de leche materna a través de medicamentos, ya que Ruth estaba en cuidados intensivos.
Óscar Javier Quintero, gastroenterólogo pediatra, nutricionista y gerente de asuntos médicos de Pfizer Nutrition para Colombia, asegura que para la Comisión del Codex Alimentarius (entidad creada por la FAO y la OMS) el mejor sustituto de la leche materna son las fórmulas infantiles. Sin embargo, este experto aclara que el mejor alimento para el desarrollo y crecimiento adecuado de bebés y niños es la leche materna. “Pero existen condiciones médicas o ambientales que no le permiten lactar a una mamá, y en este caso una leche de fórmula es la mejor opción porque, de lo contrario, las madres les darían a sus bebés aguas, leche de vaca y preparados de alimentos que ocasionan problemas de salud”. Entre esas complicaciones, el experto se refiere a la cantidad excesiva de proteínas que el aparato digestivo del pequeño no puede procesar, pues aún no tiene un desarrollo completo. “El bebé subiría demasiado de peso para su talla, con riesgo de obesidad; y si esto sucede en los primeros 2 años de vida, habría más posibilidad de que en el futuro sea un adulto con sobrepeso y enfermedades como hipertensión, diabetes, síndrome metabólico, entre otras”.
Quintero asegura que las razones fisiológicas por  las que las madres no pueden lactar son muy escasas y se refieren a situaciones como la galactosemia, una enfermedad metabólica poco común. Las otras se relacionan con una mala técnica de alimentación, madres que trabajan o decisión personal.
Según los datos de la Encuesta Nacional de Demografía y Salud, los principales motivos para suspender la lactancia materna antes de los 2 años se refieren a que la leche “no bajó más” o el bebé la “rechazó”. Entre quienes nunca amamantaron, las razones se centran en que el bebé falleció, había problemas de pezón o de succión. Pero el 90 por ciento aseguró no tener motivos fisiológicos para no hacerlo.

Leches de fórmula, ¿riesgosas?
En internet la información que se encuentra sobre leches maternizadas puede ser desesperanzadora y hasta preocupante. Se refieren al uso de componentes desconocidos o peligrosos que atentan contra la vida de los bebés. Al respecto, Óscar Quintero señala que la información contenida en las etiquetas de las latas está verificada y regulada por el Invima, que además se ciñen a lineamientos internacionales; por ejemplo, sobre el contenido de hierro o vitaminas. Sin embargo, hay niños que presentan alergias o reflujo por los componentes de estas, y se recomienda elegir la más adecuada para sus características.
El experto señala que las leches de fórmula hacen lo posible por parecerse al alimento de mamá. “La leche materna tiene alrededor de 350 componentes; las de fórmula, 80, pues desde el punto de vista científico no se puede crear un producto exacto. Muchas veces, aunque tengan componentes con las mismas funciones, en la misma cantidad, no tienen el mismo efecto. Por ejemplo, uno de los componentes que protege los ojos del bebé, si se pone en la misma dosificación de la leche materna, no se iguala en las fórmulas y debe añadirse más cantidad”.
Pese a las bondades descritas, desde el 2005, las cifras de mujeres que lactan no mejora. Para ese año, el tiempo de lactancia exclusiva era poco más de dos meses  (2,2) y para 2010, ni siquiera se mantuvo estable (1,8), según la Encuesta Nacional de la Situación Nutricional en Colombia 2010 (Ensin). El estudio revela que las mujeres de zonas rurales, con menos años de educación y menor nivel de Sisbén, son quienes amamantan por más tiempo, así como las indígenas.  

Dejar la casa, dejar la lactancia
Una de las principales causas que las mujeres encuentran para continuar lactando a sus hijos está en el regreso al trabajo. Sonia Riaño, nutricionista del jardín infantil de la Universidad Nacional, recuerda a las estudiantes que acababan de tener a sus bebés cuando debían ordeñarse en el baño entre las clases y botar la leche, pues no contaban con espacios cómodos e higiénicos para su extracción y almacenamiento.
El panorama ha estado cambiando ante la creación de las salas amigas de la lactancia. En Bogotá existen 114 entidades públicas que cuentan con estos espacios, como la Contraloría o la Secretaría de Salud. En el Valle, industrias privadas, como Colgate, han creído en la necesidad de las salas para sus trabajadoras lactantes. Estos lugares estimulan la continuidad de la producción, a pesar de que las madres  deban regresar al trabajo. (‘Beneficios de almacenar correctamente la leche materna’ en www.abcdelbebe.com).
El pediatra Pedro Barreda explica en su artículo ‘¿Cómo funciona la lactancia?’ (www.pediatriaaldia.cl) que la prolactina, hormona causante de la producción de leche materna, necesita la ayuda de otra hormona, la oxitocina, para que  la producción llegue de las glándulas mamarias a la superficie y así el bebé pueda succionarla. La oxitocina solo es liberada como respuesta a la estimulación del pezón. Por eso es cierta la afirmación de que poner al bebé al seno es el estímulo para ‘la fábrica láctea’. Así que esa frase común de “no me bajó o se me secó” es consecuencia de no generar ese estímulo llamado “reflejo de eyección”. “De  ahí la importancia de que el bebé no tome el pezón por la punta sino que se lo introduzca profundamente en la boca y que pueda cubrir con ella la mayor superficie posible de la areola”, explica el experto. Añade que además de
esa adecuada succión, el vaciado completo de los senos es fundamental para una buena producción.

Lactancia y sexualidad
Otro de los aspectos que quizás más preocupa a las mujeres y las lleva a abandonar la lactancia o a nunca ejercerla, pero que pocas expresan, se refiere a la sexualidad durante esta etapa. La Asociación Nacional de Instructoras en Psicoprofilaxis Perinatal de México (Anipp) asegura que los niveles de la prolactina hacen que las paredes de la vagina se vuelvan más sensibles y esto podría generar dolor en la relaciones. De la misma manera, algunas mujeres perciben menos sensibilidad en los pezones, disminución en la capacidad de ponerse erectos, reducción de sus secreciones vaginales o expulsión de leche durante el orgasmo, porque esa oxitocina que lleva hacia afuera la leche es la misma que aparece en el orgasmo, por lo que se conoce como “la hormona del amor”.
Valeria Calderón, líder de la Liga de la Leche, asegura la prolactina puede inhibir el deseo sexual. Pero “con el tiempo el estado hormonal se equilibra y el interés sexual se recupera. Estar en pareja es muy importante, así no hagan el amor; compartir momentos juntos y dialogar es valioso para adaptarse a los rápidos cambios que suceden cuando nace un bebé”, dice.
La experta explica además que por otra parte existen mujeres que se hacen más conscientes y disfrutan su cuerpo cuando comienzan a alimentar al bebé. “Un estudio de Masters y Johnson (1966) concluyó que por lo general las madres que amamantan reanudan la actividad sexual después del parto más pronto que las que alimentan a su bebé con biberón”.
El cambio de la apariencia de los senos es otro de los factores por los que muchas mujeres toman la decisión de no hacerlo. El cirujano plástico Ernesto Andrade asegura que con el embarazo ya existe un cambio, pues el organismo se prepara para la lactancia y los senos aumentan de tamaño, lo que lleva a la piel a verse algo más flácida. Según el experto, hoy las cirugías de aumento o levantamiento son sencillas y seguras (ver columna Ernesto Andrade al final de este artículo).
Retomar la sexualidad después del parto y mantenerla durante la lactancia está muy relacionado con el contexto social, económico, cultural y la relación de pareja. Muchas mujeres logran sentirse tiernas y sensuales al saber que proveen y protegen a su bebé, y lo aprovechan con su pareja. Pero, para otras, es incompatible con la función nutricional de los senos.

Succión y placer
A Valeria, en su blog www.portabebesayu.blogspot.com y como asesora de lactantes, las mamás le han hablado sobre la sensación que tienen en los pezones por la succión de su bebé. Aunque no es común, tampoco se trata de una reacción anormal.  “Si bien una madre puede sentir bienestar o placer cuando amamanta, este no llega a tener la connotación de un acto sexual como tal, que compromete todo el cuerpo y en el que se llevan a cabo otras actividades. El saber que sentir placer al amamantar es normal ayuda a no alarmarse, preocuparse o sentir culpa, para canalizar esas sensaciones hacia la pareja.  

Truquitos para la pareja
Valeria Calderón, de la Liga de la Leche, les da 10 consejos a los padres para entrelazar la lactancia y la sexualidad.

1. El interés por el sexo se recupera en la mayoría de los casos.
2. El cansancio inicial irá cediendo. La mujer debe descansar en la medida en que lo pueda hacer y tener cerca al bebé para lactar, sobre todo en las noches.
3. Uno de los beneficios de la lactancia es el de hacer que la figura retorne prontamente a su estado anterior. Tal vez ayuda reflexionar sobre lo orgullosa que se siente al haber albergado vida y alimentarlo.
4. Los senos ya cambian con el embarazo por su aumento de tamaño. Aunque se transforman más al lactar.
5. Si experimenta una salida involuntaria de leche durante el acto sexual y esto la incomoda,  tal vez funcione amamantar o extraerse un poco de leche antes o tener a la mano una toalla y presionar los pechos cuando empiece a salir.
6. Es fundamental comunicarse con la pareja, hablarle de lo mucho que la quiere y tener demostraciones de afecto. El hombre debe resaltar la labor de la madre y ella, fortalecer el vínculo preguntándole sobre sus sentimientos en el nuevo papel.
7. Establezcan sus prioridades y encuentren el tiempo y la energía para lograr un encuentro sexual si lo desean.
8Buscar el lugar y los momentos para estar juntos. Explorar distintos espacios si el bebé se encuentra en la alcoba y prefieren estar solos durante la intimidad. Se pueden intentar otras formas de acercamiento físico si el momento no es para el acto sexual.

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2 Comentarios

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Comentarios (2)

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FUNDACION CAMINO CLARO
Hace 5 años
Con la Fundación hemos emprendido una Ruta hacia la humanización del Nacimiento y la Crianza, que incluye por supuesto educar para la lactancia, concienciar sobre el impacto de nacer y la importancia del vinculo madre hijo en la salud fisica, emocional y la transformación social. Vinculo que inicia en el contacto piel a piel desde que se nace y se cimenta con el amamantamiento y la crianza corporal + otros momentos vitales de la relación cuidador e hijo. Saludos desde Floridablanca a todos en ABC DEL BEBE.
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lyapar
Hace 5 años
Tienen mucha razón en que una de los principales barreras para la lactancia son los pediatras, que horror. Desafortunadamente el artículo no deja una posición contundente frente a los beneficios de la lactancia. Definitivamente es la mejor opción y punto. Ninguna leche de fórmula es mejor. Su indicación es exclusivamente cuando la madre NO PUEDE amamantar por una razón real y esto sucede en muy pocos casos.
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