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Reflejos del bebé desaparecen con el tiempo en su proceso de desarrollo

Reflejos del bebé desaparecen con el tiempo en su proceso de desarrollo

Existe una serie de reflejos que le permiten al bebé responder frente a estímulos, y deben desaparecer antes de cumplir los 6 meses.  

Reflejos del bebé desaparecen con el tiempo en su proceso de desarrollo
Por: Andrea Linares
27 de Abril de 2008
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Existe una serie de reflejos que le permiten al bebé responder frente a estímulos, y deben desaparecer antes de cumplir los 6 meses.

 

Para estimular a un niño solo se requieren  amor, comprensión, dedicación y paciencia. Los padres pueden hacerlo en casa, a cualquier hora del día, eso sí, en un ambiente cálido y tranquilo.


Para ello, es importante conocer de antemano las conductas del bebé para así actuar de manera apropiada. Deben considerarse su lenguaje, movimientos, adaptación y relación con el ambiente y personas que lo rodean.
Entre los 0 y los 6 meses, específicamente, el bebé cuenta con una serie de reflejos básicos que, en el futuro, le permitirán integrarse y responder adecuadamente a su entorno. Estos deben desaparecer en un momento determinado para dar paso a otras actividades en el desarrollo del niño que serán la base de sus habilidades y destrezas futuras (rolado, gateo, posición sedente y primeros pasos, entre otros).

 

Reflejos primitivos o primarios
Dependen de la maduración del sistema nervioso a nivel de médula espinal y tronco cerebral del bebé. La mayoría aparecen en su vida intrauterina, es decir, desde la semana 28 o 30 de gestación.


Estos se presentan por estímulos visuales, auditivos, de tacto o movimiento básicos, y lo que el niño hace es responder a ellos. La importancia de estos reflejos primitivos radica en conocerlos con detalle para determinar que el niño está bien. Su persistencia es un signo de alarma.


 Reflejo de moro. Heredado de los primates. Le indica al niño una actitud de defensa cuando se presenta un sonido o movimiento fuerte. Al producirse este estímulo externo de manera súbita, el infante, rápidamente, hace apertura de manos y miembros inferiores y comienza a llorar. Desaparece alrededor del tercer mes de vida.
 Aprehensión palmar. Cuando se estimula la palma de la mano por el lado del dedo meñique, el bebé la cierra. A los tres meses comienza a desaparecer.
 Aprehensión plantar. También viene de los primates. Al estimular la planta del pie del infante, éste flexiona los dedos. El reflejo desaparece hacia los 3 meses de edad.
 Reflejos tónicos de la nuca. Indican maduración del tono muscular, su capacidad de contracción. Son de dos tipos:
a) Tónico asimétrico o espadachín. Consiste en que la extremidad superior e inferior del lado hacia el cual el niño voltea a mirar, se extienden, mientras que el miembro inferior del lado al cual no está fijando su atención, se flexiona (así funcionan los esgrimas). Desaparece entre los tres y los seis meses.
b) Tónico simétrico. Va a dominar toda la actividad motriz simétrica del niño, como la posición cuadrúpeda de inicio: flexión de extremidades superiores cuando el infante flexiona el cuello y extensión de extremidades superiores cuando el cuello se extiende, al contrario de los miembros inferiores.
 Reflejo de retirada. Un reflejo motor dado específicamente por el estímulo en la planta de pie, al cual el niño responde retirando la extremidad.

 

Respuestas adaptativas
Vienen después de los reflejos y son actividades que le dan la posibilidad al ser humano de integrarse al entorno. Le permiten al infante tener sostén cefálico (de cabeza), de tronco, hacer rollos, gatear...
Aprende, de igual forma, a responder al movimiento fuerte y a estabilizarse en diferentes posiciones: prono (bocabajo), supino (boca arriba) o de lado.

 

Signos de alarma
Es clave hacer un diagnóstico temprano de cualquier alteración del neurodesarrollo para así poner en marcha programas de habilitación y definir qué necesita un niño en particular. Todo aquello que se intervenga de manera oportuna tiene mayor posibilidad de mejoría. El tratamiento de un niño depende de sus discapacidades (por ejemplo, se afectó su parte visual, auditiva o de lenguaje por esa alteración neurológica) y la manera como se afecte su participación social. Consultar si:
• El niño no gatea de manera simétrica (no tiene patrón cruzado, es decir, mueve miembros inferiores y superiores en bloque).
• El reflejo de moro persiste a los cinco o seis meses de edad.
• Persiste el reflejo del tónico de la nuca asimétrico. Estos niños comienzan a mover o a utilizar una mano más que otra.

Cómo estimular al bebé mes por mes

 

1 mes
Estimulación visual:
• Ponga juguetes colgantes arriba y a los lados de la cuna.
• Muévale un objeto brillante hacia los lados y en círculos.

Estimulación táctil:
• Acarícielo con diferentes texturas durante 10 minutos.
• Pásele una toalla húmeda con agua fría o caliente por el cuerpo.
• Permítale que toque los objetos.

Estimulación auditiva:
• Llámelo por su nombre.
• Háblele mientras realiza diferentes actividades con él.
• Imite sonidos que él produzca.

Estimulación vestibular:
• Mézalo hacia delante/atrás, de lado y en círculos.
• Voltéelo de un lado a otro.
• Álcelo  en varias posiciones:  de espalda, bocabajo y de frente.

Estimulación olfativa:
• Pase por su nariz una esponja impregnada con distintos olores.


2 mes
Estimulación motora:
• Con él boca arriba, suspenda un objeto y, cuando lo enfoque, muévalo en varias direcciones.
• Mueva sus brazos y piernas.
• Agítele objetos sonoros.

Conducta adaptativa::
• Colóquele un objeto sonoro en una de sus manos. Ayúdelo a que repita los sonidos.
• Acuéstelo boca arriba y suspéndale un juguete liviano.

Estimulación del lenguaje:

 • Háblele con palabras cortas.

Persona social:
• Ríale y háblele hasta que fije la mirada.


3 mes
Estimulación motora:
• Boca arriba, flexiónele  las piernas a modo de pedaleo.
• Cuando sostenga un juguete y se le escape, ayúdelo a cogerlo.
• Cuando intente voltearse, crúcele las piernas hacia un lado.

Conducta adaptativa:
• Permítale que juegue con las manos y se las lleve a la boca.

Lenguaje:
• Repita los sonidos que emite.

De la persona social:
• Muéstrele y juegue con las manos del bebé.
• Acarícielo y háblele cuando llore y cuando esté tranquilo.


4 mes
Estimulación motora:
• En posición boca abajo, agítele objetos hasta que levante la cabeza y los hombros.
• Retírele  el objeto que esté manipulando y déjelo que trate de cogerlo.
Conducta adaptativa:
• Déle objetos grandes para que los tome con ambas manos.
• Póngale un objeto sonoro en la mano y muévalo.

Lenguaje:
• Repita los sonidos que emite.
• Háblele con frecuencia.

Persona social:

• Muéstrele los alimentos en taza y cuchara antes de dárselos.


5 mes
Estimulación motora:
• Acuéstelo boca arriba, sujétele las manos y levántelo lentamente hasta que quede sentado. Devuélvalo a su posición inicial.
• Colóquelo bocabajo y sitúele objetos a corta distancia.

Conducta adaptativa:
• Cuando  esté jugando con un objeto, muéstrele otro para que pase aquel a la otra mano.
• Encienda el radio y apáguelo cuando comience a buscarlo.

Lenguaje:
• Repita los sonidos que emite.
• Háblele con frecuencia.

Persona social:
• Sonríale y háblele cuando le dé los alimentos.


6 mes
Motora:

• Boca arriba, sujételo de las manos y levántelo hasta quedar sentado.
• Ofrézcale objetos  redondos hasta que los tome con la palma de la mano.

Adaptativa:
• Frente a él, ponga a rodar objetos redondos y déjelos finalmente a su alcance.

Lenguaje:
• Pronuncie monosílabos (ba, ja, pa, ma).

Persona social:

• Déjele objetos a su alcance.

 

 

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