Síguenos en:

Un niño saludable es el complemento de un cuerpo y una mente sanos

Un niño saludable es el complemento de un cuerpo y una mente sanos

Amor, hábitos sanos, buen ejemplo, adecuada alimentación y cuidado físico y mental son algunos aspectos que se deben tener en cuenta para vivir una niñez en

Un niño saludable es el complemento de un cuerpo y una mente sanos
Por:
24 de Julio de 2009
Comparte este artículo

Amor, hábitos sanos, buen ejemplo, adecuada alimentación y cuidado físico y mental son algunos aspectos que se deben tener en cuenta para vivir una niñez en óptimas condiciones.

Saludable se refiere a lo sano, lo vital y lo adecuado. Los pediatras, los nutricionistas, los periodistas y todas las personas que estamos relacionadas con los temas de infancia siempre utilizamos esta palabra para guiar a los adultos y es un adjetivo que los padres escuchan de manera tan continua que se convierte en una meta de la crianza.

Aunque está comprobado que no existe un ambiente perfecto para un niño, sí hay aspectos que ayudan a que se encuentre en un contexto saludable para su desarrollo.

Para la sicóloga Cecilia Zuleta, experta en temas de crianza y desarrollo, “un pequeño sano mentalmente es aquel que juega, que duerme bien, que come y que expresa sus emociones, entre otros aspectos que ayudan a identificar que está bien a nivel mental”.

Según Wilson Daza Carreño, gastroenterólogo  y nutriólogo pediatra, magíster en nutrición clínica y director del posgrado de Gastroenterología pediátrica de la Universidad El Bosque, “un niño saludable es aquel que, desde su nacimiento, recibe los mejores cuidados de sus padres y de su pediatra para que gane peso y estatura, forme tejidos, músculos y huesos en cada una de sus etapas, con una proyección o programación para ser un adulto con salud y bienestar”.

Sin embargo, el hecho de que el pequeño gane talla y peso no quiere decir que esté totalmente bien. Es decir, su crecimiento y desarrollo también están relacionados con sus condiciones médicas.

Se debe tener en cuenta que el niño no se enferme mucho, no acuda al médico por enfermedad y no se incapacite ni hospitalice. Debe estar debidamente vacunado —dice el gastroenterólogo  y nutriólogo pediatra—, con hábitos de alimentación adecuados y con un intestino que funcione regularmente. Sus deposiciones deben ser suaves y el hábito de orinar debe ser diario y continuo. Asimismo, los dientes, cabello y uñas deben lucir sanos. Además, debe jugar, reírse y dormir bien (no menos de 8 horas al día).

¿Cómo saber que está bien?Según el doctor Wilson Daza Carreño, estos son los aspectos que deben tener en cuenta los especialistas: ◗ Orientar el crecimiento saludable: peso, talla y circunferencia de la cabeza (para menores de 2 años de edad). Estos datos se comparan con las curvas de referencia del crecimiento de los niños. Actualmente, existen ‘nuevos patrones de crecimiento’ de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que describe cómo deben progresar los pequeños, independientemente del sitio que se encuentre, siempre y cuando se garanticen buenos cuidados de salud, alimentación y saneamiento ambiental. ◗ Supervisar la adquisición de los hábitos de alimentación y la introducción de alimentos complementarios  a las edades correspondientes; no antes de los 4 meses y medio de vida y tampoco después de los 7, de acuerdo con las últimas recomendaciones de la Sociedad Europea de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica (ESPGHAN) y la Academia Americana de Pediatría (AAP). Asimismo, ver la progresión de este proceso para que sea una alimentación variada y balanceada, que le permite cubrir los requerimientos nutricionales que se necesitan y evitar deficiencias que pueden ser graves para su progreso.◗ Orientar el desarrollo saludable del niño: en la consulta, el médico revisa el desarrollo sicomotor del menor, según parámetros de algunas actividades que debe ir realizando en cada edad.

 

Y para una mente sana…Desde que un ser humano se encuentra en el vientre, está desarrollando un vínculo afectivo con su madre e, incluso, con su padre.

A partir de este momento y durante los tres primeros años de vida es importante fomentar ambientes saludables, desde el punto de vista emocional. Según la sicóloga, “se debe enfatizar especialmente en los tres primeros años de vida porque las conexiones neurológicas que se hacen con el desarrollo afectivo, durante este periodo, son básicas. Aunque es un asunto de toda la vida, es clave aclarar que si hubo un vínculo sano los primeros años, es muy probable que lo haya  después. Pero hay personas que no tienen esa oportunidad y en algún momento de la vida, pueden tenerla”.

Por ejemplo, cuando un bebé no es deseado, quizás no reciba los cuidados y atenciones necesarios para que crezca de manera sana. Igualmente sucede con una mujer que sufre de estrés durante su periodo de gestación. Aunque en este momento el vínculo se ve afectado de alguna manera, más adelante existirá la oportunidad para que madre e hijo mejoren la comunicación y el afecto.

No hay ningún proceso mental del niño que no se pueda recuperar. Hay marcas que quedan –dice Zuleta–, pero hay otros elementos que mejorar la situación inicial.

 

¿Qué puede afectar la parte emocional?◗ Abandono o maltrato. ◗ Exclusión por partes de pares más grandes.◗ Dificultades en el vínculo con sus cuidadores cercanos emocionalmente importantes, como papá y mamá. ◗ Abandono o maltrato. ◗ Dificultades manejables relacionadas con la falta de límites y de rutinas. ◗ Los periodos de transición. En estos casos, es recomendable sobrepasar el periodo de duelo de la situación  y tratar de acompañarlo, pero no evitar que el niño pase por este momento.

 

¿Cuándo alarmarse?Cuando el niño retrocede significativamente en algún aspecto del desarrollo y empieza a tener problemas académicos, de control de esfínteres y de sueño. “Muchos niños en los primeros años presentan ciertos comportamientos en el sueño, en la alimentación y tienen cambios muy importantes, pero cuando no hacen parte del desarrollo y se presentan abruptamente, hay que indagar”, dice la sicóloga Cecilia Zuleta.

Y aunque no existe el concepto de ambientes perfectos, sí los ideales. Por eso, “es indispensable tener cuidadores emocionalmente significativos –agrega la experta–”.

 

Desde la niñez...No hay duda de que el vínculo familiar se debe trabajar desde la primera infancia. “El cerebro del niño en formación es una mina de oro para explotar. El tiempo que uno le dedica a un menor de 5 años no tiene precio, es irrecuperable y ese es uno de los grandes conflictos que se vive actualmente. Hay que producir para mantener el hogar, pero muchas veces el hecho de estar en casa y ayudar en la formación del pequeño es una inversión”, señala Jaime Céspedes, director del departamento de pediatría de la Fundación Cardioinfantil.

 

Llévelo a los controles médicosLas primeras recomendaciones que deben tener en cuenta los padres, en el ámbito médico para prevenir, controlar y tratar a tiempo algún tipo de problema físico, son tener el esquema completo de vacunación del niño y asisitir a los controles médicos, los cuales se deben hacer de la siguiente manera:1. A los 15 días después de su nacimiento.2. Cada mes, durante el primer año de vida.3. Cada 4 meses, después del año de edad.4. Obviamente, también se debe asistir cuando el niño esté enfermo.

 

Trabajando por los buenos hábitos  El programa Iniciativa Colombiana por un Corazón Saludable –una sociedad entre la Sociedad Colombiana de Pediatría, la Fundación Cardioinfantil, Colsubsidio, la Federación Mundial de Cardiología y el Centro Médico Monte Sinai de Nueva York, que surgió con el cardiólogo Valentin Fuster— desarrolló, junto a Sesame Workshop una estrategia pedagógica para promover hábitos saludables en los niños llamado ‘Hábitos Saludables Plaza Sésamo para la vida’.

El objetivo es promover tres mensajes importantes. “El primero es que el individuo, como primera acción, conozca su cuerpo, especialmente el corazón. El segundo tiene que ver con que la buena alimentación que lleva al individuo a un desarrollo pleno y saludable (…) Y, finalmente, se enfoca a que en el día a día haya actividad física que se puede desarrollar en diferentes ambientes: el parque, el colegio y la casa”, explica Jaime Aurelio Céspedes, director del departamento de pediatría de la Fundación Cardioinfantil y jefe del posgrado de pediatría del Colegio Nuestra señora del Rosario.

 Así, a través de la distribución de 6.000 kits informativos y el trabajo conjunto entre los niños, los padres y los profesores, se pretende vivenciar, desde la primera infancia, hábitos sanos que trasciendan en la adolescencia y la edad adulta.

“Estamos haciendo este tipo de cosas porque la enfermedad cardiovascular, fundamentalmente el infarto al miocardio y el accidente cerebrovascular, es la causa número uno de muerte en todo el mundo. (...) Y si yo estructuro lo suficiente a una persona desde temprana edad, es probable que los problemas de la adultez se resuelvan de una manera más efectiva”, dice Céspedes.

 

Por Karen Johana Sánchez

Redactora ABC del bebé

Comparte este artículo

OTROS ARTICULOS DE INTERES

Recomendados

0 Comentarios

imagen
publicidad
publicidad

Herramientas ABC

  • Calendario de Embarazo

    Nada más emociónate que entender cómo cambia mi bebé en estos 9 meses,  Bárbara Mora.

  • Calendario de Ovulación

    Toda mujer que esté pensando en tener un bebé, debe no solo conocer su ciclo menstrual, sino también el día más fértil de este.

  • Índice de masa corporal

    Es una medida de asociación entre la masa y la talla de un individuo ideada por el estadístico belga Adolphe Quetelet, por lo que también se le conoce como índice de Quetelet