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Ser padres: otra jornada laboral

Ser padres: otra jornada laboral

Dividir ‘cargas’ entre papá y mamá es vital para que logren cumplir con sus responsabilidades.

Ser padres: otra jornada laboral
Por: Lizeth Salamanca Galvis
06 de Mayo de 2016
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Así como la llegada de un hijo cambia las dinámicas de la pareja, también repercute en la vida laboral: los cuidados, el tiempo y la atención que demanda ese nuevo ser implican asumir nuevas responsabilidades. Es decir, ya sean los padres empleados o independientes, jefes o subalternos, ahora tienen que asumir un nuevo cargo: el de jefes de hogar. (Puedes leer: Estrategias para seguir estudiando después de tener hijos)

De ahí que muchas parejas, y sobre todo las madres, consideren que ahora tienen una doble jornada laboral. De hecho, varios estudios han revelado que en Colombia las mujeres entre 25 y 44 años dedican entre 8 y 10 horas diarias al trabajo remunerado, y unas 9 horas más al cuidado de los hijos y a las tareas domésticas. En otras palabras, al trabajo no remunerado.

Y son muchas las historias que respaldan tales cifras. Una de ellas es la de Soraya Mena, una madre de dos pequeños, de 4 y 6 años, quien terminó renunciando a su trabajo porque el estrés y el cansancio que le generaba esa ‘doble jornada’ estaban acabando con ella.

“Mi esposo viajaba mucho, así que, para mí, llegar a casa después de 8 horas de trabajo era como empezar ‘mi segundo turno’. Tenía que repartir la tarde-noche entre el oficio casero, las tareas de los niños y la planeación del día siguiente. Mi jornada realmente acababa pasada la medianoche. Un día no pude más y renuncié. Ahora me dedico al hogar. No soy más feliz porque extraño mi trabajo, pero al menos sí estoy mucho más tranquila. Ese ritmo me estaba enfermando”, agrega.

El testimonio de Lucrecia Padilla es similar: “a los 6 meses de lograr el ascenso que tanto había esperado me enteré de que estaba embarazada. Pensé que lo iba a manejar porque siempre he sido muy organizada y responsable, pero lo cierto es que cuando volví de la licencia de maternidad el cambio fue extremo: lidiar con las responsabilidades como ejecutiva y como mamá fue un tema que sobrepasó mis capacidades. Finalmente, me vi forzada a renunciar. No me arrepiento pero sí ha sido frustrante, porque siento que me faltó una buena red de apoyo”, afirma Lucrecia. (Te puede intresar: Sí es posible trabajar desde la casa y criar hijos)

A su vez, un sondeo realizado a través de las redes sociales de esta revista sobre los principales cambios que nuestros seguidores experimentaron o están experimentando en su vida laboral una vez se convirtieron en padres, reveló que una inmensa mayoría de quienes participaron, casi todas mujeres, ha renunciado a su trabajo porque sentía que haciéndolo podía ejercer mejor su rol como madre.

En este sentido, la psicóloga Sandra Zorro explica que si bien muchas mujeres consideran que la mejor alternativa es desistir de su vida laboral para dedicarse de lleno a sus hijos, antes de tomar una decisión de este tipo, que afecta psicológica y económicamente a una pareja, deben analizarse muy bien todos los aspectos y considerar qué opciones les permiten hacer un buen rol de padres sin renunciar a su desarrollo profesional. Dividir las cargas

Por su parte, Luz Helena Buitrago, psicóloga adscrita al Colegio Colombiano de Psicólogos, señala que en esto es esencial el grado de responsabilidad que cada uno adopte como cuidador, ya que negociar y dividir las cargas y tareas hará que conciliar la vida laboral y familiar sea mucho más fácil.

“Lo más importante es que haya una buena comunicación entre la pareja para poder evaluar las situaciones que causan estrés y que puedan ser negativas en la salud emocional de ambos; con base en eso, establecer compromisos y acuerdos para dar cumplimiento a las nuevas demandas que exige la llegada de un bebé y no recargar esa labor solo en la madre -recomienda la doctora-. Hoy, se observan padres (hombres) teniendo roles que antes no se veían: llevando a su niño al jardín, cambiando pañales, haciendo teteros... actividades que en un momento dado se pensaron como una responsabilidad únicamente femenina”, señala Buitrago.

El siguiente paso es determinar qué tipo de labores se puede delegar en un tercero o realizar a través de canales que les hagan la vida más fácil. Así, por ejemplo, pueden contratar a una persona que se encargue de las labores domésticas, pueden aprovechar las ventajas que hoy día ofrece la tecnología y hacer pagos de facturas y compras por internet. Así evitan largos desplazamientos e inversión de tiempo, y pueden acudir a los servicios de una niñera o de un familiar que se quede con el niño.

Sobre este último aspecto, la psicóloga infantil Silvia Álava, autora del libro Queremos hijos felices, señala que los niños no necesitan que sus padres estén todo el día con ellos, pues también tienen que aprender a estar solos y a disfrutar de la compañía de otras personas. Por eso, Álava está en contra de demonizar el trabajo como un factor de distanciamiento entre padres e hijos, y recomienda enseñar a los niños desde muy pequeños la importancia y el valor del desenvolvimiento laboral.

“Es fundamental que valoren ese esfuerzo porque el trabajo siempre va a ser un medio para conseguir un fin, para llevar una vida mejor y para realizarse como persona”, asegura la experta.

Calidad, no cantidad

Sin embargo, los especialistas señalan que se debe mantener un balance y que si bien un tercero puede cuidar al niño durante la jornada laboral, hay aspectos como las necesidades afectivas de los hijos que nunca se deben dejar a otros, ni ser compensadas con regalos materiales. “Hay que transmitirles siempre que se les quiere y hay que dedicarles tiempo, ojalá un par de horas al día para jugar, escucharlos y compartir con ellos. Necesitan un adulto que los estimule, guíe y comprenda. No se trata de la cantidad de tiempo, sino de la calidad del mismo”, explica Álava.

Por eso, los padres deben ser muy creativos a la hora de disfrutar el tiempo que tengan con sus hijos. Pueden, por ejemplo, entre semana, hacer de la hora del desayuno o de la cena un espacio familiar donde todos estén en la mesa dialogando y compartiendo, pueden tomarse media hora antes de acostar a sus hijos a dormir para leerles un cuento o jugar algo que relaje tanto a grandes como a chicos.

También deben aprovechar las nuevas tecnologías para estar al tanto de sus hijos desde la oficina, de modo que estrategias como llamar al niño, preguntarle por sus tareas del día y supervisarlo a distancia harán que, cuando lleguen a casa, buena parte del trabajo ya esté hecho. En cambio, los fines de semana, pueden transformar labores cotidianas como hacer mercado o arreglar la casa en actividades divertidas en las que todos participen. En realidad, las opciones son muchas cuando se quiere equilibrar y desarrollar de la mejor manera el papel de padres sin dejar de ejercer como profesionales; esto es muy importante en el soporte económico de la familia y, más allá de ello, en el crecimiento personal. Además, suma para que la tarea de ser padres no se vea como un rol impuesto sino como la forma de perpetuar una relación amorosa y de crecer como familia. 

Empresas más comprometidas

El deber ‘hacer tiempo’ para sus hijos no solo debe estar en manos de los padres. Hoy por hoy, muchas compañías le están apostando a ser ‘familiarmente responsables’ y han empezado a implementar iniciativas dirigidas a que sus colaboradores dediquen tiempo de calidad a sus hijos. De acuerdo con Lucía León, profesional de Recursos para la Transformación de la organización Great Place to Work, algunas empresas han creado estrategias como asignarles a las madres tantas horas como meses tenga su bebé; es decir, si el pequeño tiene 4 meses, ella trabajará 4 horas, cuando tenga 5 meses trabajará 5 horas y así hasta que complete la jornada que tenía anteriormente. (Lee: ¿Qué significa ser una mamá moderna?)

Asimismo, existe la flexibilidad en los horarios de entrada y salida, el otorgamiento de licencias extralegales y no remuneradas adicionales de hasta seis meses, salas especiales para los padres, horas diarias extras de lactancia durante los primeros seis meses, programas de teletrabajo, cubrimiento de los costos de viaje del menor y un acompañante si el trabajador debe viajar, y determinado número de días completos o medios al año para que los trabajadores disfruten con sus familias.

 

 

 

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1 Comentarios

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Comentarios (1)

1
Reinodelmundo
Hace 30 semanas
Bien lo dice el escritor Fernando Vallejo: muchachos, no se reproduzcan
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