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Bibliotecas para los niños que todavía no saben leer

Bibliotecas para los niños que todavía no saben leer

En las bebetecas, los bebés van gateando hasta los estantes y eligen el libro que du familia debe ayudarles a descubrir. Allí, los pequeños desde los 8 mese

Bibliotecas para los niños que todavía no saben leer
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25 de Noviembre de 2008
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En las bebetecas, los bebés van gateando hasta los estantes y eligen el libro que du familia debe ayudarles a descubrir.

Allí, los pequeños desde los 8 meses hasta los 6 años pasan las tardes inmersos en los libros. Paradójicamente, aunque no saben leer disfrutan del placer de la lectura: de la voz de sus padres, de sus abuelos, de los promotores en las bibliotecas; escuchan la entonación, perciben la intención y reciben el afecto con el que se realiza la actividad. Incluso, desde el vientre los pequeños empiezan a amar las letras, las historias y, por supuesto, los libros.

Al decir ‘leer’ se piensa en la capacidad de entender lo que varias letras juntas tienen por decir. Eso excluiría a los más pequeños, que aún no conocen el abecedario. Marcela Rey, promotora de lectura de la biblioteca Virgilio Barco, de Bogotá, explica que el pequeño puede leer por intermedio de la voz de un adulto y “a través de esas imágenes obtiene la atención de quienes lo rodean”.

Las primeras experiencias de las bebetecas vienen desde España y Francia, cuando a través de la neuropsicología y la pedagogía “se estableció que los bebés leen, interpretan y se expresan a través de múltiples lenguajes”, señala Yolanda Reyes, escritora y directora de Espantapájaros Taller, en donde, a partir de esa experiencia y de su propia práctica con bebés, niños y sus familias, se inspiraron para su creación en el país. “El propósito es crear espacios para que los más pequeños crezcan entre libros y “envueltos” en palabras, como una forma de estimular su desarrollo afectivo e intelectual y de propiciar la comunicación entre adultos y niños, alrededor del arte y la literatura”, agrega la escritora.   

     

¿Por qué leer?‘Leamos con nuestros hijos’, la guía para padres con niños de 0 a 6 años de Fundalectura asegura que leer con los pequeños:- Es una forma de ayudarlos a comunicarse con el mundo y aprender de ellos mismos. - Se comparten los puntos de vista que alguien más concibió en la historia.- Se descubre la realidad.- Se empieza a construir un mundo propio. - El lenguaje será cada vez más rico.- Al comenzar el aprendizaje formal en el colegio ya habrá un camino de preparación adelantado. - La lectura en familia apoya los cambios que se dan entre los 0 y los 7 años, que son significativos para el desarrollo de la inteligencia y su integración con los demás.- Al leer con los niños se fortalece el vínculo afectivo.- Se disfruta de un momento de placer que perdurará a lo largo de la vida.- Se favorece la socialización con otros niños.

 

Según Yolanda Reyes, el mayor beneficio de la lectura para los niños “es que los nutren emocionalmente. A través del lenguaje cifrado de los cuentos se puede hablar del miedo, de los sueños y de la vida cotidiana, con un lenguaje mucho más sincero que el que usamos en la vida real. Y los niños necesitan ese “Otro Lenguaje” simbólico para explorar quiénes son y nombrar su mundo interior”. Según la experta:- También es una herramienta para ingresar al discurso de la ciencia y la cultura que les permitirá seguir aprendiendo continuamente.- Tienen herramientas para reflexionar, contrastar enfoques y distintos puntos de vista.- Aprenden a leer de manera más grata en el colegio.- Adquieren un vocabulario más amplio como una ‘segunda piel’.- Por lo general, son niños imaginativos, inquietos y creativos que no se limitan a repetir lo que les dicen y escuchan, sino que ‘investigan’ por su cuenta y ‘no tragan entero’.  

 

Saber leerMuchos padres no les leen a sus hijos porque no saben cómo hacerlo o qué tipo de texto es el apropiado. María Carolina Sánchez, sicóloga especialista en la primera infancia, asegura que no es necesario tener libros sofisticados; el amor por la lectura comienza con las texturas, las imágenes y los colores. Además, lo más importante es que “estos estímulos estén acompañados de afecto para que se transmitan tranquilidad y paz. Los pequeños no entienden las palabras, pero sí la carga emocional que traen”.

Marcela Rey recomienda no presionarlos a realizar actividades que les resulten incómodas. “La lectura debe hacerse en el momento del día en que sintamos que tenemos toda la atención de los bebés y en el lugar en que ellos se sientan cómodos”, aconseja.

El primer paso hacia el mundo de la literatura es acercarlos a la música, los arrullos, los juegos y las caricias. “Por eso hablamos no sólo de libros, en el sentido material del término, sino también de “libros sin páginas”, es decir, de todos esos juegos y poemas de la tradición oral que se transmiten de padres a hijos: Arrurrú mi niño; Aserrín, aserrán, Este compró un huevito”, dice Yolanda Reyes.

Según esta experta, antes de empezar a leer los padres deben tener en cuenta:

- Los primeros libros deben ser sencillos y llenos de imágenes: de hule, para la hora del baño y para morder. - A medida que el niño va creciendo, los libros deben construir una historia a través de las imágenes. - El tiempo de lectura no se impone, es el niño el que debe marcar el ritmo. A veces, ellos pedirán más.- El gusto por la lectura se transmite cuando los pequeños ven a sus padres disfrutando de la lectura, rodeados de libros y compartiendo alrededor de la literatura. - Los libros deben estar ilustrados con imágenes llenas de color que vayan más allá de la representación idéntica de las palabras y debe permitirle al niño empezar a concebir su mundo simbólicamente.

Dónde hay bebetecasLos programas de lectura de la Red de Bibliotecas Públicas incluyen: Leo con mi bebé, Hora del cuento, Club Chiquichef, Club de lectores, Leamos el mundo y Laboratorio de escritura, en el que los promotores de lectura ayudan a definir el tipo de literatura para los chiquitos, hacen lecturas públicas y creación de textos.

En Espantapájaros Taller, el programa ‘Cuentos en Pañales’ está dirigido a los bebés desde los 8 meses hasta los 2 años.  La ‘Hora del Cuento’ y los talleres de lectura, para los mayores de dos años y los cursos de vacaciones. También tienen un jardín infantil, centrado en la literatura y la expresión artística, para niños a partir de los 16 meses. Además cuentan con una librería que recomienda libros para los bebés, los niños y los adultos (padres y maestros). Más información en: www.espantapajaros.com

Por Edna Juliana Rojas

Redactora ABC del bebé

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