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Factores que intervienen en el correcto crecimiento de sus hijos

Factores que intervienen en el correcto crecimiento de sus hijos

Tomada por: Archivo particular

Factores que intervienen en el correcto crecimiento de sus hijos
Por: Redacción ABC del bebé
30 de Diciembre de 2013
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Es importante que la valoración en consulta sea óptima, pero detrás de todo esto es fundamental que los padres conozcan algunos factores que intervienen para que el niño tenga un buen crecimiento y desarrollo, tanto en su formación en el vientre como en su primera infancia. Y algunos otros detalles que le darán más tranquilidad sobre el tema.

Se debe tener en cuenta que los periodos de crecimiento más rápidos son el intrauterino y los dos primeros años de vida. Durante el primer año, si el niño nació con una talla óptima, puede crecer alrededor de 25 cm; en el segundo, en promedio, 12,5. Y luego del tercer año, más o menos de cuatro a cinco cm por año. Y vuelven a crecer rápidamente durante la adolescencia. Ahora, los aspectos que influyen en el buen crecimiento son:

GENÉTICOS

Es el factor más importante en el crecimiento; casi el 80 por ciento es genético, y el 20 por ciento ambiental. Cada ser humanos nace con un potencial genético determinado, y el ambiente y las condiciones de vida hacen que se pueda cumplir o no con ese potencial. Pero esta influencia genética de los padres no es tan importante durante los dos primeros años de vida del niño. La doctora Durán explica que, durante la etapa del embarazo, la genética para la talla no es relevante. Los padres pueden ser pequeños y el niño nacer muy grande, porque tuvo un muy buen ambiente intrauterino. Después de los 24 meses sí empieza a ser un factor determinante.

AMBIENTALES

• Alimentación. Es un factor que influye desde que la madre está en embarazo. Ella, no solo debe tener una alimentación balanceada sino una ganancia de peso adecuada que, por lo general, es de kilo por mes. “A través de la placenta llegan los nutrientes al niño y son los que van a definir no solo el peso y la talla, sino cómo se comportarán los procesos metabólicos en el futuro”, explica la doctora Durán. Después, es indispensable mantener y priorizar la lactancia materna hasta los seis meses de edad; esta no solo va a satisfacer las necesidades nutricionales del niño, sino lo va a defender de enfermedades, las cuales impiden el buen crecimiento. Luego de este periodo se debe iniciar la alimentación complementaria según recomendaciones de los especialistas. También es importante conocer, dice el doctor Céspedes, que “cuando se tienen un niño recién nacido se habla de la necesidad de, aproximadamente, 120 calorías. Al año, está entre 80 y 100. A los 4 años, entre 60 y 80. Por estas necesidades fisiológicas es que cambian las necesidades del organismo y disminuye el apetito de los niños”.

Finalmente, cuando el niño ya come de todo, se debe alimentar en familia, cinco veces al día y de manera saludable. Es muy importante, además, el vínculo que se genera alrededor de este hábito.

• Afecto.  Algunos estudios indican que los niños con privación psicoafectiva crecen menos. En los niños deprimidos, por ejemplo, la parte cerebral se altera, lo mismo que la secreción de hormonas y los circuitos bioquímicos, explica el pediatra.

Y algunas investigaciones sugieren que, si un niño no crece y se encuentra en un ambiente hostil, y luego se ubica en un medio con bastante afecto, puede crecer mejor, añade la especialista.

Y este aspecto también es fundamental a la hora de comer, pues “el niño es un receptor de emociones y de alimentos. Si cuando recibe comida está rodeado de un ambiente amoroso, normalmente las condiciones fisiológicas se expresan bien”, dice Céspedes.

• Ejercicio o actividad física. “El peor enemigo que tiene la sociedad actual es el sedentarismo. La mejor prescripción médica, que adquiere la importancia de un medicamento, es el ejercicio”, sentencia el pediatra Jaime Céspedes. El ejercicio ayuda a mantener la salud y a que los sistemas hormonales funcionen adecuadamente.

Cuando se habla de niños, los médicos recomiendan que hagan una actividad, como mínimo, de 30 minutos a una hora diaria. Una dinámica aeróbica, sobre todo, que es la que ayuda al crecimiento, fortalece los huesos, aumenta la frecuencia cardiaca e induce los mecanismos metabólicos que se necesitan para crecer. Asimismo, los juegos tradicionales y el parque al aire libre. Y, cuando son bebés, se aconsejan los masajes, acompañados de cantos y juegos, tirarse al suelo, gatear, ir detrás de una  pelota, etc.

También es importante saber, dice la doctora Durán, que no existe evidencia científica que indique que haya deportes que ayudan a crecer más: “Los estudios han demostrado que hay una preselección del ejercicio. Los altos escogen básquet; las pequeñas, gimnasia olímpica. Pero no es que el deporte influya, sino que por una condición se escogen así”.

•Dormir. Hay que dormir un mínimo necesario para tener salud, se estabilicen los sistemas hormonales y el cuerpo descanse para poder crecer. El tiempo de sueño cambia según la edad. Pero la hora sí es fundamental. “Los sistemas hormonales tienden a equilibrarse antes de las 12 de la noche; entonces, la hora ideal para dormir es entre las 8 y las 12 de la noche. Incluso, antes de las 4 de la mañana porque alrededor de esa hora hay picos hormonales importantes, como la secreción de la hormona de crecimiento que funciona solo si la persona está dormida”, explica la endocrinóloga pediatra.

 

 

 

 

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