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Cómo usar los antibióticos

Cómo usar los antibióticos

Su consumo sin fórmula médica o la alteración de las dosis en los niños pueden tener efectos adversos como intoxicación o resistencia al medicamento. El de

Cómo usar los antibióticos
10 de Mayo de 2007
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Su consumo sin fórmula médica o la alteración de las dosis en los niños pueden tener efectos adversos como intoxicación o resistencia al medicamento.

El desconocimiento sobre el uso del antibiótico ha llevado a un consumo indiscriminado y tal irresponsabilidad ha incidido en el aumento de la resistencia bacteriana. Este hecho motivó a la Secretaría de Salud de Bogotá a expedir en 2005 una resolución que promueve la venta de este grupo de medicamentos sólo con fórmula médica.

Autoprescribir un antibiótico o suministrarlo por tiempos cortos o muy largos y a dosis menores o mayores de las requeridas, son los errores   más frecuentes que cometen los padres cuando se lo dan a sus pequeños.

“Generalmente, los antibióticos más antiguos enfrentan resistencias más elevadas, que en algunos casos llegan al 70 u 80 por ciento, lo cual depende del país donde se utilicen”, afirma Pier Paolo Balladelli, representante en Colombia de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Las infecciones urinarias, dice, tienen mucha resistencia bacteriana, al igual que las gastrointestinales, las respiratorias y las de piel. No administrar la dosis completa, precisa Balladelli, favorece el aumento de este fenómeno.

Con efectos

Un estudio dirigido por Jean Claude Pecgére, del Departamento de genética y Microbiología  de la Universidad de Ginebra, Suiza, entrevistó a 5.379 personas de nueve países, entre ellos Colombia, para conocer el concepto y uso del antibiótico. La mayoría afirmó que son fuertes y eficientes, pero que afectan la inmunidad (así lo dijo un grupo de madres colombianas).

Los entrevistados respondieron que la mayoría de infecciones respiratorias, excepto la gripa común, requieren tratamiento con antibióticos y el 11 por ciento de ellos exageró los síntomas para que el médico le prescribiera este fármaco. Uno de cada cuatro guardó parte del antibiótico para un uso posterior.

Un sondeo realizado por ABC del Bebé en su página de Internet, sobre la función de este grupo de medicamentos, comprobó dicho desconocimiento: 32 por ciento de los votantes cree que el antibiótico elimina los virus; 29 por ciento, que fortalece el sistema inmunológico; y dos por ciento, que quita la fiebre.

El antibiótico es una sustancia química con capacidad para inhibir el crecimiento de las bacterias o de eliminarlas.

“El antibiótico se utiliza sólo en procesos infecciosos bacterianos. El medicamento que prescriba el especialista debe ser el mejor para cada bacteria y para cada paciente. Su uso es individualizado”, afirma el infectólogo pediatra Carlos Torres.

El ABC del antibiótico

Para Balladelli, la tendencia a la automedicación repercute en la resistencia bacteriana al antibiótico.

Nunca, explica el infectólogo Torres, se formula para un estado gripal u otras infecciones virales y sólo se formula después de un diagnóstico concreto. Según el neumólogo pediatra Gustavo Aristizábal, el 95 por ciento de los episodios respiratorios en niños son de tipo viral. “En el 60 por ciento de los casos con infección respiratoria aguda de manejo ambulatorio se da antibiótico erróneamente, cuando no debería pasar del 10 por ciento”, puntualiza.

Los niños entre 1 y 3 años utilizan antibióticos dos veces más que los menores de 1 año y cinco veces más que los mayores de 3. Las infecciones bacterianas más frecuentes en los niños son: otitis media, amigdalitis aguda, rinosinusitis, neumonía, infección urinaria e infección gastrointestinal.

De acuerdo con Aristizábal, entre el 30 y el 40 por ciento de las infecciones en los niños menores de dos meses de edad son bacterianas. En los menores de 3 años, el 98 por ciento de las amigdalitis son causadas por virus y casi un 50 por ciento de las otitis son virales.

Casi todas las infecciones bacterianas del aparato respiratorio comenzaron como una infección de tipo viral.  Es muy raro que, en la parte respiratoria, la enfermedad comience por una bacteria.

¿Cómo cuido a mi niño enfermo?

La fiebre es un mecanismo de defensa. Sólo si es mayor a los 38.4 grados centígrados en la axila, se recomienda administrarle al niño un medicamento para bajarla. El niño debe tener una dieta fragmentada, es decir, menos porciones de alimentos pero más veces al día. Debe ingerir bastante líquido para limpiar flemas y mantenerse hidratado. Es clave evitar suministrarle fármacos para la tos (ni supresor ni expectorante) pues esta limpia el aparato respiratorio. Sólo consultar el servicio de urgencias si:- El niño es menor de dos meses y tiene fiebre.- Es mayor de dos meses y lleva más de tres días con fiebre, está muy decaído, presenta respiración rápida sin tener fiebre, dificultad para respirar, se le hunde la piel debajo de las costillas, el pecho hace ruido al respirar, no come, vomita todo o está somnoliento.

Consecuencias de un mal uso

Todos los seres humanos tienen bacterias buenas y malas en el organismo. Cuando el antibiótico se utiliza sin necesidad mata preferentemente a las buenas o a las menos malas, proliferando estas últimas.

Si no se identifica el germen que produce la infección y se ignora la dosis y frecuencia según la edad del niño, se pueden promover tratamientos equivocados tratando con antibiótico una infección que no es bacteriana. Igualmente, es probable que el pequeño se intoxique pues recibe una dosis superior a la que requiere.

Andrea Linares GómezRedactora ABC del Bebé

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