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Efectos de que los bebés tengan cuerpos extraños en los ojos

Efectos de que los bebés tengan cuerpos extraños en los ojos

Un niño puede lastimarse con elementos sólidos o líquidos.

Efectos de que los bebés tengan cuerpos extraños en los ojos
Por: Johana Fernanda Sánchez
20 de Octubre de 2006
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Independientemente de la edad, un accidente con un cuerpo extraño en el ojo tiende a subestimarse pero puede convertirse en un problema grave, como la pérdida de este, si no se trata adecuadamente.

Un cuerpo extraño es cualquier elemento ajeno al organismo, que se introduce por los oídos, la nariz o los ojos, que impiden su funcionamiento normal.

Un niño puede lastimarse con elementos sólidos o líquidos. Nos referiremos al primero. Un cuerpo extraño sólido es cualquier elemento que cae entre el párpado y el globo ocular.
Astillas, piedras o cualquier elemento pequeño y único que impacte el ojo son considerados elementos individuales, mientras que la tierra, la arena y harinas o trozos de alimentos como tostadas, entre otros, son considerados elementos múltiples, explica el pediatra Camilo Sotomayor.

Por insignificante que parezca el incidente, el ojo del niño debe ser examinado y, en caso de duda, pedir la valoración del oftalmólogo quien con una lente de magnificación determinará la extensión y gravedad de la lesión. Se recomienda trasladar al niño al servicio de urgencias y no esperar a que el estado del ojo empeore.

Los accidentes que se presentan con cuerpos extraños pueden ser: superficiales, en los cuales los elementos intrusos no se adhieren a la córnea o conjuntiva o lo hacen débilmente; penetrantes, cuando entran parcialmente a las capas del ojo y, perforantes, cuando las capas son atravesadas por estos.

“Los accidentes más frecuentes son los superficiales. Estos son ocasionados por pequeños elementos que los niños se llevan a la cara como polvo, arena, grasa o partículas desplazadas por el viento”, afirma Sotomayor.

“Se sospecha que algo ocurre por las molestias que provocan: ardor, enrojecimiento, lagrimeo, inflamación del párpado, molestias con la luz y sensación de que hay algo en el ojo”, añade Sotomayor.

Cuando un cuerpo extraño impacta o cae en el ojo, el párpado se cierra inmediatamente. Además, se presenta lagrimeo con el cual se intenta lavar y limpiar el ojo. Entre tanto, la reacción natural del niño es frotarse con la mano, generalmente de forma brusca.

Es fundamental que los padres impidan que el niño lo haga, ya que esta acción podría dañar la córnea o el tejido conjuntival, al aprisionar el elemento extraño entre el párpado y el ojo.

El tratamiento

Por lo general, el tratamiento consiste en retirar el cuerpo extraño y evitar que haya un efecto secundario cuando el niño se frota. En primer lugar, y si el niño lo permite, se aconseja lavar el párpado con agua limpia, dirigida de forma lateral y con baja presión, dice Sotomayor, mientras lo trasladan a la clínica o al hospital.

El uso de las lágrimas naturales es aconsejable, siempre y cuando se aplique la cantidad adecuada y a manera de irrigación, no sólo aplicando dos o tres gotas. “La maniobra de las abuelitas de soplar el ojo no es recomendable, ya que si no se calcula la fuerza puede lesionar la córnea. Además, hay riesgo de infección porque el soplido contiene gotitas de saliva con gérmenes que se encuentran en la cavidad oral”, insiste Sotomayor.

Una vez lavado el ojo, cúbralo con parches oculares, que en todo botiquín casero debería haber, para impedir que el niño se restriegue y llévelo a un centro asistencial donde, bajo anestesia tópica o local, será examinado. De ser necesario, el oftalmólogo realizará un diagnóstico más preciso, con la lente de ampliación, y sugerirá el tratamiento conveniente.
Casi siempre, el ojo del niño es ocluido (cubierto o tapado con un parche ocular) entre 24 y 48 horas dependiendo de lo que halla en él, y se le aplican gotas antibióticas y humectantes para aliviar completamente la molestia.

Por fortuna, la mayoría de las veces estos accidentes menores no tienen consecuencias graves porque los padres reaccionan en la forma correcta y en el momento oportuno.
Sin embargo, en los casos en que el cuerpo extraño penetra o perfora el ojo, los niños son examinados por el médico y el oftalmólogo. Cuando la lesión es considerada mayor, el niño pasa a cirugía para una exploración más detallada con el objetivo de proporcionarle el mejor tratamiento y salvar su ojo.

Se recomienda a los padres de niños menores de 5 años darle importancia a cualquier accidente con un cuerpo extraño, por inofensivo que parezca. Lo mejor es que el niño sea valorado por el médico, quien hará el diagnóstico e implementará las maniobras necesarias para solucionar el problema.

Medidas prácticas

*Lávese las manos con agua y jabón
*Pídale al niño que incline la cabeza hacia atrás
*Póngase detrás de él y separe con cuidado los párpados
* Pídale que mueva el ojo hacia arriba, abajo y a los lados para ubicar el cuerpo extraño
*Intente extraerlo con agua. Incline la cabeza del pequeño y derrámele agua con una jeringa para que arrastre el elemento intruso.
*Si no lo logra, cubra el ojo del niño con un parche ocular y llévelo al hospital más cercano.

 

 

 

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