Síguenos en:

La forma de las piernas cambia durante el desarrollo infantil

La forma de las piernas cambia durante el desarrollo infantil

En el proceso de crecimiento, las piernas de los niños toman una forma que en algunos casos representa preocupación para los padres. Sin embargo, algunas post

La forma de las piernas cambia durante el desarrollo infantil
Por:
04 de Febrero de 2008
Comparte este artículo

En el proceso de crecimiento, las piernas de los niños toman una forma que en algunos casos representa preocupación para los padres. Sin embargo, algunas posturas son normales. ¿Cómo identificar cuando hay un problema?

Genu varo y genu valgo seguramente no le dirán nada. Quizás le suenen más los términos ‘cascorbo y rodillijunto patiapartado’, cuando se quiere dar un nombre a quienes tienen las piernas con un arco más amplio de lo normal o cuando sus rodillas están levemente unidas y luego las piernas se abren como pinzas.

Aunque esta singularidad no representa un problema, más allá de lo estético en la mayoría de los casos, sí se hace necesario que los padres se conviertan en observadores para descartar anomalías.

El ortopedista infantil del Instituto Roosevelt, Iván Carlos Uribe, señala que esta es una de las consultas más frecuentes que reciben los especialistas de esta área en sus consultorios. Este experto recomienda a los adultos no preocuparse, porque esta situación representa uno de los cambios normales en el proceso de crecimiento de los niños, que irá solucionándose con el paso del tiempo.

El ortopedista pediatra José Luis Duplat explica en su texto ‘Genu varo, genu valgo’, en el libro Ortopedia Infantil escrito por cuatro expertos colombianos, que esta consulta representa un reto para los especialistas, porque los parientes pueden pensar que el médico menospreció la situación. Recomienda entonces que la consulta por esta causa debe incluir un interrogatorio y un examen médico pertinente, que ayude a tranquilizar a los padres y a seguir cualquier marcador de anormalidad.

Piernas como alicates

En los recién nacidos, la forma de sus piernas es la de un ángulo abierto. Pero los padres no le dan mayor importancia hasta que el niño supera el año de edad, empieza a levantarse y la estructura de las extremidades inferiores se hace más notoria. “Es normal que los pequeños tengan un ángulo entre 10 y 12 grados, entre los 12 y 24 meses; generalmente a los 18, el ángulo empezará a cerrarse y las piernas estan más alineadas”, señala Uribe.

“Además –comenta el experto– es frecuente que esta posición, normal en el 90 por ciento de los casos, se acompañe por una torsión de los tobillos, en la que la punta del pie está hacia adentro, estéticamente no se ve bien y los padres se asustan aún más por la forma que toman las piernas de sus hijos”.

Rodillas unidas

Pero cuando los pequeños llegan a los 3 años de edad, el proceso se invierte y aparece el genu valgo, o lo que la gente comúnmente llama ‘rodillijuntos patiapartados’, como parte del proceso normal de crecimiento.

En ese momento, los pequeños presentan el punto máximo de unión de las rodillas, y las piernas forman un ángulo entre 10 y 15 grados.

Cuando los niños cumplen los 5 años, comienza el proceso en el que las piernas se alinean hasta encontrar el punto normal y alrededor de los 7 años, el desarrollo se estandariza para llegar al ángulo de los adultos (5 grados).

No es normal

Tanto los padres como el ortopedista infantil deben estar atentos a que el proceso de formación de las extremidades inferiores no sobrepase los ángulos normales, que serán determinados en la consulta con el médico.

Por ejemplo, cuando los niños empiezan a caminar, la fuerza que ejercen sus piernas no debe hacer que el ángulo de apertura sea más marcado. Si con el paso del tiempo, este no se va estrechando, sino ampliando, debe consultarse, porque puede tratarse de una enfermedad.

“Si el ángulo entre las piernas pasa el límite, los niños se exponen a sufrir una artrosis de las rodillas o una lesión en los meniscos, cuando sean adultos de 40 años”, dice Uribe.

El ortopedista infantil José Luis Duplat señala en su texto que se considera un niño con anormalidades a quien entre el primer y el segundo año de vida tiene un ángulo que supera los 15 grados (lo determina el médico) y si pasan los dos años y aún la forma de sus piernas no ha cambiado.

De la misma manera, cuando los pequeños cumplen 3 años, se considera anormal si el ángulo formado supera los 10 grados, si esta medida permanece después de los 7 años y otros aspectos médicos que deben ser observados por el experto.

Cómo dar la forma correcta

Aunque es lo menos frecuente, cuando la forma de las piernas no es la adecuada para el desarrollo del niño, se deben usar unos aparatos de plástico (férulas anti genu valgo o anti genu varo) que cubren toda la pierna y el pie; en la rodilla tienen un espacio en el que unas tuercas aprietan y ayudan a corregir la dirección de los huesos.

Por su incomodidad, es más fácil usarlos en niños más pequeños, porque representan una gran molestia y por eso, muchas veces, debe usarse una motivación particular con los pequeños, como por ejemplo, decirles que estos aparatos también los usaron sus súperhéroes favoritos. El médico indicará si es necesario que se empleen durante el día y la noche.

El ortopedista pediatra infantil Iván Carlos Uribe señala que las razones por las que las extremidades no toman la forma adecuada puede ser la obesidad, que cada vez es más frecuente en los menores. El sobrepeso lleva a que las rodillas colapsen. También suele suceder en niños que tienen ligamentos elásticos; ocurre en menor medida en los niños delgados o de raza negra.

Con el uso de aparatos, la gran mayoría logra la corrección adecuada. De lo contrario, se hace necesaria una cirugía, en la que deben usarse tornillos o grapas para lograr la angulación adecuada. El tratamiento depende también de la edad de los niños.

Cuando el problema está dado por el sobrepeso, generalmente no se hace necesario el uso de férulas, solamente con rebajar algunos kilos, el problema está solucionado. Poner a los niños a dieta es una medida muy difícil; por eso, lo recomendado es que toda la familia mejore sus hábitos alimentarios y, además, incluyan el ejercicio entre sus rutinas de vida.

Muchas familias presionan a los padres para que exijan a los médicos un tratamiento a la forma de las piernas en los niños; en la mayoría de los casos, esto se resuelve con el paso del tiempo.

Debe descartarse que la forma de las piernas vaya acompañada de dolor, pérdida de apetito o fiebre.

Juliana Rojas H.

Redactora ABC del bebé

Comparte este artículo
Tags de artículo

1 Comentarios

imagen

Comentarios (1)

1
SARYSOFIS
Hace 4 años
BUENAS TARDES,RESULTA Q A MI HIJA DE 10 MESES LE SUENAN MUCHISIMO LAS RODILLAS, SERA NORMAL?
publicidad
publicidad

Herramientas ABC

  • Calendario de Embarazo

    Nada más emociónate que entender cómo cambia mi bebé en estos 9 meses,  Bárbara Mora.

  • Calendario de Ovulación

    Toda mujer que esté pensando en tener un bebé, debe no solo conocer su ciclo menstrual, sino también el día más fértil de este.

  • Índice de masa corporal

    Es una medida de asociación entre la masa y la talla de un individuo ideada por el estadístico belga Adolphe Quetelet, por lo que también se le conoce como índice de Quetelet