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Beneficios de la lactancia materna exclusiva

Beneficios de la lactancia materna exclusiva

Brinda los mejores nutrientes y desarrolla el cerebro

Madre dando leche
Por: Mónica Toro
20 de Junio de 2011
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La naturaleza fue sabia con las mujeres: les dio un vientre fuerte para que en él creciera y se desarrollara una nueva vida.

Las dotó de unas mamas,  capaces de producir alimento para nutrir a su bebé, ubicadas justo a la medida, distancia y lugar donde el hijo pudiera alimentarse, sentir y relajarse en su regazo.

(Vea el artpiculo "Amamantar en la primera hora de vida del bebé garantiza una lactancia continua")

Allí se da la lactancia, el principal acto de intimidad piel a piel entre las madres y sus hijos. Su importancia no solo radica en esa conexión, que se empieza a dar desde ese momento, también en los beneficios que este alimento trae para el recién nacido.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las madres deberían lactar, mínimo, durante los primeros seis meses de vida. Para que esto se dé la OMS y Unicef recomiendan iniciar el amamantamiento durante la primera hora de vida, que la lactancia sea exclusiva y a libre demanda y no utilizar biberones o chupetes.

Margarita María Crespo, pediatra experta en lactancia materna, explica que este alimento es el que da más nutrientes a los bebés, además de proporcionar energía para su crecimiento y desarrollo.

“La leche promueve el desarrollo sensorial y cognitivo, además protege al bebé de enfermedades infecciosas y crónicas, reduciendo así la mortalidad infantil por enfermedades de la infancia”, afirma Crespo.

El proceso de la lactancia materna durante los primeros seis meses de vida debe ser a libre demanda. La primera semana debe hacerse cada dos o tres horas. Este horario debe ser riguroso, incluso de noche; de lo contrario, el bebé podría hacer una hipoglicemia.

“Después de la semana, el niño puede comer cada cuatro o seis horas. Lo ideal es que el bebé se alimente dos veces en la noche. Después de los tres meses el bebé podrá pasar ocho horas en la noche sin comer. Sin embargo, esto depende de la ganancia de peso del bebé”, afirma Crespo.

En cuanto a la cantidad, las organizaciones mundiales de salud sugieren que sea igual al peso. Es decir, si el bebé pesa tres kilos, darle tres onzas. Si pesa cuatro, cuatro onzas, y así sucesivamente. 


Para las primerizas
Lactar es una de las principales preocupaciones de las madres. Desde el embarazo muchas mujeres se creen incapaces. La especialista Margarita María Crespo señala que todas las mujeres pueden hacerlo, incluso las que no están en embarazo, ya que la lactancia se da por medio de una estimulación adecuada: succión  del pezón y extracción de la leche.

Con esta explicación, se asegura que toda mujer, así no sepa, está en la capacidad de hacerlo. Lo que sí es fundamental es que desde el embarazo la madre se sienta en plena seguridad de lograrlo. Esto facilitará este proceso, que debe ser tranquilo y emocionante. “El secreto está en la tranquilidad de que lo van a conseguir”, indica la especialista Crespo. Por su parte, los bebés también pueden ser los ayudantes en esta tarea que, al principio, resulta ser dispendiosa. Ellos, por instinto, saben succionar. Pero usted, de igual manera, podrá ayudarlos para que lo hagan perfecto: asegúrese de que agarren bien el pezón y de que el niño sí esté tragando la leche materna.

El perfecto agarre de la boca del menor, que abarque casi todo el pezón de la mujer y una buena posición de la madre y del bebé evitarán la mastitis, una  inflamación de los conductos por acumulación de leche que irrita el pezón, causa dolor a la madre y podría ser predeterminante para que la mujer deje de lactar. 

(Vea el artículo "Es posible alimentar al bebé con leche materna después de la licencia")
 

Mitos sobre la lactancia
María Constanza Castilla, pediatra experta en lactancia materna, responde a algunos mitos que existen sobre la lactancia materna.

•¿Pueden lactar todas las mujeres?
Sí, excepto las que hayan tenido una cirugía que haya comprometido sus conductos.
•¿Si al principio no baja leche al final tampoco?
No. Es normal que al comienzo la leche que baje sea poca, ya que es el calostro o primera leche. Después, con la estimulación de la succión, la mamá producirá más leche. Incluso mujeres que han suspendido la lactancia por un tiempo pueden retomarla. También las mamás adoptivas, porque lo que produce la salida de la leche es la extracción y la succión.
•¿Seca la leche planchar o poner los senos al sol?
Falso. Nunca se ha comprobado.
•¿Saltarse una toma hace que se tenga más leche?
Falso. Esto, por el contrario, hace que el seno se congestione y se inflamen los conductos. El seno se debe desocupar completamente. 
 

Beneficios
Para Claudia Granados, nutricionista experta en lactancia, los beneficios de la leche materna son:
• Permite que el crecimiento y el desarrollo del bebé sean óptimos.
• Protege a los bebés contra infecciones respiratorias, diarrea, enterocolitis necrotizante, otitis media y enfermedades eruptivas.
• Permite la pérdida de peso de la madre y disminución de riesgo de cáncer de seno y de ovario.
• La absorción de los nutrientes de la leche es mucho más efectiva, porque el bebé tiene las sustancias que le corresponde para digerir la leche humana; o sea, hay menos probabilidad de problemas como reflujo, alergia a la leche, estreñimiento.
• Ayuda a la madre a la disminución de sangrado luego del parto; el útero regresa a su tamaño normal más rápido.
• Protege contra enfermedades crónicas en los niños, como son: diabetes, cáncer linfático, sobrepeso y obesidad infantil. 
• Se fomenta el desarrollo musculoesquelético del pequeño.
• No hay gastos económicos de leches de fórmulas, biberones, esterilizador, además de gastos médicos cuando se presentan las infecciones que puede evitar la lactancia materna.
• Además, también ayuda a proteger el medio ambiente, hay menos uso de plásticos de biberones.
 

Recolectar y congelar
Regresar al trabajo, después de la licencia de maternidad, es la excusa de muchas para dejar a un lado la lactancia materna. La razón: resulta complicado extraerse la leche fuera de casa. Sin embargo, las madres deben pensar en que su hijo la necesita y, que por más que resulte dispendioso, se debe hacer el esfuerzo por el bienestar del bebé. Según  Claudia Granados, pediatra experta en lactancia, lo fundamental, más que pensar en dejarla, es prepararse para crear en casa su banco de leche materna. “La madre debe extraer su leche y guardarla en frascos de plástico o bolsas sellables, escribirle la fecha y la hora a cada uno y guardarla en el congelador. En el fondo del refrigerador se guarda la leche que se va a utilizar el día siguiente. Después se debe calentar al baño María.
Recuerde: nunca calentarla directamente con ni en el horno microondas, porque se pierden totalmente las proteínas. Tenga en cuenta  que toda leche que se descongele y no se utilice se debe botar. No olvide preparar a su bebé para el momento en que usted se alejará. Permita que él conozca, con anterioridad, a esa persona que estará a su cargo. Se sugiere que esa persona tenga puesta una camisa de la mamá, para que el bebé recuerde su olor y no sufra tanto por su ausencia.
• Durante el embarazo, exponga sus senos al sol, todos los días, durante 15 minutos. Esto ayudará a preparar el pezón y la areola.
• Asista a los cursos de lactancia.
• No aplique en el pezón jabones ni lubricantes que tengan alcohol.
• Durante la lactancia, aplique un poco de leche materna sobre la areola.
• Si su pezón está agrietado, remoje hojas de hierbabuena y aplíqueselas.

(Vea el artículo "Almacenamiento de la leche materna y tiempos de refrigeración")

 

 

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