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Elija el colchón adecuado para su bebé

Elija el colchón adecuado para su bebé

Tomada de archivo particular

Elija el colchón adecuado para su bebé
Por: Astrid López
26 de Mayo de 2014
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A los padres, temas como la primera muda de ropa que lucirá el bebé, el juego de alcoba, la decoración del cuarto, o elegir un plan de estudios para asegurar el futuro de sus hijos, son aspectos que no se les escapan. Pero, ¿cuántos han pensado en elegir un colchón adecuado, que le permita al recién nacido un buen descanso, asegure su bienestar y le ayude a estar fresco y confortable?

Sin temor a equivocarnos, este aspecto es de los menos considerados dentro de los miles de preparativos para la llegada del nuevo integrante de la familia. Al respecto, hay que tener claros algunos criterios a la hora de elegir el colchón para la cuna del bebé.

Y es que el tema va más allá de un diseño especial o una tela de colores vistosos. Según investigaciones del Ministerio de Salud y Protección Social, en Colombia se venden, cada año, cerca de dos millones de colchones; de estos, un millón 300 mil provienen de fábricas informales, la mayoría con procedimientos manufactureros de alto riesgo para la salud, mucho más si se trata de bebés y niños, los miembros más delicados del hogar.

El colchón para niños debe cumplir con exigencias de higiene y confort, que de no ser verificadas los ponen en riesgo de contraer alergias, presentar alteraciones del sueño y, según el Consejo Colombiano de Seguridad, los hongos que llegan con el paso del tiempo, generan enfermedades como rinitis, dermatitis e infecciones.

Por su parte, Eduardo de Zubiría, presidente del Instituto Colombiano de Alergia, Asma e Inmunología (IAAI), dice que los ácaros son los responsables de alergias respiratorias y térmicas. “La mayoría de los padres ignoran que el colchón puede ser causa de estos problemas”. 

El indicado

En general, los especialistas consultados aconsejan elegir un colchón firme, fabricado con materiales antialérgicos, en el que el bebé descanse boca arriba, para reducir así el peligro de asfixia, y sugieren retirar cualquier otro objeto situado sobre el colchón, como almohadas, cobijas o protectores de cuna (bómperes acolchados).

Alejandra Urrea, ingeniera de productos de Colchones Comodísimos, dice que “en la primera etapa de la vida es cuando más dormimos, por eso es necesario que el colchón sea semifirme, para evitar que los pequeños broncoaspiren, o se suscite la muerte súbita, complicaciones propias de los recién nacidos, asociadas a la mala postura”.

En estos casos, lo mejor es elegir un colchón que distribuya y equilibre la presión y el peso del bebé de manera uniforme, asegurándole un buen descanso.

Por su parte, la doctora Catalina Morales, pediatra, explica que el colchón debe ser “firme y sólido, sin partes muy blandas, con una inclinación de unos 30 grados en la cabecera. Esto es muy importante, porque si se hunde con el peso del niño se podrían obstruir sus vías aéreas.

“Realmente, desde el punto de vista ortopédico no existen especificaciones claras al respecto, pero en relación con los ácaros y las infecciones sí es recomendable cambiar periódicamente

los colchones de los niños, y forrarlos para protegerlos de posibles accidentes con alimentos y residuos físicos”.

Posteriormente, explica David Alba, jefe de marca de Colchones Spring, “cuando los niños empiezan a dormir solos, en sus camitas, hay que utilizar colchones con una tela especial; por ejemplo, con microcámaras que permitan que el aire circule, por si el niño se voltea y queda boca abajo, el material lo deje respirar libremente”.

Según la edad

Tanto para bebés como para niños, los colchones deben ofrecer confort y adaptabilidad para mantener una correcta postura, dice Cristina Fernández, y añade que el aumento de peso se asocia a la resistencia necesaria que debe soportar el producto, por lo que un colchón para bebé puede tener un espesor de 12 a 15 centímetros, pero eso sí ajustado a las medidas de la cuna. Entre tanto, los colchones para niños mayores son más grandes, gruesos y con una mayor resistencia.

Hay cunas indicadas solo hasta los 6 meses o el primer año de vida. “Con el aumento de peso, el nivel de resistencia va cambiando constantemente. Así que si opta, desde el principio, por una cama sencilla (100 x 190) con su respectivo corral, es posible que el colchón le sirva al niño hasta los 5 años, dependiendo de su desarrollo”, añade Fernández.

Los bebés y los niños están en constante crecimiento, y sus columnas necesitan tener una correcta postura para obtener un descanso verdadero, y esto lo da el colchón adecuado.

Finalmente, a partir de los 3 años de edad, el colchón deberá permitir a los niños libertad de movimientos durante la noche, y estar fabricado con tela térmica que se adapte a su temperatura y a las exigencias físicas propias de la edad. 

Tenga en cuenta                

1 Los expertos consultados recomiendan que:

Al escoger la cuna o cama del bebé, recuerde que el colchón debe encajar exacto, sin  holguras entre colchón y cuna.

2 Compre solo marcas reconocidas, con certificaciones y avaladas por entidades médicas, que garanticen que sus productos han sido desarrollados con materiales higiénicos y probados tecnológicamente.

3 Los colchones para bebé deben tener telas con alto porcentaje de algodón preferiblemente, con tratamientos antiácaros y antibacteriales, ya que otros textiles pueden causar alergias.

4 Evite que los pequeños salten a menudo encima del colchón, sometiéndolo a presiones en lugares aleatorios, pues pierden su forma original.

 

 

 

 

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