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Cambios físicos en el embarazo producidos por las hormonas

Cambios físicos en el embarazo producidos por las hormonas

Podría parecer obvio que una mujer deba subir de peso, sentir irritabilidad, nostalgia, mayor hambre y necesidad de ir al baño mientras que lleva en su vientr

Cambios físicos en el embarazo producidos por las hormonas
Por: Tatiana Quinchanegua
Viernes, 22 Febrero 2013 - 4:34pm
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Cambios físicos en el embarazo

1. Acné

Su presencia se debe a que durante el embarazo aumentan los niveles de progesterona y de testosterona, especialmente cuando se espera un varón, ya que la piel de la madre puede tornarse más grasosa y desarrollar acné.
Cambios físicos en el embarazo

2. Manchas

Puede aparecer la conocida 'Máscara del embarazo', en la que se presenta decoloración de la piel o un bronceado oscuro en ciertas áreas.
Cambios físicos en el embarazo

3. Estrías

Aparecen especialmente en el abdomen, los seños, la cadera y los glúteos.
Cambios físicos en el embarazo

4. Lozanía

Algunas mujeres logran que su piel luzca fresca y saludable, otras no.
Cambios físicos en el embarazo

5. Uñas

En algunas mujeres se fortalecen y crecen más rápido, en otras no.
Cambios físicos en el embarazo

6. Oscurecimiento

Las alteraciones hormonales se hacen evidentes al incrementar el pigmento de algunas partes del cuerpo.
Cambios físicos en el embarazo

7. Aumento de peso

La gestante debe estar educada para comer de cinco a seis veces diarias. En su dieta debe incorporar frutas, verduras, lácteos y proteínas.
Cambios físicos en el embarazo

8. Pelo

Se cree que durante el embarazo, cerca del 80 por ciento de las mujeres entran en etapa de crecimiento, su pelo se torna más abundante, pero más débil y propicio para caerse.
Cambios físicos en el embarazo

9. Aumento de los senos

Durante el último trimestre, se incrementa la producción de sustancias que preparan al cuerpo para el momento del parto, razón por la cual crecen las glándulas mamarias.
Cambios físicos en el embarazo

10. Arañas

Su nombre real son várices, venas dilatadas que pueden verse bajo la piel, de color azul o morado. Aparecen frecuentemente en las piernas.
Cambios físicos en el embarazo
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Podría parecer obvio que una mujer deba subir de peso, sentir irritabilidad, nostalgia, mayor hambre y necesidad de ir al baño mientras que lleva en su vientre a un bebé. La explicación a estos cambios no está en el azar, la naturaleza es sabia y le ha atribuido gran parte de la responsabilidad a las hormonas.

Según el doctor Miguel Suárez, endocrinólogo, estas sustancias son las encargadas de permitir la formación del feto y de la placenta; favorecer que la madre desarrolle todas sus estructuras, es decir, tenga más espacio en su cavidad pélvica y prepare los huesos para dar cabida al feto; permitir al organismo de la madre tener los componentes nutricionales esenciales para garantizar el bienestar del bebé, entre otras cosas. Pero, en especial, son las responsables de los cambios físicos que se producen en la mujer.

Están presentes en la sangre en distintas concentraciones. No son una ni dos, sino un conjunto de estas que pueden reaccionar en el proceso. Por ejemplo, una vez están trabajando la progesterona y los estrógenos, la placenta empieza a liberar el lactógeno placentario, la gonadotropina coriónica, la lutropina y la somatotrófica que alteran el estado emocional y físico de la mujer.

En resumen, la misión de las hormonas es preparar el organismo de la madre para no rechazar el feto durante el primer trimestre del embarazo y propiciar su sano crecimiento en el útero durante 9 meses.

La piel es el órgano más grande del cuerpo humano y quizá uno de los más afectados durante el embarazo. Aparecen las estrías, las manchas, los tejidos se ponen ajados y marchitos. Sucede porque varían los niveles hormonales. La mayoría de los cambios desaparecen una vez la madre da a luz. Estos son algunos cambios en la piel y en otras partes del cuerpo.

1. Acné

Su presencia se debe a que durante el embarazo aumentan los niveles de progesterona y de testosterona, especialmente cuando se espera un varón, ya que la piel de la madre puede tornarse más grasosa y desarrollar acné especialmente en la zona T (frente, nariz y mentón), asegura Luis Arturo Gamboa, dermatólogo del Centro Dermatológico Federico Acosta. Es probable que, de igual manera, sea más notoria la presencia de vello en brazos, piernas y pubis.

2. Manchas

Liliana López, dermatóloga, afirma que es probable que aparezca el melasma o cloasma, también conocida como la máscara del embarazo, se conoce porque hay una decoloración de la piel o un bronceado oscuro en ciertas áreas del rostro, como los pómulos, la frente, la nariz y el mentón, producto de las alteraciones (sobreproducción) en los niveles de la melanina, pigmento que determina el color de la piel, del pelo y del iris. Es importante no aplicar cremas despigmentantes porque los químicos pueden afectar al bebé.

3. Estrías

Se conocen con el nombre de estrías gravídicas. Campo Elías Páez, dermatólogo, asegura que aparecen especialmente en el abdomen, los senos, la cadera y los glúteos. Inicialmente son de color rojo, marrón o púrpura (depende del color de piel) y con el tiempo se desvanecen, pero nunca desaparecen por completo. Suelen brotar como consecuencia del estiramiento de la epidermis, las fibras de colágeno tienen menor elasticidad y se rompen, dejando una cicatriz en forma de línea. También, porque durante esta etapa la piel está más deshidratada. No es fácil predecir la salida de las estrías. Investigaciones demuestran que a la mitad de las mujeres les salen. Algunas causas asociadas son la genética y la calidad de los tejidos. Algunas candidatas a tener estrías son mujeres que aumentan de peso rápidamente, esperan dos bebés o más, el infante es muy grande o tienen exceso de líquido amniótico.

Las cremas hidratantes aplicadas con las manos humedecidas, dos veces en el día, tal vez podrían ayudar, pero no garantizan que no salgan. La idea es untarlas con suaves masajes para irrigar y oxigenar los tejidos. También aplicar aceite de almendras y de oliva. Lo ideal es que la persona beba mucho líquido y haga ejercicio de manera regular.

4. Lozanía

El flujo de sangre en los vasos sanguíneos ubicados justo debajo de la epidermis, el efecto hormonal y hábitos saludables, una tríada que logra que la piel luzca fresca y saludable. No se da en todas las mujeres.

5. Uñas

En algunas mujeres se fortalecen y crecen más rápido. Mientras que en otras, se pueden volver quebradizas o blandas. Todo esto, también por los cambios hormonales que se presentan en la mujer.

6. Oscurecimiento

Las alteraciones hormonales también se hacen evidentes al incrementar el pigmento de las areolas, línea alba (va desde el ombligo hasta el pubis, se desvanece lentamente después del parto), del área vulvar (o genital), axilas, lunares y de la cara interior de los muslos.

7. Aumento de peso

“Para planear un embarazo, la mujer debe estar en su peso ideal, determinado por el nutricionista, acorde con su estatura, raza, condiciones de alimentación y hasta el estrato”, afirma Geni Tunney Cañón, nutricionista-dietista de la Universidad Nacional.

Independiente de los suplementos vitamínicos (sulfato ferroso, calcio y ácido fólico) dados por el ginecobstetra, la gestante debe estar educada para comer de cinco a seis veces diarias. En su dieta debe incorporar frutas, verduras, lácteos y proteínas. Las embarazadas deben visitar al nutricionista una vez cada bimestre hasta los seis meses y durante los meses restantes una vez al mes. Lo anterior, para evitar un aumento excesivo de peso. Lo normal es un kilo por mes, es decir, de 9 a 11 kilos.

Para el doctor Camilo Libos, ginecobstetra, el aumento de peso (especialmente en los senos, la cola, los muslos y, por supuesto, el abdomen) durante el embarazo es también responsable de la hinchazón. Durante el último trimestre, el organismo de la madre trabaja en función del nacimiento del bebé. Retienen mayor cantidad de agua en piernas, brazos, caderas, hombros, abdomen e incluso en la cara, destinada a compensar la pérdida de sangre durante el parto. Esta acumulación desencadena la inflamación o hinchazón. Si hay demasiada acumulación de líquidos, se debe hacer seguimiento médico para evitar inconvenientes en el embarazo.

Además, “después del séptimo mes, a muchas mujeres se les dificulta caminar porque el bebé presiona sobre la vejiga y el suelo pélvico, generándoles frecuentes ganas de orinar. El bebé empuja el estómago hacia arriba y, con este, el diafragma, la cavidad toráxica y los pulmones se reducen. Esto puede conllevar a la falta de aliento y de energía”, afirma el doctor Libos.

8. Pelo

La vida del pelo tiene tres fases que se repiten continuamente; la de crecimiento (fase anágena) que dura desde algunos meses hasta incluso años; suspensión de crecimiento (fase catágena), que dura de 2 a 4 meses, y caída del pelo (fase telógena). Se cree que durante el embarazo, cerca del 80 por ciento de las mujeres entran en etapa de crecimiento, su pelo se torna más abundante, pero más débil  y propicio para caerse más fácilmente.

Con el parto, caen los niveles de estrógenos y el pelo deja de crecer. Después de los dos o tres meses se empieza a caer en grandes cantidades. Luego de ocho meses, todo vuelve a la normalidad.

Según el doctor Ricardo Lancheros, cirujano plástico y experto en alopecia, las mujeres no deben tomar ninguna hormona, medicamentos, ni ir a cirugía para evitar la caída. Lo único que se puede hacer es procurar la ingesta de verduras frescas, ricas en vitaminas y oligoelementos.

Como el cabello está débil, se recomienda evitar el uso de tintes con amoniaco, queratinas o procesos químicos, que generan toxicidad en el bebé, y el uso excesivo de la plancha y del secador que promuevan la caída del cabello. Lo que sí se puede hacer es recurrir al uso de un champú suave o neutro, que actúe sobre la caspa y reequilibre la grasa; aplicar mascarillas y vitaminas naturales sugeridas por el ginecobstetra. Las gestantes deben entender que la caída es transitoria. 

9. Aumento en los senos

El pecho es otra de las áreas ‘tocadas’ por las hormonas. Durante el último trimestre, se incrementa la producción de sustancias que preparan al cuerpo para el momento del parto, razón por la cual crece más el abdomen y las glándulas mamarias, para favorecer la lactancia. En esta etapa el bebé desciende y está listo para nacer.

10. Arañas

Su nombre real son várices, venas dilatadas que pueden verse bajo la piel, de color azul o morado. Aparecen frecuentemente en las piernas, aunque también en la vulva u otras partes del cuerpo. Los síntomas son pesadez o dolor, especialmente en la noche, porque la circulación en esta etapa reduce el flujo sanguíneo y duele. A medida que crece el útero, hay más presión sobre la vena cava inferior y esta, a su vez, en las piernas. Es importante tener en cuenta, que durante esta etapa la cantidad de sangre del cuerpo aumenta, cargando las venas.

Las ‘arañitas’ tienden a mejorar después del parto. Hoy, existen múltiples tratamientos para contrarrestarlas.

 

 

 

 

 

 

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