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Cómo recuperar la pasión en el posparto

Cómo recuperar la pasión en el posparto

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Cómo recuperar la pasión en el posparto
Por: Redacción ABC del bebé
09 de Abril de 2007
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“Después del trabajo de parto, la vagina (tubo virtual que se expande 35 cm de diámetro para que salga el bebé) no vuelve a su estado natural”, asegura el ginecoobstetra Andrés Daste.

 

Pero no solamente ese cambio ocurre en el cuerpo femenino. Durante los nueve meses en que se prepara para la llegada de su hijo, sus caderas se ensanchan, sus senos se disponen para la lactancia y en su piel aparecen algunas estrías.

Sin embargo, ningún cambio físico se compara a la explosión hormonal que está sintiendo y que, por supuesto, afecta su vida de pareja. La terapeuta sexual Martha Mejía afirma que el órgano sexual más importante es el cerebro y el siquiatra sexólogo Carlos Pol bravo, quien está de acuerdo con está afirmación, asegura que “las mujeres con una vida sexual a su gusto, sin traumas, ni frustraciones o dolores, seguramente estarán más fuertes después del parto. Pero su condición sicológica depende del apoyo de su pareja y de la aceptación que ella sienta”.

De lo contrario, la madre puede pensar que el hombre la está alejando y en la pareja se pueden crear inconsistencias sexuales. La terapeuta explica que otra de las constantes en la relación posnatal es que “la mujer inconscientemente asume su papel de madre. Cree que el hombre la ve solamente como la mamá de sus hijos y siente que perdió su erotismo”.

Todas estas ideas que recorren la mente de la mujer afectan su seguridad en el plano sexual. A esto se le puede sumar la idea de que llegó uno más a la familia y lo que implica su llegada. Sin mencionar que la razón por la cual la mujer pasó por el embarazo, para ella es muy clara, es culpa del sexo y, desde luego, no quiere volver a pasar por el mismo proceso. Según el siquiatra sexólogo, “esto genera temores sobre todo con su pareja porque tiende a culparlo por su situación e incluso puede tener cierta repulsión por su bebé”.

Esos miedos sexuales producen una pereza que se caracteriza porque la mujer evita las relaciones íntimas, es lo que se llama anedonia sexual, explica el siquiatra sexólogo Pol Bravo.

Volver a empezar

Durante las tres primeras semanas después del nacimiento de su bebé, la incomodidad que siente la mujer es física, su agotamiento se debe al parto y tiene en su cuerpo secuelas todavía muy recientes de todo el proceso que vivió para expulsar a su bebé.

Aunque durante estas semanas la masturbación y las caricias suaves no son contraproducentes, el problema comienza al finalizar el primer mes, cuando ya se puede tener coito. El fastidio, la pereza y el cansancio son evidentes cuando el hombre la toca.Por muy raro que pueda parecer, este comportamiento es biológicamente aceptado y comprensible. Sin embargo, el sexo es importante a pesar de que la mujer pueda tener pena por su flacidez o porque sus músculos están relajados.

Si le da demasiada importancia a su imagen, se afectará hasta llegar a la inhibición sexual. En el peor de los casos, la mujer puede acceder a tener relaciones por complacer a su marido, más por sacrificio que por gusto propio.

¿Cómo se reconoce?

Si no quiere que la toquen, no se siente excitada por su pareja, sus ojos ya no brillan cuando él la mira y no le interesa tener relaciones sexuales, está viviendo un episodio sexual de complejo de gansa y debe reconocerlo, porque de lo contrario podría convertirse en un hábito.

Los expertos afirman que ese distanciamiento sexual o enfriamiento circunstancial de tres semanas puede continuar y ser negativo para la relación. Hay un paso gigantesco de mujer a madre y “es normal que se presenten dudas, pero es en estos momentos cuando la comunicación y la confianza de la pareja son lo más importante”, afirma Pol Bravo.

El hombre debe aprender a inducirla para que superen la anedonia y, en este paso, se vale cualquier método de reconquista. Recuerde que “la sexualidad termina cuando la imaginación se acaba y el sexo no se limita al coito”, célebre frase de Pol Bravo. No olvide que si no se trata el problema a tiempo, se instaura la pereza sexual y puede convertirse en un problema patológico. Se disminuyen las relaciones y con el tiempo se acaba por completo la vida sexual.

Receta de seducción

Retomar el sexo después del parto no es una tarea fácil. Por eso, hay que hacer uso de las técnicas más sensuales para volver a despertar la pasión. Comunicación, paciencia y creatividad, son claves.

Media docena de velas, un vestido sensual, una botella de champaña y una pizca de aromas con pétalos de rosas. A fuego lento, prepare una seguidilla de besos y caricias, dejando volar su creatividad. Relájese y disfrute.

Con ‘recetas’ como esta, se pueden crear noches llenas de pasión y, de esa forma, revivir el erotismo después del embarazo y el parto. No hay fórmula única y se pueden ingeniar muchas maneras. El objetivo: complacerse y satisfacer a la pareja.

Retomar la actividad sexual luego del parto no es fácil. Por lo general, la mujer tiene muchos miedos y no logra desinhibirse. Además, se siente más maternal y sólo piensa en su hijo, olvidando a su pareja y viendo al erotismo como cosa del pasado.

Según la sicóloga, especialista en terapia de pareja, Martha Mejía, “tanto ella como él se sienten un poco extraños. El cuerpo de la mujer tiene unas alteraciones físicas, sicológicas y hormonales. Adicionalmente, se siente poco sensual, poco erótica, poco carnal y poco pasional. El hombre, por su parte, está con temor de hacerle daño porque todavía puede estar adolorida”.

En ocasiones, se crea una barrera entre ambos y se vuelve casi imposible retomar la vida sexual, incluso llegando a tener hasta dos años de abstinencia. La mejor manera de ‘romper el hielo’ es recurrir a la sensualidad, haciendo uso de tácticas eróticas que ayuden a retomar la confianza y la seguridad.

“Ella no debe olvidar que antes de madre fue mujer y que un hijo no es impedimento para volver a tener vida sexual activa”, apunta Mejía.

Recorrido hacia el clímax

El primer paso de la mujer debe ser retomar hábitos que la lleven a sentirse bien con su cuerpo. Generalmente, los miedos recaen sobre la piel flácida, los senos caídos, las estrías, la celulitis y los kilos de más.

La clave es tonificar la piel con ejercicio, volver al salón de belleza, cuidarse el pelo y vestirse atractivamente.

La comunicación en este proceso es clave, pues ayuda a conocer los gustos y a entender las actitudes.

El hombre, a su vez, debe ser paciente, pues normalmente la mujer tiene que superar la dieta del puerperio -40 días después del parto- para reiniciar el sexo. También, es ideal que él actúe con las manos, los labios y el diálogo, diciéndole palabras eróticas. “Es muy valioso que la haga sentir hermosa y le infunda seguridad. Así, ella sentirá que sigue siendo sensual y ambos van a tener una relación placentera”, afirma la terapeuta.

El ambiente perfecto

El lugar juega un papel importante en este proceso de seducción. La idea es que sea un ambiente cálido y despierte sensaciones eróticas. Por ejemplo, puede estar provisto de esencias, flores y pétalos de rosas. Una cena romántica, una copa de champaña, un masaje y un regalo son perfectos para darle un toque romántico.

Es fundamental prever que no va a haber interrupciones de ningún tipo, con el objetivo de que puedan estar juntos bastante tiempo. Por eso, sería adecuado pensar en dejar el cuidado del niño a alguien cercano por unas horas.

Un ambiente sensual ayuda a preparar a ambos para la relación sexual posterior, haciendo que los dos sientan más impulso erótico.

El arte de acariciar

El hombre debe empezar a cortejar a la mujer desde antes de terminar la dieta del puerperio, sin finalidad sexual. Faltando ochos días, es adecuado empezar a tocarla y acariciarla. Eso ayuda a prepararla para el momento en que ya decidan tener una relación coital.

Para Mejía, “lo aconsejable sería no tener coito en el primer y segundo encuentro, pues la mujer está muy predispuesta y sensible. En estos acercamientos eróticos vienen bien las caricias, los abrazos y los estímulos manuales. También puede haber sexo oral. La idea de no penetrarla sirve para darle confianza y tranquilidad de que no le va a doler y funciona como un reacondicionamiento físico y sicológico”.

Al llegar al tercer encuentro sexual luego del embarazo, el cuerpo de la mujer ya ha asimilado de nuevo esa información sexual y puede tener una lubricación suficiente que evitaría el dolor.

Así mismo, el hombre puede hacer uso de las caricias para generar una situación más placentera en ella. Lo recomendado es tocarla y besarla por todo el cuerpo, activando las terminaciones nerviosas que se encuentran bajo la piel.

Los abrazos también son fundamentales porque le dan mucha seguridad a la pareja.

Es importante saber que los senos están sensibles por la lactancia y otras partes del cuerpo están afectadas. Por eso, el hombre debe tener un proceder lento, delicado y paciente, asegurándose de que ella no va a sentir dolor. Desde que ellos sepan canalizar esa seducción y erotismo, va a haber una relación sexual placentera y satisfactoria.

 

 

Por Margarita Barrero F. y Juan David Cárdenas P.Redactores ABC del bebé.

 

 

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2 Comentarios

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Comentarios (2)

2
kilogram
Hace 4 años
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kilogram
Hace 4 años
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