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Funciones del ayudante perfecto para la mamá

Funciones del ayudante perfecto para la mamá

Después del parto, la madre necesita un ?coequipero? que le colabore en el cuidado del bebé y también la asista a ella en sus necesidades. Paciencia, compren

Funciones del ayudante perfecto para la mamá
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03 de Agosto de 2007
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Después del parto, la madre necesita un ‘coequipero’ que le colabore en el cuidado del bebé y también la asista a ella en sus necesidades. Paciencia, comprensión y experiencia, las cualidades de este ‘ayudante ideal’.

Cargar al bebé, darle de comer, cocinar, limpiar la casa, contestar el teléfono, atender las visitas y trabajar. Con solo nombrarlas, agota pensar en todas esas actividades. Sin embargo, no es descabellado decir que esas tareas pueden hacer parte de la rutina diaria de una madre. Esto implica que se canse fácilmente y por eso, es necesario que las personas a su alrededor se conviertan en las ayudantes perfectas, para que ella tenga una maternidad sin angustias ni estrés.

El padre, la abuela o la niñera tienen que estar preparados para atender a la madre y al bebé y poder cumplir sus necesidades médicas, alimentarias y afectivas. Además, es imprescindible saber cómo actuar en caso de una urgencia.

La labor del ayudante debe empezar desde el mismo momento del nacimiento del bebé. Cuando la madre llegue al hospital y empiece el trabajo de parto, el acompañante tiene como función alistar las últimas ecografías y exámenes de la gestante, además del documento de identidad y el carné de la EPS. También es necesario que realice todas las diligencias pertinentes para que madre y bebé sean dados de alta.

Antes de este día, es fundamental informarse sobre cuáles requisitos piden en el centro hospitalario.

Hogar, dulce hogar

Al llegar a la casa, el ayudante tendrá que ocuparse tanto del cuidado del bebé como el de la madre.

“La persona que esté al lado de la mamá tiene que ser muy tranquila para ayudarla adecuadamente, sobre todo si es madre primeriza. Debe asesorarla en los momentos difíciles y tener ciertos conocimientos sobre la atención del recién nacido”, comenta la sicóloga Laura Umaña.

La prueba de ‘fuego’ inicial para la madre y el ayudante es la lactancia. Si es el primer hijo, seguramente la mamá va a tener muchas dudas. Por eso hay que aconsejarla correctamente. Algunos conocimientos básicos al respecto son saber que la inflamación de los senos al comienzo es normal y seguramente va a existir mucho calor en esa zona, para lo que es recomendable poner frío. Así mismo, es imprescindible colaborarle para que el bebé agarre bien el seno y meta dentro de la boca tanto el pezón como la areola. Esto evita grietas.

Por ningún motivo hay que asustar a la mamá diciéndole que el recién nacido va a quedar con hambre. Más bien, es adecuado explicarle que cuando el niño coma lo haga de un solo seno, hasta desocuparlo, para que se alimente bien.

Al terminar de amamantar, no es necesario limpiar el seno con agua, sino, simplemente basta con poner un poco de leche materna alrededor.

En todo este proceso, el acompañante debe servir de guía y convertirse en un apoyo emocional.

Médico en casa

Con respecto a los cuidados de la madre, hay que controlar el sangrado, que ocurre en el posparto, y verificar su cantidad, color y olor. Normalmente, no debe ser abundante y tampoco tener fetidez. Si se presentan alguna de estas características y también hay episodios continuos de fiebre, es posible que exista una infección, sería imprescindible acudir al médico.

Si a la mujer le practicaron una episiotomía, el cuidado es fundamental. “Esta zona debe estar seca, pues la humedad evita la cicatrización. Además, hay que cambiar constantemente la toalla higiénica. Después de unos días, los puntos se reabsorben. Si hay inflamación, se pone hielo. Si está infectada, lo más conveniente es que vaya a la clínica porque los puntos se pueden soltar”, afirma la enfermera jefe Elizabeth Cabrera.

El ayudante también debe ocuparse de la alimentación de la madre. En este periodo, ella necesita mantener una nutrición balanceada y aumentar la ingesta de líquidos.

Igualmente, es primordial tenerle mucha paciencia y decirle que se deje ayudar. “La mayoría de las mujeres se exigen mucho en el posparto y tratan de convertirse en ‘supermamás’. Creen que van a poder hacer todas las labores y no piden auxilio”, opina la siquiatra Rocío Barrios. La función del auxiliar es comprenderla y darle el reconocimiento sobre lo que está viviendo.

El colaborador debe ser hábil en darle ciertas pautas y sugerencias a la mamá, para que ella misma decida qué hacer.

Según Barrios, si la madre no quiere despegarse de su hijo, el ayudante debe enfocar sus esfuerzos en colaborar con aspectos como la comida, la ropa y las labores de la casa. En algunos casos, las madres sufren de depresión posparto y se les dificulta la convivencia, porque se vuelven muy irritables y ansiosas. “Para solucionar esto, hay que confrontarla y hacerla caer en cuenta de ello. La idea es acudir a un psiquiatra o a un sicólogo para recibir ayuda”, recomienda Barrios.

Más que una niñera

Una madre podría necesitar más brazos que un pulpo para poder cuidar y atender a su hijo. Por eso, es fundamental la ayuda que se le pueda dar en las diferentes labores.El baño del bebé es una de ellas. Es importante tener todo listo antes de empezar: ropa, toalla, cambiador, cremas, etc; para evitar que al pequeño le dé frío. La temperatura del agua debe medirse con el codo. También hay que saber coger al niño por debajo de las axilas, para impedir que se caiga. Si se hace un trabajo conjunto, esta tarea se podría realizar rápidamente.

También es ideal ayudar a sacarle los gases al bebé, a dormirlo en las noches, a pasearlo y a jugar con él. El objetivo es que la madre pueda descansar. Esto permitirá que no se desgaste tanto.

Si se presenta una urgencia, tanto la madre como el asistente deben estar capacitados para poder atenderla y llevar al niño a un centro hospitalario.

Es ideal que el ayudante tenga conocimientos en primeros auxilios, como por ejemplo saber actuar si el bebé se atora, cómo proceder en un accidente y cómo tratar una herida abierta o una fractura.

La elección de la niñera ideal

Aunque a su puerta llegue la propia Mary Poppins, antes de contratar a una niñera es mejor comprobar que tenga ciertos conocimientos sobre el cuidado de los niños, pues ella será la encargada de vigilar y proteger a sus hijos mientras usted esté fuera de la casa.

Antes de escoger a la niñera, tenga en cuentas estos aspectos:

Perciba si le gustan los niños, se entiende bien con ellos y conoce sus necesidades. Debe tener experiencia en el cuidado de niños. No olvide pedirle referencias laborales y comprobarlas. Tiene que ser una persona puntual, responsable y comprometida. Si tiene estudios sobre enseñanza infantil o puericultura, mucho mejor. Debe tener autoridad para hacerse respetar de los niños. Tenga en cuenta su limpieza, forma de hablar y sus modales. Es ideal que sepa primeros auxilios para poder atender una emergencia. Debe saber cocinar. Acuerde con ella las labores, el salario, el horario de trabajo y los días de descanso. Los niños deben estar de acuerdo con la elección de la niñera.

>Encuentre aquí el cuestionario para hacerle a la niñera antes de contratarla.

Por Juan David Cárdenas P.Redactor ABC del bebé.

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2 Comentarios

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Comentarios (2)

2
kilogram
Hace 3 años
sino, simplemente basta con poner un poco de leche materna alrededor. food emergency supply list
1
kilogram
Hace 3 años
Al terminar de amamantar, no es necesario limpiar el seno con agua, sino, simplemente basta con poner un poco de leche materna alrededor. dog website design
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