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¿Orgasmos durante el parto?

¿Orgasmos durante el parto?

Esa noche, cuando empezaron las contracciones, Ana Montaña decidió quedarse en su cama. Intentó estar tranquila. A las 7 de mañana llamó al médico y se me

¿Orgasmos durante el parto?
Por: Andrea Forero Aguirre
02 de Septiembre de 2013
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Esa noche, cuando empezaron las contracciones, Ana Montaña decidió quedarse en su cama. Intentó estar tranquila. A las 7 de mañana llamó al médico y se metió en la bañera con agua caliente para relajarse. El médico, que estaba programado para un parto  en agua en casa, llegó con una enfermera. Cuando Ana quiso ponerse de pie en la tina, el parto se aceleró, pudo tocar la cabeza de su bebé que empezaba a salir. “Yo pujé un poquito, no mucho, y pensé: ‘Esto se siente delicioso’, quise estar de pie. Tenía un brazo apoyado en la pared de la tina, con la otra mano agarraba a la enfermera y trataba de pararme en la punta de los dedos de los pies. De un momento a otro levanté la pierna izquierda, como si estuviera bailando ballet, mi niña iba saliendo. Fue una situación nunca vivida, una expansión, como algo espiritual, ni siquiera podía pensar. No hubo rasgado o dolor, solo amor, dicha y éxtasis”.

Ana asegura que lo que sintió fue un orgasmo, pero no igual al de una relación sexual en un solo punto sino de todo el cuerpo. Cree que hacer yoga por años le ha dado la capacidad especial para relajarse, sentirse tranquila y en paz; sin embargo, de tres partos solo lo sintió en el segundo. En el primero caminó como se lo recomendaron, y fue agotador. El tercero fue en Miami, estaba planeado para que se diera en el agua, con una partera entrenada en Estados Unidos y otras personas más. “Me sentía muy observada, muy cohibida, me quería parar y no me dejaban, fue un parto de instrucciones donde no pude dejarme llevar”, asegura.

La psicóloga sexóloga Elizabeth Gutiérrez asegura que en su consultorio de Medellín varias mujeres le han confesado que han vivido una sensación placentera e, incluso, un orgasmo durante el parto, pero es algo que la mayoría guarda como un secreto. “Muchas me lo han dicho como sintiéndose mal por eso. Me preguntan si es normal o un pecado, porque luego experimentan algo de culpa, se sienten súper mal. Yo les digo que eso no tiene nada de malo, que simplemente hay mujeres mucho más sensibles. Sin embargo, yo soy mamá y en ninguno de los dos partos sentí algo así”, dice la experta.

La sexóloga aclara que la posibilidad de que haya un orgasmo durante el parto es un tema en discusión, pero su explicación es que al tiempo que hay contracciones hay liberación de endorfinas y oxitocina que podrían ayudar a mediar el dolor, viviendo una experiencia contraria a lo que ocurre en los casos más comunes. Sin embargo, el ginecobstetra de la Unidad de Fertilidad Clínica Marly, Jimmy Castañeda, asegura que “en medicina siempre se encuentran casos inusuales, pero hablar de orgasmo en el parto es algo que no se ha comprobado científicamente”. Castañeda explica que tanto el orgasmo como el parto son procesos que se originan a través de vías nerviosas que van al cerebro, pero los mecanismos y las sensaciones son diferentes. “En el parto media un mecanismo de dolor básicamente, mientras en el orgasmo, de placer”.

La ginecobstetra de la Clínica de la Mujer, Esperanza Hincapié, dice que nunca ha visto hallazgos científicos sobre el tema y que tanto por su experiencia como médica y mujer cree que en un parto es imposible estar pensando en el placer. “Es verdad que hay hormonas y sí actúan sobre el dolor, pero eso no significa que generen placer y las contracciones son muy dolorosas e intensas”, añade. Carolina Londoño Gutiérrez, médica sexóloga clínica, cuenta que el concepto de parto y placer viene de las culturas indígenas y, sobre todo en México, donde se ha planteado la idea de que  con las primeras contracciones, a solas con su pareja, se induzca el trabajo de parto a partir del orgasmo.“Una mujer con trabajo de parto activo, con contracciones cada minuto, no está pensando ni en excitarse ni en tener un orgasmo, pero relacionémoslo con la definición fisiológica de un orgasmo, la menos erótica que existe: es cuando la musculatura de la base de la pelvis se contrae, cada segundo, de cinco a ocho veces. En el orgasmo se presentan unas contracciones musculares similares a las uterinas y vaginales”, advierte la médica sexóloga.En nuestra cultura, aclara, es común que las gestantes, a las 34 semanas, casi siempre por temor a que al bebé le pase algo, dejen de tener encuentros eróticos. Según la experta, está bien hacerlo cuando hay riesgo de parto prematuro, de lo contrario, pueden tener vida sexual activa.

Un parto sin dolor

La preparadora prenatal Sandra Alejo está de acuerdo con que ni social ni religiosamente es aceptado pensar en un parto con placer, pero asegura que con un entrenamiento físico y emocional la mamá puede vivir una experiencia totalmente diferente a la del conocido dolor, porque en realidad se trata más de una exigencia “como si fuera a correr una maratón”.  “Cuando se ha estudiado la fisiología y la fisicoquímica al momento de nacer un bebé es igual a la vivida por la mujer al momento del orgasmo, por eso, se dice que un parto debería ser un acto orgásmico”, asegura.

Según el ginecobstetra Castañeda, “los nervios y las vías que generan los mecanismos del parto pueden compartirse con otros fenómenos como el orgasmo, pero son fenómenos diferentes y la percepción también es distinta”. Alejo dice que cuando ha visitado culturas indígenas para conocer sus procesos de parto, ha encontrado que estas mujeres lo hacen en condiciones alejadas del dolor, e incluso placenteras. Al ser mujeres con una actividad física muy importante, no tienen mayores complicaciones al momento de parir.Según la preparadora prenatal, en Colombia se pueden tener partos placenteros, pero no en casa, porque no hay profesionales completamente preparados para esto, sino que desde la clínica, con un trabajo previo, sostiene, se puede vivir una gran experiencia, disminuyendo, según ella, las posibilidades de ir a una cesárea. La sugerencia de Alejo es que haya un trabajo permanente durante la gestación y cuando llegue el momento del parto, cinco o seis horas antes de ir a la clínica, la pareja viva íntimamente ese momento. “Tal y como concibieron a su bebé: juegos, caricias, intimidad, meterse a la ducha, obvio sin coito, pero eso permite que el cuerpo trabaje relajado en un ambiente placentero y de confianza que se experimenta únicamente con su pareja”, sugiere la experta.

Alejo cree que la pareja es de gran ayuda a la hora de indicar la respiración, las posturas en el trabajo de parto y la relajación. La experta asegura que, al llegar a la clínica, se puede hacer buen trabajo con el médico. “La institución hospitalaria está tratando de hacer esto más humanizado. Los médicos son nuestros profesionales para reducir riesgos maternofetales, y si la mujer entrena el cuerpo puede lograr una experiencia placentera, disfrutarlo muchísimo. He escuchado el testimonio de muchas que argumentan haber sentido placer”, asegura. Castañeda dice que en teoría tener relaciones íntimas antes puede acelerar el trabajo de parto por alguna sustancia que contiene el semen (protaglandinas) pero eso no es algo que funcione para todas las mujeres. 

 

 

 

 

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2 Comentarios

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Comentarios (2)

2
Ercilda
Hace 3 años
"Parirás a tus hijos con dolor" es el castigo que recibió Eva por mordisquear y desde ella toda su decendencia. Si alguien siente placer al parir una de dos: O no es descendiente de Eva o no heredó el pecado original. Báilenme ese trompo en una uña!
1
andresr56
Hace 3 años
Oiga pero no rebajan una!!
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