Síguenos en:

Salas TPR para dar a luz como en casa

Salas TPR para dar a luz como en casa

Este tipo de salas son una alternativa diferente a la atención tradicional del nacimiento del bebé. Habitaciones de lujo, con todas las facilidades y equipos

Salas TPR para dar a luz como en casa
Por:
31 de Mayo de 2007
Comparte este artículo

Este tipo de salas son una alternativa diferente a la atención tradicional del nacimiento del bebé. Habitaciones de lujo, con todas las facilidades y equipos de alta tecnología.

La comodidad, la cercanía de los seres queridos y la facilidad en el acceso a profesionales especializados y a tecnología de punta son algunas de las ventajas que ofrecen las salas TPR, un nuevo concepto en la atención del parto.

Este modelo nació en África en los años 70, con el objetivo de crear un ambiente en el cual el nacimiento del bebé continuara siendo un evento de tipo familiar, como allí se consideraba, pero que permitiera la asistencia médica, que en ese entonces era casi nula por razones de tipo cultural.

Es así como el trabajo de parto, el parto y la recuperación (TPR) tienen lugar en un mismo espacio y la mujer no debe trasladarse de una sala a otra durante el proceso. El lugar se asemeja a una habitación convencional, que le da un ‘toque social’ a la llegada del bebé. “En Suráfrica fue un éxito: elevó las tasas de vinculación de las mujeres a los hospitales para su trabajo de parto, disminuyó los índices de mortalidad y morbilidad materna y perinatal y permitió el acceso a los médicos a esa área de cuidado que hasta el momento estaba vedada”, explica el ginecoobstetra y perinatólogo Jorge Orjuela, de la Clínica Reina Sofía.

Luego, ese modelo pasó a Europa y en los 90 llegó a los Estados Unidos. En Colombia, apenas lleva dos años.

Sus ventajas

Según Ricardo Cáceres, jefe de la unidad obstétrica del Hospital Universitario Fundación Santa Fe de Bogotá, las TPR son un espacio familiar acondicionado con equipos y elementos de un ‘quirófano pequeño’. En caso de cesárea, se encuentran cerca de la sala de cirugía.

Están provistas de monitor fetal, tensiómetro, bombas de infusión (para líquidos endovenosos y para anestesia peridural); monitor materno, cama TPR (con estribos incorporados que la convierten en camilla de parto para el nacimiento del bebé), unidad de recuperación de recién nacidos (se reanima al bebé en presencia de los padres) y panel con acceso a oxígeno, gases anestésicos y vacío. Por cada sala se rota una máquina de anestesia y una lámpara especial para iluminar el área cuando se sutura. La temperatura del cuarto es, aproximadamente, de 22 grados centígrados.

“Además, tienen circuito cerrado de televisión, que incluso va conectado a la unidad de recién nacidos y a través del cual la mamá puede ver a su bebé en la incubadora, de ser necesario”, explica el doctor Jorge Orjuela.

La mujer, una vez hospitalizada, ingresa directamente a esta habitación para iniciar allí su trabajo de parto. Igualmente, cuenta con un teléfono a la mano para recibir llamadas de familiares y amigos cercanos y se le permite tener dos acompañantes de forma permanente.

“Este lugar se diseñó para que la materna se sienta cómoda y reduzca su ansiedad. La idea es que se olvide del dolor y si lo necesita, se le administra anestesia”, dice Cáceres. Además, descansa en una cama que le posibilita adoptar cualquier posición y la asisten continuamente especialistas. En casos de emergencia, tiene a su disposición un ginecoobstetra y un pediatra las 24 horas, entre otros.

Después del parto, ingresa un equipo de aseo, renueva la habitación y la vuelve a su normalidad para el ingreso de las visitas.

¿Y el papá?

En la sala TPR se permite la presencia del padre en el nacimiento del bebé, aun si es por cesárea, y esas ocho o 10 horas de trabajo de parto se convierten en un acto de ‘camaradería’.

Llegado el momento, el hombre es quien ayuda a pujar a su pareja y, cuando nace el bebé, corta el cordón umbilical.

“Si el padre se involucra en el nacimiento de su hijo, sabe lo difícil que es este proceso y considera a su pareja. El hecho de que esté en el parto fortalece el vínculo afectivo con su hijo y se crea conciecia de su rol”, afirma la pediatra neonatóloga y perinatóloga María Helena Varela.

Atención del parto

Según la última Encuesta Nacional de Demografía y Salud de Profamilia, la cobertura y la calidad de la atención prenatal y durante el parto son factores que están estrechamente ligados con la salud de la madre y del hijo.

De cada diez partos, nueve tuvieron lugar en una institución de salud, la gran mayoría (88 por ciento) del sector público y un 4 por ciento del sector privado. El 8 por ciento de los nacimientos ocurrieron en la casa y el 0.2 por ciento en otro lugar. Además, el 27 por ciento de los partos se hizo por cesárea, la cual se practicó principalmente a mujeres entre 39 y 49 años, que tenían menos de cuatro hijos.

De acuerdo con la encuesta, en los últimos cinco años aumentaron los partos atendidos por profesionales de la salud. El 91 por ciento recibieron la atención de un médico o enfermera.Las parteras atendieron el 6 por ciento de los nacimientos y un 3 por ciento estuvo a cargo de parientes u otras personas.

La encuesta también afirma que los departamentos que registraron mejores niveles de atención durante el parto fueron: San Andrés, 99 por ciento; Bogotá, Risaralda y Quindío, 97 por ciento, y Cundinamarca, 96,3. Los que presentan mayor número de partos que recibieron atención precaria fueron Cauca, Caquetá y Chocó, donde la cuarta parte de las mujeres son atendidas por parteras.

Por Andrea Linares G.Redactora ABC del bebé.

Comparte este artículo

0 Comentarios

imagen
publicidad
publicidad

Herramientas ABC

  • Calendario de Embarazo

    Nada más emociónate que entender cómo cambia mi bebé en estos 9 meses,  Bárbara Mora.

  • Calendario de Ovulación

    Toda mujer que esté pensando en tener un bebé, debe no solo conocer su ciclo menstrual, sino también el día más fértil de este.

  • Índice de masa corporal

    Es una medida de asociación entre la masa y la talla de un individuo ideada por el estadístico belga Adolphe Quetelet, por lo que también se le conoce como índice de Quetelet