Síguenos en:

¿Se debe practicar o no la episiotomía durante el parto?

¿Se debe practicar o no la episiotomía durante el parto?

Algunos médicos consideran necesario realizar un corte en la vagina para que salga el bebé con mayor facilidad. Sin embargo, es menos útil de lo que se cree.

¿Se debe practicar o no la episiotomía durante el parto?
Por:
22 de Octubre de 2009
Comparte este artículo

Algunos médicos consideran necesario realizar un corte en la vagina para que salga el bebé con mayor facilidad. Sin embargo, es menos útil de lo que se cree.

Hacer un corte para ampliar la entrada de la vagina y permitir que el bebé salga con mayor facilidad y se disminuyan las posibilidades de desagarro se ha convertido en un procedimiento rutinario. La episiotomía, como se le denomina, se hace durante el parto. Aunque su uso es aprobado por algunos expertos, otros consideran que no es necesaria su práctica.

El corte se realiza en el periné, que es la zona comprendida entre la vagina y el ano. Se hace una incisión con tijeras entre tres y cuatro centímetros.

La ginecoobstetra Luz Ángela Uribe explica que se pueden contar ventajas como la disminución de las posibilidades de sufrir desgarros vulvares vaginales y de uretra. Además, podría ser un poco menos dolorosa. Sin embargo, la sutura (episiorrafía) debe ser muy bien hecha, pues de lo contrario podrían presentarse desgarros que ocasionarán una recuperación más larga, dolorosa y en el futuro problemas de incontinencia urinaria y fecal.  Es posible que se genere también dispaurenia, es decir, dolor durante la penetración. La especialista la recomendaría en pacientes con episiotomías anteriores, cuando el bebé es muy grande o el periné no es elástico, generalmente en las mujeres que dan a luz por primera vez.

El Colegio Americano de Obstetricia y Ginecología pide que no se convierta en una práctica rutinaria, pues no siempre es necesaria. Los expertos aconsejan que se estudie cada caso para definir de acuerdo con las características de la paciente, si debe indicarse o no.

De acuerdo con un artículo médico publicado en la revista de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional (abril 2004), la episiotomía que se practica con determinadas restricciones e indicaciones claras  tiene mayores beneficios frente al corte que se practica de manera rutinaria.

“Hay menos trauma perineal posterior (en la parte de atrás de la zona del periné), menos necesidad de sutura y menos complicaciones. No hay diferencias con respecto a la mayoría de las medidas de dolor y al trauma perineal o vaginal severo. No obstante, con el uso restrictivo de la episiotomía, hubo un mayor riesgo de trauma perineal anterior”: Mitos de la episiotomíaEn el artículo ‘¿Debemos seguir haciendo la episiotomía de manera rutinaria?’, de la Revista de Obstetricia y Ginecología de Venezuela (2002), revelan los mitos más frecuentes sobre la episiotomía:• Menos dolor. Falso. No se encontró una diferencia entre el dolor  en las mujeres a las que se les practicó episiotomía rutinaria.• Previene desgarros. Falso. El uso rutinario de la episiotomía no disminuye la incidencia de desgarro. Una ventaja que se ha demostrado es  que con la episiotomía se tiene un riesgo menor de lesiones en la parte anterior, pero puede haber un aumento en la zona posterior. • Acorta el tiempo del parto. Falso. Los resultados a favor de este punto son nulos. • Previene caída del útero. No se ha comprobado que el uso rutinario de la episiotomía prevenga la caída del útero y el suelo pélvico. Tampoco está comprobado que practicar una cesárea prevenga este aspecto.

¿Cómo cuidar la herida?•Aplique hielo durante las primeras 12 horas.•Use antiséptico después del baño, diariamente, para evitar infecciones.•Si hay dolor progresivo, abultamiento, enrojecimiento, sangrado o la zona está caliente, es conveniente consultar de inmediato con el especialista.

•Las relaciones sexuales pueden reanudarse entre cinco y seis semanas después, ya que la herida de la episiotomía o de un desgarro vaginal tarda de dos a tres semanas en cicatrizar y cinco a seis semanas en recuperar su tono para reiniciar las relaciones sexuales.

 

Los ‘primeros’ cortesEsta incisión se hizo por primera vez en 1742 para casos en los que se creyera necesaria para salvar la vida del feto. En 1847, el especialista Carl Braun determinó por primera vez que este corte en la zona del periné resultaba innecesario. A finales del siglo XIX su práctica comenzó a ser mucho más común, para evitar lesiones en el área provocadas por los desgarros. Pero a comienzos del XX se convirtió en una práctica rutinaria, que ganó gran aceptación por teorías que no contaban con sustento científico. Por ejemplo, se consideró que esta intervención disminuía el dolor del periodo de dilatación y expulsión del bebé y conservaba la integridad del suelo pélvico (no se caían los órganos); además, se creía que el momento del nacimiento era más corto y la presión sobre el cerebro del pequeño también sería inferior.

Un estudio denominado ‘Episiotomy rates in Latin American primiparous women’ determinó que en Latinoamérica entre 1991 y 1998 a nueve de cada diez mujeres que dieron a luz les practicaron la episiotomía. A pesar de ser una técnica de más de tres siglos, solo hasta hace 20 años comenzaron a hacerse más estudios con rigurosidad metodológica para determinar la conveniencia o no de la episiotomía. (Datos tomados del artículo ‘¿Debemos seguir haciendo la episiotomía de manera rutinaria?’, de la Revista de Obstetricia y Ginecología de Venezuela, 2002).

Por Juliana Rojas Hernández

Redactora ABC del bebé

Comparte este artículo

0 Comentarios

imagen
publicidad
publicidad

Herramientas ABC

  • Calendario de Embarazo

    Nada más emociónate que entender cómo cambia mi bebé en estos 9 meses,  Bárbara Mora.

  • Calendario de Ovulación

    Toda mujer que esté pensando en tener un bebé, debe no solo conocer su ciclo menstrual, sino también el día más fértil de este.

  • Índice de masa corporal

    Es una medida de asociación entre la masa y la talla de un individuo ideada por el estadístico belga Adolphe Quetelet, por lo que también se le conoce como índice de Quetelet