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El control prenatal puede disminuir la mortalidad materna y evitar la muerte fetal in útero

El control prenatal puede disminuir la mortalidad materna y evitar la muerte fetal in útero

Prevenir, diagnosticar y, en la mayoría de los casos, curar son tres razones por las que una mujer embarazada debe asistir, desde el inicio de la concepción,

El control prenatal puede disminuir la mortalidad materna y evitar la muerte fetal in útero
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08 de Mayo de 2008
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Prevenir, diagnosticar y, en la mayoría de los casos, curar son tres razones por las que una mujer embarazada debe asistir, desde el inicio de la concepción, a un control prenatal organizado.

Disminuir la mortalidad materna, la posibilidad de un parto pretérmino, el riesgo de que un bebé nazca con problemas anatómicos y evitar la muerte fetal in útero, son las cuatro circunstancias que resumen el por qué es importante que una mujer embarazada inicie su control prenatal desde antes de cumplir sus dos meses de embarazo.

Incluso, para la ginecoobstetra Ivonne Díaz Yamal “el control prenatal debe hacerse desde antes de estar embarazada, es decir, asistir a una consulta preconcepcional, en la cual se solicitan exámenes de sangre, entre otras pruebas, para evaluar la salud física de la mujer que desea el embarazo”. 

Se busca verificar, entre otros aspectos, que la paciente no tenga sida, sífilis, hepatitis, anemia o infecciones urinarias, entre otras enfermedades, que puedan hacerle daño a la madre o al hijo. También se hace un análisis sobre vacunas pendientes y necesarias de aplicar.

Cuando ya se ha comprobado y se han tomado las precauciones necesarias para tener un embarazo y este momento llega, la futura madre debe empezar a asistir a controles cada mes. Pero es importante aclarar que desde el mismo inicio de la gestación el médico puede detectar patologías que exijan a la mujer ver al especialista con mayor frecuencia.

La doctora Ivonne afirma que “estos controles consisten en una evaluación física de la paciente, con ayudas diagnósticas, como exámenes de sangre y ecografías, que permiten valorar el conjunto madre y feto”.

 

¿Qué se analiza en cada cita?La especialista dice que los controles del embarazo, que se realizan cada mes, se reparten en tres trimestres. “Esto se hace porque a medida que pasan tres meses se van haciendo necesarios determinados exámenes que son básicos”, dice. Por eso se recomienda que antes del segundo mes la madre haya tenido su primer control prenatal, para poder practicar pruebas que establezcan su estado real y el de su hijo.

En el primer trimestre se hace un cuadro hemático —se verifica que la mamá no tenga anemia, sida, sífilis ni hepatitis, (como en la consulta preconcepcional) además de otras infecciones que puedan transmitirse al feto– y un examen para identificar el parásito que produce la toxoplasmosis. Así mismo, se advierte si la madre tuvo enfermedades como la rubéola o si está vacunada contra ella, porque si no la ha padecido y no está protegida, hay que prevenirla, evitando su contacto con poblaciones expuestas. Por eso, es muy importante la cita preconcepcional, pues allí se toman las medidas indispensables antes de gestar. Durante el primer trimestre, igualmente, la embarazada debe aplicarse la vacuna del tétanos y practicarse una ecografía que muestre el tiempo exacto de embarazo, lo cual es básico para todos los controles.

Durante el segundo trimestre se repiten algunos de los exámenes practicados en el primero. Esto para verificar que ninguno haya pasado a ser positivo. Además, se realiza otra ecografía,  en esta ocasión para observar el crecimiento del bebé y que todos sus órganos estén formados. Se hace un análisis macro del embrión.

Según la ginecoobstetra Ivonne Díaz Yamal, si para esta época se diagnostica una patología anormal, como hipertensión asociada al embarazo, entonces se debe practicar un doppler, una prueba donde se analiza cómo está la circulación entre la placenta y el feto.

En el tercer trimestre, los controles se ocupan de preparar a la madre para el parto. La especialista dice que: “en este tiempo se analiza que la madre no esté anémica, esté bien nutrida, no haya sobrepeso, las tensiones estén normales, el bebé siga creciendo adecuadamente y tenga un apropiado bienestar fetal”. Además, la doctora Ivonne agrega: “a partir de este momento tenemos otras ayudas que podemos utilizar de manera más precisa, como hacerle un monitoreo cardiaco al niño, el cual predice si éste goza de total salud”.

En este último trimestre también se practica una ecografía en la que se mira cómo está respirando el pequeño en el útero, si sus movimientos son adecuados, si los cambios en el cuello de la matriz con el fin de prepararse para el parto son positivos y si la posición del bebé es pertinente, pues si está de nalgas o atravesado podría predecirse un parto por cesárea. Por lo tanto, se deben tener controles más estrictos, porque un nacimiento en forma natural bajo estas condiciones es un riesgo muy alto para la mamá y el niño.

 

Verdades y mentiras, aclara la especialista• No es cierto que las ecografías produzcan daños cerebrales o en los ojos de los bebés. La recomendación es que se hagan tres durante el embarazo, pero si el médico requiere más, no hay ningún inconveniente. • La ecografía tridimensional o a color es un gran avance tecnológico que, en ciertos casos, mejora el diagnóstico respecto a algunas patologías. Solo el médico estimará si es necesario realizarla.  • El examen del doppler debe hacerse después de las 12 semanas de embarazo, pues se pueden producir daños cardiacos al niño si se practica al inicio de la gestación.  • Desde el primer trimestre se deben consumir vitaminas prenatales y ácido fólico, pues este último contribuye al adecuado crecimiento cerebral y neural del bebé. Incluso esta vitamina del complejo B debe consumirse, como mínimo, tres meses antes del embarazo.• El hierro debe empezar a consumirse a partir del segundo trimestre, pues produce intolerancia gástrica y náuseas. No se recomienda usarlo en los primeros meses de embarazo, porque podría empeorar los síntomas característicos de esta etapa. • El consumo de calcio debe empezar a partir del segundo trimestre; esto permite estabilizar las membranas de las arterias y los vasos, además de mejorar un poco el momento del parto. • Por la distensión abdominal, las embarazadas tienen más predisposición a las caída; por eso se recomienda el uso de zapatos con tacón bajo. • Es importante evitar tinturarse el pelo los primeros dos meses de embarazo. Después lo puede hacer sin ningún problema. Algunos médicos recomiendan evitar la tintura porque desconocen los efectos secundarios de los químicos en el feto, aunque no existan estudios científicos que validen lo anterior.Finalmente, que el embarazo es un estado fisiológico y no una enfermedad. Lo importante es tener cuidado y seguir un control prenatal adecuado que le garantice salud y bienestar a usted y a su bebé.                                                                                         Por Christian Quiroga Sánchez

Especial para ABC del bebé

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