Síguenos en:

Es normal que la mamá se enfrente a temores durante el embarazo

Es normal que la mamá se enfrente a temores durante el embarazo

Los temores son comportamientos frecuentes del embarazo que se deben manejar de manera oportuna para evitar consecuencias emocionales en la futura madre. ?¡Est

Es normal que la mamá se enfrente a temores durante el embarazo
Por:
31 de Mayo de 2010
Comparte este artículo

Los temores son comportamientos frecuentes del embarazo que se deben manejar de manera oportuna para evitar consecuencias emocionales en la futura madre.

‘¡Estoy encinta!’ Las reacciones de las mujeres frente a esta noticia son diversas. Felicidad, ansiedad, expectativa y hasta miedo son las sensaciones de muchas de las nuevas madres. Y aunque la gestación está idealizada como una etapa llena de felicidad, no es un pecado que las gestantes tengan temores en los distintos trimestres del embarazo. Al contrario, son normales y hacen parte de esta maravillosa etapa. Según Sandra Zorro Cerón, sicóloga perinatal de la unidad de Medicina Materno Fetal de la Clínica Colsanitas, “los temores son comunes; lo importante es tener en cuenta que estas distorsiones del pensamiento, que pueden estar asociados con el bebé o con la madre, hacen parte de este periodo, dependen de cada mujer y del entorno en el que se encuentre  y se pueden vivenciar sin que necesariamente haya perjuicio para la madre o para el niño”.En este sentido, estos se generan según los preconceptos que se tengan del embarazo, la estructura personal de cada mujer y sus experiencias previas. “El miedo está asociado a no poder cumplir con las expectativas, a no ser buena madre. Algunas experiencias anteriores, por leves que sean, pueden hacer que  las mujeres generen sentimientos de culpa relacionados con esa situación que se vivió anteriormente”, explica la experta.

Comportamientos frecuentesLos temores están asociados a varios factores:• El temor por sí mismas. Está relacionado con el cambio del estado de salud de la madre, con su capacidad para desempeñar un buen embarazo y, posteriormente, el rol de madre.• El ambiente. El entorno ejerce mucha presión sobre la mujer. Este aspecto tiene que ver con las expectativas que otros tienen de ella frente a su nueva vida y su nuevo papel.• El niño. El temor a que el bebé nazca bien y a que no haya problemas durante el parto. • El género del bebé. La incertidumbre frente al sexo del bebé puede estar determinada por un aspecto social o por las cosas que la madre quiere consciente o inconscientemente reparar con el pequeño.De acuerdo con Zorro, “en ocasiones, hay una presión social por cumplir las expectativas de la pareja o de las familias, con relación al género. A veces, este es importante para el rol que el niño o la niña va a desempeñar dentro de un núcleo familiar”.Otro componente importante es la expectativa inconsciente de reparación que la madre tiene con el nuevo hijo. Por ejemplo, señala la sicóloga, “muchas madres dicen que no quieren tener niñas porque las mujeres sufren más o, por el contrario, quiere tenerla para que ella no tengan las mismas frustraciones de la madre”.Según Hernán Araméndiz Ghisays, médico ginecoobstetra, el sexo del bebé no debe ser un punto de conflicto, a menos que se tengan antecedentes de enfermedades congénitas ligadas al sexo; en estos casos, es aconsejable acudir a una asesoría genética previa y, eventualmente, acceder a técnicas de medicina reproductiva para hacer un diagnóstico de preimplantación.•Cambios corporales. Las transformaciones relacionadas con la figura de la mujer constituye un profundo cambio emocional. Algunas temen a engordar demasiado o a no llegar a un peso necesario. “Pasar de la imagen comercial  que se tiene de belleza a las adaptaciones que sufre la madre para permitir el adecuado desarrollo del bebé tiene presupuestado un aumento de peso específico; sin embargo, ciertas patologías pueden aumentarlo de manera irregular y exagerada. Por eso, es vital hacer un control prenatal para establecer factores de riesgo y detectar alteraciones”, dice el especialista.Por otro lado, estudios señalan que en el segundo trimestre hay mayor presencia de ansiedad porque son más notables los cambios corporales. Entonces, “las madres pueden tener pensamientos relacionados con que  tal vez  su cuerpo no está listo para recibir un bebé y cómo los cambios van a afectar la imagen que ella quiere proyectar hacia otros”, dice  Zorro.• Otros hijos. El miedo a que pase algo durante el embarazo y los niños queden solos o de no poder equilibrar el amor que se tiene frente a los hijos. • La pareja. La mujer se siente responsable de cumplir con las expectativas que su pareja. Además, los cambios corporales generan un temor frente a la sexualidad.• Bloqueo profesional y académico. Cuando hay un plan de carrera, las madres piensan que el bebé modificará ese propósito. No obstante, “la reincorporación laboral de la madre debe ser parte de un cronograma estipulado anticipadamente por los padres. Incluso, no existe un periodo límite para hacerlo, usualmente la madre (teniendo en cuenta el concepto de la supremacía de la calidad sobre cantidad) gradualmente retoma sus actividades económicas y/o académicas”, señala el médico. • Comparaciones. Se buscan similitudes entre embarazos actuales y anteriores. Pero, aunque muchas madres suelen hacer comparaciones, se debe entender que son momentos históricos distintos que nunca se van a repetir.

A trabajar antes del embarazoAunque solo la minoría de las parejas que quieren tener un bebé acuden a una cita preconcepcional, lo ideal es hacerlo a tiempo para realizar la valoración y los exámenes pertinentes y determinar el mejor momento para concebir y, así, evitar temores extremos.Para el ginecoobstetra, “es compresible que el embarazo genere temores, sin que ello afecte la gestación ni la relación futura entre madre e hijo. El ser humano, por naturaleza, le teme a lo desconocido; por ello, cobra vital importancia acudir a los controles médicos y cursos psicoprofilácticos para aclarar dudas que surjan producto de los cambios fisiológicos y desarrollo normal de la gestación”.De igual forma, este tipo de controles permite identificar oportunamente cuándo los temores son desmedidos y exagerados constituyendo cuadros patológicos depresivos que requieran otro tipo de intervención terapéutica, agrega Araméndiz.Por otra parte, es importante saber que en el embarazo también hay momentos donde se genera miedo. Sandra Zorro dice que “todas las mujeres tienen idealizado el embarazo y piensan en él como una etapa de absoluta felicidad, pero no siempre es así; la gestación tiene periodos difíciles, en que las madres deben considerarse a sí mismas, buscar lo que más les ayude y conversar lo que sienten, para que cuando el bebé nazca, se tenga una mejor relación con él y se evite que posibles frustraciones se manifiesten en la relación con el niño”. Para los temores, se recomienda hacer un reconocimiento de los ideales que se tienen y pensar positivamente. “Se trata de hacer pequeños duelos, ya que la adaptación a una realidad que no es igual a la que habíamos imaginado, puede no ser fácil. La madre se debe dar tiempo para asimilarlo y usar los recursos que considere útiles, como hablar de lo que siente con otras madres, la pareja y la familia y, si considera necesario, buscar ayuda profesional”, añade la sicóloga. abc

Cuándo hay  predisposiciónLos siguientes factores están relacionados con la presencia de miedo en la madre:• Trastornos mentales y de personalidad, depresión, ansiedad y problemas de alimentación.• Presión social.• Interrupciones de embarazo o pérdidas espontáneas anteriores.• Madres adolescentes. • Pacientes con antecedentes de infertilidad.• Disfunción en la relación de pareja.• Antecedentes de problemas de salud de la madre.

Temores excesivosAunque la sensación del miedo es normal durante el embarazo, hay que vigilar que no sean excesivas ni desencadenen conductas extremas que pueden poner en riesgo a la madre y al niño.“Si no se dan el permiso de sentir el temor como algo normal, las madres comienzan a culpabilizarse y eso se convierte en un círculo que va a traer otras consecuencias. (…) Lo riesgoso es cuando se toman conductas defensivas, como evadir controles con el médico por temor  a las indicaciones de este sobre el  peso u otros temas, iniciar  dietas extremas,  automedicarse, ingerir bebidas alcohólicas, etc.”, afirma Zorro. Cuando se presentan manifestaciones fisiológicas permanentes (Sudoraciones, palpitaciones, cefalea, alteración de sueño) debe prestarse especial atención porque estas indican que hay presencia de ansiedad importante y podrían desencadenarse otras alternaciones como depresión. Si hay temas obsesivos y no se trabaja en ellos, “es probable que pueda haber dificultades en la relación de estos  niños con sus  madres, especialmente en los primeros meses  y  esto podría causar que las necesidades de estos niños, tanto físicas como emocionales, no sean atendidas adecuadamente por la madre, lo cual, al no corregirse, impactaría en el desarrollo del niño”, puntualiza la experta.

Detrás del sueño...Tener pesadillas es común durante el embarazo. Estas son ocasionadas por temores que se evitan. Nuestro cerebro –dice la sicóloga perinatal Sandra Zorro– los reprime como una estrategia para defenderse de ellos mientras estamos despiertos.Abortos, sangrados, malformaciones, embarazos múltiples, pérdida del bebé o de la pareja, situaciones catastróficas, entre otros, son temas frecuentes de estos episodios nocturnos. “Lo que mejora  este  tipo de situaciones es poder ‘elaborar los temores a través de la palabra’; es decir, hablar con alguien de los miedos,  expresarlos y saber que estos son normales, pero que no necesariamente están asociados a la realidad”, agrega.

• Por: Karen Johana Sánchez 

Comparte este artículo
Tags de artículo

0 Comentarios

imagen
publicidad
publicidad

Herramientas ABC

  • Calendario de Embarazo

    Nada más emociónate que entender cómo cambia mi bebé en estos 9 meses,  Bárbara Mora.

  • Calendario de Ovulación

    Toda mujer que esté pensando en tener un bebé, debe no solo conocer su ciclo menstrual, sino también el día más fértil de este.

  • Índice de masa corporal

    Es una medida de asociación entre la masa y la talla de un individuo ideada por el estadístico belga Adolphe Quetelet, por lo que también se le conoce como índice de Quetelet