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Piel, cabello, ropa y maquillaje: cuatro aspectos que se deben cuidar durante el embarazo

Piel, cabello, ropa y maquillaje: cuatro aspectos que se deben cuidar durante el embarazo

Los especialistas en el tema dan consejos sobre cómo proteger la piel, cuáles son los colores de moda para maquillarse, cómo mantener un cabello radiante y t

Piel, cabello, ropa y maquillaje: cuatro aspectos que se deben cuidar durante el embarazo
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23 de Julio de 2010
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Los especialistas en el tema dan consejos sobre cómo proteger la piel, cuáles son los colores de moda para maquillarse, cómo mantener un cabello radiante y tendencias en ropa para mamás a la moda.

El embarazo es una etapa llena de cambios. Por eso, hay que buscar espacios para consentirse, mirarse al espejo y reconocer una mujer con un gran potencial. Para que aprenda a cuidar su apariencia, algunos especialistas explican la mejor manera de sacarles provecho al rostro y el cuerpo.

 

Piel

El cuerpo experimenta una transformación hormonal. Esta condición puede producir resequedad, manchas o piel grasa. “Esto sucede porque las glándulas sebáceas se activan con los cambios”, explica Adriana García, esteticista de la Compañía Amway Colombia.   Otras mujeres, por el contrario, sienten su piel reseca, debido a que muchas empiezan a perder exceso de agua durante el embarazo. “Una piel grasa puede continuar siéndolo, aunque presenta problemas de deshidratación temporalmente”, explica la experta. Según Ángela Martínez, jefa de educación Belcorp, en estos casos hay que procurar tomar líquidos con frecuencia; nutrir la piel y alimentarse adecuadamente. El kiwi, la fresa, el tomate, la piña, la naranja y el limón son algunas opciones. Cuando la piel es mixta, puede verse más grasosa de lo normal o brotarse.  También pueden aparecer manchas al activarse las células de la melanina; pigmento que se encarga de dar color a la piel y el pelo. En consecuencia, surge una afección denominada cloasma, que se manifiesta como placas de color amarillo oscuro localizadas en mejillas y frente. Para evitarlas, Martínez afirma que lo importante es cuidarse del sol utilizando bloqueador solar. Si ya las tiene, aléjese de los exfoliantes químicos. El cuerpo también cambia. Por lo general, las fibras de elastina y colágeno se rompen y dan paso a las estrías, las cuales son visibles especialmente en estómago, cadera y senos. Para contrarrestarlas, García recomienda tener hidratar la piel durante los 9 meses. “Lo ideal es primero utilizar una crema reafirmante que actúa de manera preventiva en la aparición de las estrías. Luego, aplicar una hidratante natural que tenga nutrientes”, añade.

 

- La rutina

El protector solar es el elemento principal. La esteticista aconseja utilizar uno con 30 FPS (factor de protección solar). Hay que aplicarlo en la mañana y al mediodía. La primera parte de la rutina básica es la limpieza. De acuerdo con Cándida Barraza, esteticista y formadora nacional de L’Oréal, no hay que esperar a que haya maquillaje para limpiar el cutis. “Hacerlo siempre para no exponerse a las agresiones externas u ocasionar un envejecimiento prematuro”, explica. El siguiente paso es tonificar. La recomendación es utilizar un tónico facial, de acuerdo con la edad, para remover las impurezas y los residuos que quedan del maquillaje. “Así, la piel estará más limpia, fresca y preparada para la hidratación”, comenta Barraza. Finalmente, llega el momento de nutrir la piel. Para el contorno de los ojos y los labios se debe usar una crema diferente. Este proceso debe repetirse en el día y la noche. En cuanto al cuerpo, se recomienda masajear las piernas y los pies en movimientos ascendentes con una crema hidratante o loción afirmante para reducir la hinchazón y favorecer la circulación. “Evitar la ropa ajustada. Esta influye en la aparición de la celulitis”, añade Adriana García.

 

Maquillaje

Según Cándida Barraza, los primeros meses son bastante críticos, pues las molestias que sufren las mujeres hacen que repelan este tipo de cosas. Sin embargo, en su tocador no pueden faltar los elementos de un maquillaje básico: pestañina, polvos compactos o traslúcidos, blush (rubor) y un brillo labial. Para Ángela Martínez, “si la piel está manchada, se debe usar un maquillaje que cubra bien la imperfecciones de la piel, como un corrector para las manchas y las ojeras. Dependiendo del cambio hormonal, la madre necesita más o menos maquillaje”. Algunas pueden usar una base que cubra la piel uniformemente; si la piel es seca, una base hidratante. Si es mixta, polvos matificantes para quitar el brillo. Si es grasa, lo ideal es aplicar bases de maquillaje hechas con agua, que aportan hidratación a la piel y difuminan la grasa.

 

- En la aplicación...

Para Cándida, se deben marcar sutilmente los ojos. El brillo labial hidrata y los polvos compactos minimizan el exceso de brillo y uniforman el tono de la piel. El blush se aplica desde la mitad de la mejilla hacia la sien. Los labios se maquillan, según el efecto que se quiera conseguir: volumen o delgadez. “El primero se consigue con un brillo. Si son delgados, se usan lápices delineadores con colores similares al del labial”, explica. Si se aplica sombras, se debe contar con dos tonalidades. La primera debe ser clara para darle amplitud al párpado, sobre todo si es muy estrecho. La segunda debe ser medianamente clara para dar puntos de luz. El maquillaje debe tener un factor de protección solar. Procure usar texturas muy finas, que no obstruyan los poros y eviten la aparición de imperfecciones.

 

- Ojo con los colores

Según Ángela Martínez, el maquillaje se usa, de acuerdo con el tono de piel y cabello de la mujer:

• Piel blanca-rosa, cabello rubio-cenizo, negro o rojo- vino: colores azules, rosados, vinos o uvas.

• Piel beige (blanco-amarillo); cabello rubio-dorado, rojo, vino o negro: colores ocres, rojos, naranjas, amarillos y terracotas.

• Combinación de cabello rubio-cenizo y piel beige, o piel blanca-rosa y cabello rojo-vino: pueden usar cualquiera de las dos opciones anteriores.

Cándida Barraza dice que hay tonos fríos y cálidos.Los primeros son grises, azules y lilas. Los cálidos son arena, café, morado y bronce. Si la piel es clara, puede maquillarse con un tono rosa. En pieles trigueñas, les sienta muy bien los tonos cálidos.

 

Cabello

“Es el marco del rostro. Con él, podemos realzar los rasgos físicos y disimular algunas imperfecciones”, dice Barraza. Para mantenerlo sano y brillante, la experta señala algunos consejos:

• Si es liso, use productos que disciplinen la fibra capilar y controlen el freeze. Evite el uso de agresiones biomecánicas como el secador y la plancha.

• Los crespos tienden a secarse, se esponjan y ganan volumen. Por eso, se deben aplicar productos que hidraten y les den definición y textura a los rizos.

• Si es semiondulado, evite recoger el cabello y el secado constante. Lo ideal es darle forma a la onda con cremas para peinar que moldean y controlan el freeze.

• Cuando hay resequedad, los productos dermocosméticos ayudan a tratar la fibra capilar. Puede usar un champú para lavar, acondicionador para suavizar, crema para peinar y un tratamiento para la fibra capilar.

• En cabellos grasos, se usan productos que equilibren la sobreproducción de grasa en el cabello.

Un corte adecuado…

En la actualidad, el cabello muy largo está ‘mandado a recoger’. “Los cortes a la altura de los hombros o debajo de las orejas serían lo ideal, pero dependen de la textura del cabello. El pelo crespo no se puede llevar corto. (…) Lo ideal es tener un look muy fácil de manejar, con capas ligeras y sueltas”, aconseja Barraza, esteticista de L’Oréal. No obstante, durante la gestación las mujeres tienden a engordar, y el cabello corto las hace ganar peso y masa muscular a la vista. “En este caso, el pelo debe estar a la altura de los hombros, con capas no tan marcadas ni cortas, en donde el cabello se deje moldear y peinar con un aspecto muy natural”, agrega la experta.

 

Ropa

La moda para maternas ha dado un giro. Camila Gómez López, personal shopper y experta en compras y moda de la empresa Personal Advisors, afirma que las madres de hoy encuentran un abanico de tiendas que ofrecen algo más que prendas tiernas y clásicas. La explicación es que las tendencias se ajustan al cuerpo de las gestantes. Un ejemplo de ello son las blusas vaporosas. Son ideales las que están hechas de materiales ligeros como el lino y el algodón.  Para un atuendo diferente o más elegante se puede ubicar un cinturón en la parte de la cintura, cuando se usan largas. En cuanto al color, las tonalidades claras como el blanco, la gama de los grises y los tonos pálidos “dan tranquilidad y frescura”, comenta Gómez. Otra alternativa son los vestidos a la altura de la rodilla. Inclínese por los fabricados en telas flexibles. “Estos pueden rescatarse después de la maternidad”, afirma Gómez. Por otra parte, es posible encontrar en el mercado baletas o zapatos tipo flat. “Las hay con mucha textura y en diferentes modelos. Estos son excelentes para caminar porque proporcionan comodidad”, añade.  En pantalones, los leggins son un plus, al igual que las prendas confeccionadas en materiales licrados y sintéticos. No se recomiendan los jeans, salvo aquellos que tienen una franja de licra en el estómago. Para las más sofisticadas, existen las bermudas. “Son frescas, amplias y cómodas tanto para clima frío como caliente”, puntualiza Camila Gómez. Pero, más allá de las tendencias, la experta aconseja explorar en los gustos propios y reconocer su estilo.

Por Diana Bello y Karen Sánchez

Redactoras ABC del bebé

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