Es probable que tengas dolor hipogástrico, de espalda y experimentes infecciones urinarias. No te angusties, estas molestias son normales; recuerda que en tu cuerpo están ocurriendo cambios. Puedes comenzar una rutina de ejercicio suave para aliviar las dolencias y generarle bienestar a tu hijo. Puedes intentar con tu pareja posturas para disfrutar del sexo. En esta etapa, las manos del bebé comienzan a interactuar con otras partes de su cuerpo y aparecen los reflejos de succión y deglución.
Elementos que te ayudarán a sobrellevar tu embarazó y la crianza de tus hijos.