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Prepárese al estilo oriental para enfrentar el parto

Prepárese al estilo oriental para enfrentar el parto

Las mujeres en el embarazo deben concientizar su papel como procreadoras.

Yoga
Por: Redacción ABC del bebé
13 de Marzo de 2007
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Las mujeres en el embarazo deben crear conciencia de su papel de procreadoras, para lograr una mejor gestación. El yoga ayuda a armonizar el cuerpo y el espíritu y mejora el vínculo entre madre e hijo.

Una luz naranja envolvió a su bebé. Natalia lo imaginó sonriente, tranquilo, jugando feliz dentro de su útero. Junto a ella, Jaime, su novio, se movía acompasado al ritmo de la música, mientras sentía que en ese instante su pequeño hijo bailaba también.

“Sentí nostalgia –dice ella, a punto de llorar – porque me imaginé a mi bebé feliz, tranquilo. Es una sensación que no puedo explicar”, y hace pausa intentando aflojar las palabras que se le quedaron atoradas entre el corazón y la garganta.

Natalia tiene 20 años, está esperando su primer bebé y empezó clases de yoga prenatal. Alfonso y María Nidia son los instructores, una pareja de esposos fundadores de Familyoga, una escuela de Tantra Kundalini Yoga. Aunque parezcan términos lejanos y extraños, el objetivo de su práctica es un ideal que las mujeres han perseguido a lo largo de su existencia: contar con la tranquilidad y el autocontrol que les permita manejar con mayor facilidad las situaciones de la cotidianidad, como el embarazo y el parto.

“El yoga prenatal busca orientarse a un nacimiento natural y darle poder a la mujer para que confíe en la vida, en la naturaleza y el cuerpo, que piensen en que ellas están diseñadas para eso y lo han hecho durante miles y millones de años”, explica María de la Luz Giraldo, sicoterapeuta holística especializada en sicología prenatal e instructora de yoga.

(Vea el artículo "Yoga, una opción para ejercitarse durante el embarazo")

La primera vez

 

Tomados de la mano, Natalia y Jaime entran al salón, ambientado con velas e incienso Se sientan sobre una colchoneta, con la columna recta recostada en la pared. Alfonso les pide que adopten una posición cómoda y cierren los ojos, mientras él pone música. La primera canción que suena está lejos de los sonidos orientales asociados a la meditación. Entran en escena los acordes de Marcha del Coronel Bogey, la banda sonora de la película Puente sobre el río Kwai, una melodía militar británica.

La respiración de Natalia y Jaime acompaña el ritmo de las notas aceleradas y atropelladas de la canción. La instrucción inicial fue no dejar de sonreír en cada ejercicio y no resultaba difícil, pues respirar tan rápidamente acompañados por la música marcial resulta cómico. En ese momento, los dos entendieron la advertencia inicial del instructor de abandonar los prejuicios que este lado del mundo les ha impuesto.

 

Durante 14 minutos estuvieron tomando aire rápidamente. El ejercicio les genera un acelerado agotamiento. Mientras eso ocurre, Alfonso pide que se imaginen la columna como una caña gruesa y hueca por donde se mueve la música, además de visualizar un color rojo al final, en el coxis, y uno fucsia arriba, en la coronilla.

Alfonso se acerca y masajea los pies y las piernas de Natalia, toca su cabeza con suavidad, generando una sensación de tranquilidad y protección.

Casi al final, deben imaginarse una luz naranja que cubre el útero. Esa tonalidad representa la alegría, la creatividad y la riqueza. Es ahí cuando Natalia se llena de nostalgia al imaginar a su bebé tranquilo y feliz dentro de su útero.

 

 

 

El bebé, la huella digital de sus padres

 

Las posiciones aplicadas en el yoga prenatal son adaptaciones de distintas corrientes, que se acomodan especialmente para la embarazada. “Ellas llegan acá diciendo: yo no voy a poder hacer esas maniobras, me voy a partir. Pero es increíble ver cómo, al cabo de tres o cinco sesiones, se atreven a hacer posturas difíciles y las hacen divinamente. Esa seguridad se transmite en el momento del parto, porque ella ya sabe que su cuerpo responde y el parto es un hecho natural.

Generalmente, estas mujeres tienen partos naturales y con frecuencia no necesitan anestesia, porque su relajación y la capacidad de manejo de la respiración son tan adecuadas, que su control mental hace que tengan un parto consciente, no con dolor, sino con sensaciones fuertes, pero no necesariamente con sufrimiento o con miedo”, explica María de la Luz Giraldo.

Todo lo que hace la mamá durante el embarazo queda como una huella digital en el bebé, dicen Alfonso y Nancy. Así, si ella ve películas o novelas violentas, vive huraña e intranquila, su pequeño será ansioso e irascible. Si se maneja con amor, los resultados serán visibles: “no es un bebé igual. Es un niño más concentrado, con mayor capacidad de manejar sus emociones, pues eso fue lo que logró hacer su mamá durante los nueve meses”, dice Nidia Gómez, filósofa y sicóloga con maestrías en programación neürolinguística y kundalini yoga.

Pero este es solo uno de los variados beneficios que tiene esta práctica para las parejas que esperan un bebé. Según María Victoria Moreno, fisioterapeuta e instructora de yoga, la mujer llega al parto con una estructura muscular mucho más fuerte, como sus abdominales, la columna vertebral y la espalda, activa los centros nerviosos y regula el sistema hormonal, hace el canal del parto más flexible, como las articulaciones pélvicas y todo esto favorece el proceso del nacimiento.

“Pero el beneficio específico que te da es a nivel emocional y espiritual. Se despierta la guerrera interior, ayuda a que la mujer se apropie de su embarazo y del día del parto, que crea en su voz interior, que sienta que es la protagonista y dueña de ese momento”, dice Moreno.

La respiración adecuada provee a la mujer un equilibrio que le genera mayor conciencia de sus estados emocionales. Durante la relajación profunda aprende a comunicarse con su hijo y esto lo certifica Natalia: “pensé más en mi bebé, me sentí más cercana a él, mucho más que antes”.

La instructora María de la Luz Giraldo asegura que “ese vínculo afectivo hace que la relación mamá bebé sea muy sólida y no se va a romper nunca, por más que lleguen situaciones difíciles durante la niñez o la adolescencia y eso lo da el vínculo afectivo durante el embarazo”.

A través de esta preparación, la mujer afianza su visión como cocreadora. “Trasciende la parte física de la barriga, la comida, la ropa, para pensar que en realidad en ese momento ella es alguien tremendamente importante para la humanidad. Eso le va a dar una gran fuerza, una gran energía”, añade Giraldo.

El final

Natalia mira a los ojos a Jaime y le explica todo lo que acabó de sentir. Él, a su vez , hace lo mismo. Ahora, después de la relajación, en la que los dos perciben una sensación gratificante de paz y de armonía, Nidia comienza con los ejercicios prenatales. Están orientados a fortalecer la voluntad, a concentrarse y visualizar al bebé. Durante hora y media realizan posiciones o asanas.

La pareja se pone frente a frente, mueve su cuerpo hacia adentro, hacia fuera, pero nunca sin perder de vista los ojos del otro. Las posiciones están encaminadas a mantener cómoda a la mujer, a preparar sus músculos y articulaciones para el momento de dar a luz.
Luego, sentados, uno frente al otro, la sesión termina con un largo beso y un fuerte abrazo de la pareja, un símbolo “de la eterna unión y fidelidad, como garante de la felicidad del nuevo miembro de la familia”, dicen los instructores.

Quiénes, cuándo, cómo

El 70 por ciento de las mujeres que acuden a una clase de yoga prenatal no han asistido antes. Esta práctica no tiene distinciones entre edades o géneros, todos pueden practicarla y nunca es tarde para hacerlo.

La mujer puede realizarlo desde el primer día en el que se entera de su embarazo. Sin embargo, María Victoria Moreno explica que en el primer trimestre la mujer se está adaptando a los cambios y por eso, quienes quieran pueden hacerlo después de los tres meses, pero no existe contraindicación para que comiencen antes.

Pueden hacerlo hasta el último día, incluso en el trabajo de parto, para lograr una relajación que les permita tener un proceso mucho más agradable.

La recomendación es realizarlo mínimo dos veces por semana. La pareja o la gestante puede practicar en casa lo aprendido en clases, preferiblemente todos los días. Los instructores guiarán sobre las posturas que ellas no deben realizar sin asesoría.

Beneficios para el bebé

Los hijos de quienes asistieron a estas sesiones son pequeños más despiertos, vitales, con facilidades de comunicación y buenas relaciones humanas.

Tienen una gran capacidad espiritual y están conectados con la belleza y la trascendencia.
María Victoria Moreno dice que, mientras está el bebé en el vientre, el beneficio de una buena respiración es que llena de fuerza al feto.

A través de la respiración y del alimento, el feto recibe las únicas dos fuentes de energía que el feto recibe.

Si la madre lo hace al aire libre una vez a la semana le da un baño de energía el bebé y según, los gurúes, se convierte en energía vital.

El yoga crea conciencia del cuerpo, de las sensaciones que se perciben.

Con el yoga prenatal, señala María Victoria Moreno, las mujeres deben concentrarse en fortalecer la zona pélvica, que conecta con la tierra, generadora de fuerza, despertando la mujer guerrera.

Los niños aprenden a manejar sus emociones.

Xiomara al natural

  • Tómese un tiempo para mirar hacia adentro.
  • Tome conciencia de su inhalación y su exhalación.
  • Muévase, camine y estírese.
  • Nútrase. Coma verduras, frutas, nueces. Agrégeles clorofila a sus ensaladas. Pregunte por los germinados, mis preferidos, el de girasol y la alfalfa. No olvide los cereales integrales.
  • Desconecte su celular y regálese una hora al día para relajarse.
  • Muestre su barriga, vístase cómoda.
  • Hable con su pareja de que el embarazo y el parto son un trabajo en equipo. Invéntelo a sus clases de yoga prenatal.
  • Espere con alegría el milagro de dar vida.
  • Cante, baile y escuche las cosas que le produzcan felicidad. Su hijo también lo sentirá.
  • Una madre feliz se traduce en un hijo feliz y un hijo feliz construye una sociedad feliz.
  • Por Juliana Rojas H.
    Redactora ABC del bebé.

     

     

     

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    1 Comentarios

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    Comentarios (1)

    1
    monica pachon
    Hace 3 años
    quisiera saber en que sitios realizan yoga para parejas en gestación. Ciudad bogota. Gracias
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